1X2 apuestas deportivas: tres resultados, un momio y nueve casas

Updated noviembre 2026
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Hay una pregunta que casi nadie hace en voz alta al llenar un boleto: de cada peso que entra a ese mercado, ¿cuánto vuelve a las manos de los apostadores y cuánto se queda del otro lado del mostrador? La respuesta no está escondida en un contrato. Está en los tres momios que tienes enfrente, y se calcula en dos líneas.

Datos actualizados al 6 noviembre 2026; cifras de permisos contrastadas contra los reportes públicos de la Secretaría de Gobernación y los datos que cada casa publica en su propio pie de página.

Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera
Un partido de futbol dura 90 minutos de tiempo reglamentario, en dos tiempos de 45 minutos, y el árbitro añade tiempo extra por cambios, lesiones y otras demoras.

Datos actualizados al 28 de octubre de 2026; cifras de permisos contrastadas contra los reportes públicos de la Secretaría de Gobernación y los datos que cada casa publica en su propio pie de página.

El principio que hay que detener un momento: el partido que se juega, el resultado que se apuesta y el precio que se paga son tres cosas distintas. El partido tiene un reglamento. El resultado tiene tres formas posibles. El precio lo pone la casa, y no es un favor.

Índice de contenidos
  1. El formato: cómo se lee un mercado de tres resultados
  2. Panorama: cuánto se queda la casa en cada peso que entra
  3. La clasificación: nueve casas con permiso y lo que ofrece cada una
  4. La normativa: qué respalda a una casa con permiso y qué la deja fuera
  5. Salvaguarda: las herramientas que existen y las que no
  6. Preguntas frecuentes sobre 1X2

El formato: cómo se lee un mercado de tres resultados

Decir “apuesto al 1X2” es decir muy poco y decir todo a la vez. El nombre encierra tres columnas y una sola decisión.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Un partido de futbol puede terminar en victoria, empate o derrota, los tres resultados que cubre el mercado 1X2 (local, empate, visitante).

En cada partido de futbol hay dos equipos y tres maneras de que termine: gana el local, ganan los visitantes, o nadie gana. Un partido de futbol puede terminar en victoria, empate o derrota, los tres resultados que cubre el mercado 1X2 (local, empate, visitante). El “1” es victoria local, la “X” es el empate, el “2” es la victoria visitante. Quien apuesta elige exactamente uno de los tres; no hay una cuarta casilla que cubra dos a la vez. Y si el partido acaba en empate, el apostador del equipo de casa cobra cero, aunque su equipo haya jugado mejor.

Las casas mexicanas ofrecen este mercado bajo otros nombres según la liga y el proveedor de datos, pero la estructura es la misma: tres momios, tres resultados, un solo ganador.

Aquí conviene fijar las unidades. El precio se escribe 1.85, con punto, porque en la jerga mexicana el dinero lleva coma para los miles y el momio lleva punto para los decimales: “$1,000 MXN” de un lado, “1.85” del otro.

Momio, pago y el momento en que se congelan

La vida de una apuesta 1X2 tiene tres momentos, y el orden importa más de lo que parece.

Primero eliges el resultado y ves un momio. Ese número es el precio del momento; se mueve mientras el partido no empieza y mientras se juega, y el premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio que estaba fijo cuando se colocó la apuesta, no el que aparece después. Puedes mirar el marcador en el minuto 70 y ver que tu momio era mejor que el actual; no cambia nada. El boleto quedó cerrado con la foto del momento en que lo firmaste.

Segundo, el partido se juega. Un partido de futbol dura 90 minutos de tiempo reglamentario, en dos tiempos de 45 minutos, y el árbitro añade tiempo extra por cambios, lesiones y otras demoras. Ese añadido del colegiado existe desde las Reglas de Juego de 1897, que fijaron la duración del partido en 90 minutos salvo acuerdo distinto, y no cambia el resultado oficial a efectos del boleto, salvo lo que diga el reglamento de la competencia.

Tercero, se paga. Si acertaste, el importe acreditado es la cantidad apostada multiplicada por el momio: 500 pesos a 1.85 devuelven 925 pesos. De esos, 425 son ganancia y 500 son lo tuyo que vuelve. El margen, que no aparece en ningún recibo, ya está descontado dentro del 1.85.

Qué pasa con el empate cuando se juega a eliminación directa

Hay un detalle que arruina boletos cada temporada y que no es un capricho de la casa.

En un torneo de eliminación directa el empate al minuto 90 no termina el asunto: si un partido de eliminación directa termina empatado tras los 90 minutos, se juegan dos tiempos extra de 15 minutos y en la mayoría de las competiciones sigue una tanda de penales, cuyos goles no cuentan en el marcador final. Ese “no cuentan” es la parte que importa. El 1X2 se liquida con lo que ocurrió en los 90 minutos reglamentarios. La prórroga y los penales pertenecen a otros mercados, y el boleto del 1X2 ya se resolvió antes de que se pateara el primero.

En una liga de temporada regular el empate reparte puntos: cada equipo recibe 1 punto por empate. En un cuadro de eliminación directa no reparte nada. El mismo marcador, dos apuestas, dos resultados distintos.

Los mercados que se sientan al lado del 1X2

Alrededor del 1X2 crecieron una docena de mercados que no son variaciones cosméticas del mismo producto.

La diferencia entre estas tres y el 1X2 no es de dificultad, es de precio. Cada casilla adicional que compras se paga con momio más bajo. Quien apuesta al 1X2 está comprando la cobertura mínima del partido: un solo resultado de tres. Y por eso el 1X2 es, casi siempre, el mercado de precio más alto del partido.

Combinar selecciones: el parlay y por qué el premio se multiplica más rápido que el riesgo

Aquí entra la mecánica que convierte un domingo de partidos en un solo boleto.

En un parlay, también llamada combinada, cada selección se paga al momio que tenía al colocarse, y los momios de las selecciones se multiplican entre sí hasta formar un solo precio. Dos selecciones de 1.90 no dan 1.90 más 1.90; dan 3.61. Tres selecciones iguales dan 6.86. La multiplicación hace el premio atractivo y también hace que cada selección nueva reduzca las probabilidades de que las anteriores sigan vivas, porque hay que acertar todas y no la mayoría.

Un boleto sencillo de 1X2 con 500 pesos sobre un momio de 1.85 devuelve 925 pesos en total, con 425 de ganancia. El mismo partido en un parlay de tres piernas de 1.85 paga 3,166 pesos por cada 500 apostados: una cifra que no se parece al riesgo real que se asumió. La ganancia se multiplica; la probabilidad de cobrarla, no. El premio de un parlay se calcula multiplicando momios, y el cálculo no promete nada sobre lo que va a pasar en la cancha.

Panorama: cuánto se queda la casa en cada peso que entra

Antes de mirar el mercado hay que mirar el precio, porque el precio es donde vive el negocio.

La fórmula que casi ningún apostador corre

La cuenta no requiere calculadora financiera ni paciencia. Para un mercado de dos resultados con momios 1.90 y 1.90 —un ejemplo ilustrativo, no una cotización—, la suma de los inversos da 1,05 (0.5263 + 0.5263). Eso significa que el mercado devuelve alrededor del 95 % de lo apostado: una parte por cada unidad repartida entre los que acierten, con un margen de aproximadamente el 5 % que se queda la casa. En este caso, por cada peso jugado en ese mercado de dos vías, la casa retiene en torno a cinco centavos como promedio. No es una cifra exacta: es un rango alrededor del 5 %, y se mueve con cada casa, cada deporte, cada liga y cada momento del día.

Ese margen es la única cifra con la que conviene pelear. Un momio de 1.90 en las tres casillas del 1X2 no significa lo mismo en las tres casas, porque el margen que cada una aplica es suyo. Un mercado con margen del 5 % devuelve 95 %; uno con margen del 8 % devuelve 92 %. La diferencia entre ambos, para quien apuesta cien partidos al mes a 500 pesos cada uno y acierta la mitad de las veces, es dinero que no se recupera con un bono. Los libros de texto de la casa llaman a eso “el margen de ganancia”; en el boleto solo se ve como un momio más corto.

Qué significa que un momio sea “mejorado”

“Momio mejorado” es una de las frases más repetidas en las tiendas de aplicaciones mexicanas y una de las menos explicadas.

Un aumento de momio es real siempre y cuando la casa lo aplique a un mercado donde sigue ganando dinero. Si la casa sube el 1X2 del favorito en un punto porcentual, la ganancia del jugador que acierta sube exactamente esa fracción y el margen de la casa baja esa fracción. Los momios mejorados se suelen concentrar en eventos con apuestas cruzadas en ambas direcciones y en partidos con audiencia masiva, donde la casa prefiere volumen de apuestas antes que margen ancho. Si el aumento no se acompaña del nombre del mercado, la línea y la vigencia, no es una mejoría: es una llamada. En un parlay de tres piernas de 1.90, cada milésima de punto cuenta algo: 1.90 y 1.85 sobre 500 pesos son 950 contra 925.

El margen se comporta distinto según el deporte, la liga y el momento

El margen del 1X2 no es constante, y quien apuesta en varias ligas lo nota antes que quien apuesta en una sola.

Los partidos con millones de ojos encima se cierran con margen más delgado, porque la casa aguanta un margen bajo cuando el volumen le llega solo. Los torneos menores, las ligas de segundo nivel y los partidos de madrugada suelen cargar margen más ancho, porque el riesgo de la casa no baja al mismo ritmo que la audiencia. El mercado en vivo es su peor escenario habitual: el momio cambia mientras se juega y las casas amplían su margen para compensar la incertidumbre del minuto. La misma apuesta, en el mismo partido, cuesta distinto según cuándo se coloque.

El cálculo del margen no varía de un mercado a otro, pero el resultado sí. El margen que se calcula sobre el 1X2 no es el margen de un hándicap, ni el de un más/menos, ni el de una combinada, y no debe extrapolarse de uno al otro. Cada mercado tiene su propio reparto de resultados y su propio margen.

Retiro anticipado: una salida con precio

El retiro anticipado —cash out, en la jerga de las casas— permite cerrar una apuesta antes de que se resuelva.

Es una herramienta de precio variable y siempre menor de lo que el jugador imagina. La casa no regala la salida: la calcula con el momio en ese instante y le resta su corte. En un partido que se puso a favor, el retiro anticipado puede valer más que la cantidad apostada, pero casi nunca iguala lo que pagaría el boleto si se dejara correr hasta el final. En un partido que se puso en contra, la salida recupera una parte; la otra se quedó en la cancha. Quien lo usa dos veces descubre que la herramienta sirve para proteger una ganancia ya grande, no para rescatar una apuesta perdida. Y es exactamente ahí donde la casa gana: un producto que el jugador siente como control y que la casa vende con margen.

La clasificación: nueve casas con permiso y lo que ofrece cada una

Bajo esta lista hay una distinción legal que conviene no saltarse. La SEGOB otorga permisos, no licencias. El permiso se concede a una persona física o moral —la permisionaria— y esa figura es la que responde ante la autoridad.

Ninguna de las nueve casas de las que hablamos aquí aparece en la lista de bloqueos de noviembre de 2025 que alcanzó a otras dos aplicaciones mexicanas. Y ninguna de las nueve puede declarar un permiso verificado contra el registro oficial, porque el listado oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. La autoridad publica o ha publicado un PDF con los sitios autorizados; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 la apertura de un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes. Por eso ningún número de permiso se imprime en esta página como oficial. Los que aparecen vienen de cada casa o de una compilación, y se citan como tales.

Casa Permiso según la fuente citada Lo que su propia ficha declara sobre el mercado
Pickwin Los números de permiso se contradicen entre compilaciones y no se imprime ninguno Apuesta deportiva bajo el permiso de su permisionaria
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal Apuestas-legales Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según el portal Casas de apuestas legales Apuesta deportiva bajo tres permisos distintos atribuidos en compilaciones que no coinciden sobre la permisionaria
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales
Betcris El número del pie de página de la propia casa y el de la compilación no coinciden, y no se imprime Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores y métodos de pago locales
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según el portal Casas de apuestas legales Apuesta deportiva bajo el permiso de su permisionaria
Betway 4184, según el portal Casas de apuestas legales Más de 2,000 eventos por semana, momios “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y club de apuestas gratis
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según el portal Casas de apuestas legales Apuesta deportiva bajo el permiso de su permisionaria
1xBet DGJS/0002/2020, según el portal Apuestas-legales Apuesta deportiva; la aplicación figura a nombre de otra empresa que la permisionaria citada

El patrón de la tabla es la historia. Los números más citados provienen de la propia casa —Caliente es el caso claro, con su permiso en el pie de su sitio— o de una compilación de terceros, y donde las compilaciones se contradicen, la página se queda sin número. Eso no convierte a nadie en ilegal. Convierte al jugador en auditor de su propia casa, que es una tarea incómoda y con una ruta concreta: el pie de página del sitio, la sección de términos y el PDF de la autoridad cuando esté disponible.

Sobre lo que cada casa ofrece, la tabla recoge lo que cada ficha declara. Ni más ni menos.

Pickwin: el permiso que no se puede escribir

Pickwin es la primera parada porque es el ejemplo limpio de la regla anterior: una permisionaria conocida, Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y dos números de permiso en circulación que se contradicen entre sí. Uno de esos números es el que el pie de página de otra casa muestra a nombre de la misma permisionaria. Cuando dos compilaciones dan el mismo número a dos operadores distintos, el problema no es de la casa: es de la fuente.

Para quien apuesta esto no es un detalle administrativo. Un permiso es un acto temporal, y su número es lo que ata a la casa con la autoridad que la supervisa. Sin número verificable, la casa sigue siendo la que opera, la responsable de los depósitos, de los momios y de las retenciones, pero el jugador pierde el único papel que puede citar en una reclamación.

La conclusión práctica es incómoda: quien quiera apostar aquí lo hará bajo el permiso de una permisionaria identificable, pero no podrá repetir de memoria el número. Eso no cambia el momio ni el margen. Cambia cuánto pesa la queja si algo se tuerce. Para el jugador que revisa el pie de página antes de depositar, el punto de partida honesto es ese: hay permiso, y el número vive en un laberinto de fuentes.

Codere: más de treinta deportes y el carrito de un solo producto

Codere es la casa con la ficha más amplia del grupo: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según su propia ficha de aplicación. El registro de permiso que maneja su compilación citada son dos números, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, atribuidos a Libros Foráneos S.A. de C.V.

Los treinta deportes son más un argumento de catálogo que una ventaja para quien apuesta 1X2. El aficionado al futbol mexicano encontrará lo que busca en cualquier casa; el que sigue tenis, básquetbol o deportes de nicho encontrará aquí una oferta que las casas más futboleras no le dan. El precio de esa amplitud no se paga en el momio central, que sigue siendo un mercado de tres resultados con su margen, sino en la dispersión: un catálogo ancho suele tener margen más delgado en los eventos grandes y más ancho en los pequeños.

La ficha también declara avisos de juego responsable, políticas de cierre de cuenta y el límite de 18 años. Ese conjunto no es una campaña de imagen: es el paquete que una casa con permiso presenta ante la autoridad y ante el usuario. Para alguien que viene de una aplicación sin permiso, la diferencia se nota en el respaldo, no en la pantalla.

¿Vale la pena? Para quien vive dentro del futbol, es una casa con un catálogo más ancho del que necesita y un permiso con dos números en su compilación citada. La cobertura de deportes es lo que se lleva el mérito.

Strendus: tres permisos, una permisionaria que las fuentes no se ponen de acuerdo en nombrar

Strendus acumula tres números de permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, atribuidos a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads, según la compilación consultada. Tres números no significan tres veces más legalidad; significan tres actos administrativos distintos que pueden cubrir productos o periodos distintos, y una permisionaria cuyo nombre cambia según quién lo cuente.

Ese desacuerdo es la advertencia más útil de la ficha. Un permiso es intransferible y temporal: se otorga a una permisionaria concreta y se modifica o termina por decisión de la autoridad. Si dos compilaciones nombran a dos sociedades distintas para los mismos números, el apostador no sabe a quién está confiando su saldo. La casa sigue siendo la que atiende el chat y la que paga los retiros; la permisionaria es la que está frente a la SEGOB.

La decisión aquí se parece menos a elegir un producto que a elegir un respaldo. Quien valore la trazabilidad por encima del catálogo tiene en esta ficha tres números para citar y ningún nombre firme al cual colgarlos. Para el jugador que apuesta poco y no planea reclamar, es indistinguible de las demás. Para el que apuesta fuerte, el nombre de la permisionaria es el activo que importa.

Caliente: el permiso en el pie de página y dos bonos en el encabezado

Caliente hace lo que ninguna otra hace con la misma claridad: pone su permiso DGG/SP/404/97 en el pie de su propio sitio, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, y su operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Es la única ficha de la lista donde el número sale de la casa y no de un tercero. No equivale a una verificación oficial —el listado de la DGJS sigue sin abrirse— pero sí a una declaración en primera persona, y en esta tabla eso es una diferencia de categoría.

Su aplicación ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. La aplicación se publica bajo la misma razón social y viene en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, un detalle que a la mayoría le da igual y que a un usuario que revisa actualizaciones le dice que la casa mantiene su producto.

En el encabezado de su sitio se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos; la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y esa omisión es el tipo de cosa que decide si el bono sirve para el 1X2 o solo para tragaperras. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Cien pesos sin depósito convertidos en mil pesos de apuesta obligatoria —ese es el precio real de un “regalo”, y quien no lo lea lo pagará con margen.

La conclusión es de trazabilidad: aquí hay un número que el apostador puede citar, salido de la boca de la casa. Los términos del bono no están en el mismo nivel de claridad, y quien reclame tendrá que ir al contrato, no al encabezado.

Betcris: el parlay del mismo juego y un pie de página que se contradice

Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Es un catálogo orientado al apostador que quiere construir boletos complejos, no solo al que marca una casilla del 1X2.

El parlay del mismo juego —combinar selecciones del mismo partido, como el resultado y el número de goles— es el producto más interesante del grupo y también el de margen más ancho. Cada selección extra dentro del mismo partido se correlaciona con las anteriores: si el equipo local gana y también apuestas a que anota primero, ambas cosas suelen ir juntas, y la casa lo sabe. El momio combinado nunca paga la probabilidad real de la combinación. Para quien ya juega parlays de ligas distintas, esta es una herramienta que conviene entender antes de usarla.

El registro de permiso es el caso más embarullado de la lista: el número del pie de página de la propia casa y el de la compilación no coinciden, y el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles, la permisionaria que también aparece detrás de Pickwin. Se trata de dos marcas distintas operando bajo la estructura de un mismo permisionario, algo que la práctica mexicana admite. Para el jugador, el resultado neto es que la marca es distinta pero el respaldo puede ser el mismo.

Para el apostador que aprovecha herramientas de construcción de boletos, es de las fichas más completas. El mismo nombre de permisionaria que en la ficha anterior, sin embargo, es una coincidencia que el lector se merece conocer antes de creer que eligió entre dos respaldos distintos.

Playdoit: un permiso de 2005 y un catálogo sin adornos

Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 atribuido a Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx. Es el registro más antiguo de los que aparecen en esta tabla, y la antigüedad de un permiso tiene una lectura doble: por un lado, una permisionaria que lleva dos décadas frente a la autoridad; por otro, un permiso es un acto temporal renovable, así que la fecha de origen no informa por sí sola sobre la vigencia actual.

La ficha no trae la acumulación de productos que traen las demás: no se anuncian creadores de apuestas ni clubes de recompensas ni transmisiones en vivo. Para el mercado 1X2 esa ausencia vale poco, porque el 1X2 se juega con tres casillas y un boleto, y nada de lo anterior cambia el momio de un partido de liga. La apuesta más limpia sigue siendo la más simple.

Donde esta ficha cobra sentido es en el perfil de jugador que no quiere un ecosistema: quien entra, marca un resultado, mira el partido y cobra. Para ese perfil, un catálogo de tres mercados con margen estrecho vale más que cien mercados con margen ancho, y ningún anuncio de producto adicional lo compensa. Lo que queda es un permiso con fecha y un nombre de permisionaria, y eso ya es más de lo que ofrecen las compilaciones en dos de las fichas anteriores.

Betway: dos mil eventos por semana y dos niveles de momio “mejorado”

Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El registro de permiso es el 4184, atribuido a Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. según casasdeapuestaslegales.mx.

Dos mil eventos semanales es un número de catálogo, no de precio. La parte interesante son los dos niveles de momio mejorado: “Super” y “Ultra” no describen mercados distintos, describen intensidades distintas de un mismo producto. Quien no sepa a qué mercado y a qué línea se aplica cada nivel está viendo dos etiquetas y ningún dato. El club de apuestas gratis semanales funciona con la misma lógica que el rollover de cualquier bono: una apuesta gratis no es dinero, es una apuesta que se cobra sin devolver lo apostado, así que su valor real es siempre menor que su importe nominal.

La permisionaria citada es un frontón, y esa es la vía legal que México sí reconoce: los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Es decir, la casa opera bajo una estructura prevista en el reglamento, lo cual no es poco.

Para el jugador que sigue muchos deportes y pocas ligas, el catálogo de 2,000 eventos por semana es lo que decide. Para quien juega tres partidos al mes, los dos niveles de momio mejorado son ruido con etiqueta de premio.

Novibet: un permiso de 2020 y la promesa de un solo respaldo

Novibet opera con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 atribuido a Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx. Es un permiso de la generación más reciente dentro de esta tabla y su permisionaria aparece con un nombre único en la compilación citada.

Que el nombre de la permisionaria no se contradiga tiene un valor concreto en un mercado donde el listado oficial no está disponible para consulta: permite que el apostador identifique con quién está tratando. En el resto de la lista, el jugador que quiera rastrear su respaldo tendrá que comparar compilaciones que no coinciden; aquí la compilación y la sociedad forman una sola línea.

El catálogo público que la ficha de aplicación detalla se concentra en apuestas deportivas, y para el mercado 1X2 eso alcanza y sobra. Un permiso más joven no implica más o menos controles: implica que la autoridad otorgó el acto recientemente y que su relación con la permisionaria es reciente.

El jugador que quiere un respaldo con nombre único tiene aquí la ficha más clara de la tabla. El jugador que busca un catálogo enorme de productos tendrá que mirar otras fichas.

1xBet: un permiso, una aplicación a nombre de otra empresa

1xBet es el caso donde la distancia entre una casa y su respaldo legal se mide mejor. Su permiso es DGJS/0002/2020, atribuido a Entretenimientos Naturales, según el portal Apuestas-legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. La aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la permisionaria nombrada.

Ese desajuste es más que un detalle administrativo. La permisionaria es quien responde ante la SEGOB; la empresa de la aplicación es quien firma el producto que el usuario descarga. Cuando las dos no coinciden, el usuario que reclama por un retiro o por una apuesta mal liquidada tiene que averiguar ante quién está reclamando, y no siempre lo encontrará en la pantalla donde apostó.

La oferta de la casa en el mercado 1X2 no se distingue del resto por ningún elemento de su ficha. No es un defecto de la casa; es una consecuencia del desajuste: la página describe lo que la ficha declara, y la ficha declara la operación, no la estructura.

Para el jugador que quiere el nombre del permisionario pegado al nombre del producto, esta ficha se queda corta. Para quien apuesta cantidades pequeñas y no espera necesitar el respaldo, la diferencia es teórica hasta el día en que deja de serlo.

Cómo elegir entre las nueve: tres preguntas antes de depositar

La comparación no se resuelve con una tabla de productos. Se resuelve con tres preguntas, y cada una descarta fichas distintas.

¿Puedo nombrar a mi permisionaria? Si la respuesta es no, o si el nombre cambia según la compilación consultada, esa casa puede ser perfectamente legal y aun así no servir para el jugador que necesita un respaldo rastreable el día de la reclamación. Strendus y Pickwin quedan del lado incómodo de esta pregunta; Novibet queda del lado claro.

¿Cuánto uso el catálogo? Un jugador de 1X2 de liga grande necesita tres casillas y un momio honesto. El catálogo de más de 30 deportes de Codere o los 2,000 eventos semanales de Betway valen para quien realmente los usa, y no valen nada para quien apuesta el clásico del domingo. El catálogo ancho no es un premio, es una promesa de margen delgado en los grandes y ancho en los chicos.

¿Me importa el bono más que el momio? Los 1,000 pesos sin depósito de Caliente con su rollover de 10 veces y las apuestas gratis semanales de Betway funcionan con la misma aritmética: el valor de una apuesta gratis no es su importe, y el valor de un bono no es su titular. Quien va a apostar cien pesos al mes debería mirar el margen del mercado antes que la portada promocional.

Ninguna de las tres preguntas corona un ganador único, y eso no es una evasiva: es la respuesta. Una casa con permiso citado en el pie de su propio sitio, un catálogo ancho y un bono con rollover alto es la mejor opción para un perfil y la peor para otro. El apostador que haga las tres preguntas en ese orden acabará descartando solo, sin ayuda externa.

La normativa: qué respalda a una casa con permiso y qué la deja fuera

Aquí conviene una advertencia: si un partido de eliminación directa termina empatado tras los 90 minutos, se juegan dos tiempos extra de 15 minutos y en la mayoría de las competiciones sigue una tanda de penales —ese detalle del reglamento del juego no tiene nada que ver con el reglamento de las apuestas, y mezclarlos es el error más común entre quienes empiezan—. El marco que respalda o deja fuera a una casa es otro y es más viejo.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Si un partido de eliminación directa termina empatado tras los 90 minutos, se juegan dos tiempos extra de 15 minutos y en la mayoría de las competiciones sigue una tanda de penales.

La ley de 1947 y el reglamento que la interpreta

El marco mexicano no tiene un capítulo de apuestas en línea, y ese vacío es la clave de todo lo demás.

La norma de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Es una ley que prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio, permitiendo únicamente los que autoriza expresamente. No es una ley que regule las apuestas: es una ley que las prohíbe salvo excepción, y la excepción nace de un permiso.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, otorga, modifica y termina permisos y lleva los procedimientos sancionadores. La ley le da a la Secretaría la facultad de otorgar permisos e inspeccionar (artículo 7), la de cerrar establecimientos no autorizados (artículo 8), prohíbe que un establecimiento quede cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y establece que los estados y municipios cooperen (artículo 10).

El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, hace el trabajo fino. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, bajo jurisdicción federal. Su artículo 2 es el que más consecuencias tiene para el apostador: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a una permisionaria. Y su artículo 31 dice que los permisos son intransferibles.

Los tipos de permiso relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, que es la estructura por la que opera más de una casa de esta lista. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contar con seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza (artículo 29).

Ninguna disposición menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener una licencia digital propia, sino que va atado al permiso de un operador con presencia física, y muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas. Por eso la palabra correcta es permiso, no licencia, y por eso la ficha de Codere declara el permiso de una sociedad distinta de la marca que el usuario ve en la pantalla.

El listado oficial que no se puede abrir y la cuenta que no cuadra

La consecuencia práctica del marco es que verificar un permiso requiere un documento que el público no ha podido consultar.

La DGJS publica o ha publicado un PDF con los sitios autorizados; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 la apertura de un registro público abierto; y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes: una cifra habla de 136 sitios y otra de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Cuando dos conteos oficiales o periodísticos difieren por un factor de cuatro, la conclusión honesta es que la cifra no sirve para decidir. Ningún número de permiso se imprime aquí como oficial, porque ninguno lo es.

Eso deja al apostador con una ruta concreta. Si quiere verificar una casa, el pie de página del sitio muestra el permiso que la casa declara; los términos y condiciones dicen a nombre de quién está ese permiso; y el listado de la autoridad, cuando esté disponible, es la única fuente que puede contradecir a las dos anteriores. Mientras ese documento no se pueda abrir, la verificación es una tarea de tres pasos que el usuario hace por su cuenta.

Los bloqueos de 2025 y 2026: lo que cambió y lo que sigue cambiando

La parte más inestable del marco no está en la ley, está en los tribunales.

El 11 y 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; dos aplicaciones mexicanas conocidas quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito no relacionado con apuestas. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a una de ellas un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos dos de los más conocidos. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra esas dos marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.

El estado es inestable, y por eso la única forma correcta de escribirlo es con su fecha: bloqueada desde noviembre de 2025, amparada en marzo de 2026, suspendida la orden en octubre de 2026, según la fuente que lo reporte. Una página que diga “está abierta” o “está cerrada” hoy sin fecha estará mintiendo dentro de un mes.

La base legal del bloqueo tampoco es unívoca. El artículo 8 de la ley permite a la SEGOB cerrar establecimientos no autorizados; la Secretaría ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida.

El borrador que no es ley

En octubre de 2026 se reportó que la SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Hay también una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que es una propuesta sin efecto.

Esta distinción no es un formalismo. Una reforma anunciada cambia expectativas; una reforma vigente cambia obligaciones. Un jugador que ajuste su comportamiento a la edad mínima de 21 años que propone una iniciativa estará cumpliendo una regla que no existe.

Impuestos: quién retiene y con qué regla

La parte fiscal es donde el apostador mexicano tiene menos claridad y más obligaciones concretas.

Del lado del operador, la Ley del IEPS (artículo 2, fracción II, inciso B) fija un impuesto del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave (Ley del IVA, artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS). La base no está establecida con claridad: el texto revisado dice únicamente “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso esta página no escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Del lado del jugador, la Ley del ISR (artículos 137 y 138) considera ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a 600,000 pesos al año deben reportarse en la declaración anual. La casa emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.

El tratamiento de los premios obtenidos en sitios sin permiso no está establecido: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y la posición honesta ante esa duda es consultar a un contador o asesor fiscal. Un apostador que cobra mil pesos no tiene un problema fiscal; uno que cobra seiscientos mil sí, y la retención ya le habrá sido aplicada antes de que lo note.

Nada de esto es asesoría fiscal. Es el mapa de quién retiene, cuándo y con qué porcentaje, para que el jugador sepa por qué el premio que ve no es el premio que cobra.

Con permiso y sin permiso: la comparación que sí importa

Aquí está el punto donde una página honesta se moja.

Una casa con permiso mexicano ofrece un foro legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identificación y de prevención de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una casa sin permiso no ofrece nada de eso. No hay un registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos, y la zona offshore se describe como desprotegida: sin las obligaciones del artículo 29, sin cuentas auditadas y sin fianza. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y su licencia no tiene efecto ante la SEGOB.

Los saldos en una casa bloqueada pueden quedar congelados, como ocurrió con cuentas alcanzadas por el congelamiento de noviembre de 2025. Una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso no está establecido, así que esta página no afirma ni una sanción ni una exención. Pero la asimetría es real: un saldo en una casa con permiso es un saldo con un responsable identificable en México; un saldo en una casa sin permiso es un saldo con un responsable en otro país.

Esa es la comparación que importa, y no es una comparación de momios. Un momio mejorado de un sitio offshore con un margen dos puntos más ancho en el resto del catálogo es un mal negocio disfrazado de oportunidad.

Publicidad, límites y la edad que las casas sí escriben

El Reglamento no trae un artículo federal de publicidad entre los artículos revisados. Los reportes sobre límites de horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Ninguna regla estatutaria sobre bonos está establecida, y tras el aumento del IEPS los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.

En cuanto a la edad, el Reglamento (artículo 5) prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija un número; las casas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una cifra estatutaria para el juego no está establecida. La publicidad muestra la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable, según un reporte secundario.

La identificación de usuarios es real aunque su detalle no esté en la ley: los operadores verifican a los usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable conforme a la ley antilavado. Los documentos exigidos no están establecidos en estatuto, así que la lista concreta varía de casa en casa y se consulta en la sección de verificación del propio sitio.

Salvaguarda: las herramientas que existen y las que no

Una casa con permiso no protege al jugador por ser generosa. Protege porque está obligada, y cuando no está obligada, porque decidió hacerlo.

Lo que no existe en México

Vale decirlo antes de hablar de herramientas, porque el silencio explica conductas.

No hay un registro nacional de autoexclusión. Una persona que quiera cerrarse el acceso al juego en México no tiene un mecanismo único que apague todas las casas a la vez: la autoexclusión voluntaria en México se pide casa por casa, y funciona mientras esa casa la respete. No se encontró un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal de protección. Es decir: la obligación de poner un freno recae en el jugador, no en el sistema.

Eso no es un defecto de una casa en particular. Es la forma del marco mexicano, y quien apuesta debería saberlo antes de confiar en que alguna institución lo va a frenar.

Los controles de identidad, y por qué existen

La otra cara de la ausencia de protecciones es la presencia de controles. Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que se piden no están fijados en estatuto, así que cada casa arma su lista.

Para el jugador, la verificación de identidad es un trámite que empieza al registrarse y que se cierra al momento del retiro. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y eso no es una cortesía de la casa: es el mismo control que impide que la cuenta se use para mover dinero de terceros. Un retiro que no llega suele tener detrás una verificación incompleta, no un error del sistema.

Las herramientas que las casas sí listan

Lo que existe es lo que cada casa publica en su propia ficha, y conviene leerlo con atención porque es el único catálogo disponible.

Codere declara en su ficha de aplicación avisos de juego responsable, políticas de cierre de cuenta y el límite de 18 años para sus usuarios. Caliente pide en el pie de página de su sitio que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Las herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— son las que las casas listan en sus propias fichas de tienda de aplicaciones, y no hay un mínimo estatutario que las obligue a todas.

Esa es la diferencia entre un derecho y una cortesía. Un límite de depósito que la casa ofrece por decisión propia puede desaparecer con una actualización de la aplicación; un límite que la ley impusiera tendría que sobrevivir a cualquier rediseño. En México, hoy, es lo primero.

Cómo poner un límite cuando no hay registro

La ruta práctica para quien quiere apostar con un techo es más corta de lo que parece, y depende de la casa.

Al registrarse, o desde la configuración de la cuenta, el jugador busca la sección de juego responsable y ahí fija el límite de depósito o de pérdida que la casa permita. El límite se define en la propia cuenta, vale para esa casa y para esa cuenta, y no se replica en las demás. La verificación de identidad debe estar completa antes de que el límite tenga efecto real, porque sin verificación completa la cuenta puede quedar limitada en depósitos y retiros. Y cuando la herramienta no alcanza, la salida sigue siendo casa por casa: la autoexclusión voluntaria se pide en cada operador y solo funciona donde se pidió. El jugador que apuesta en cuatro sitios tiene cuatro trámites por delante, y ninguno avisará a los otros tres.

Señales que conviene mirar sin dramatizar

Una casa puede ser perfectamente legal y aun así no ser la casa correcta para un apostador concreto.

Un catálogo que crece más rápido que los momios suele indicar que la casa está comprando producto para llenar la pantalla. Una promoción permanente en la portada es una promoción que la casa ya calculó como rentable, y el rentable sale del margen del mercado. Un bono cuya condición solo aparece en un blog de terceros no está mal escrito: está escondido donde el jugador no lo lee. Y una casa cuyo permiso no se puede citar de memoria no es una casa ilegal, es una casa cuyo respaldo queda en el pie de página que nadie abre.

Nada de esto es una acusación. Son los lugares donde el jugador pone un minuto de atención y donde las casas con permiso y sin permiso se comportan distinto.

Preguntas frecuentes sobre 1X2

¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Busca el permiso en el pie de página del propio sitio, que suele indicar el número y la permisionaria, y compáralo con la sección de términos. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha podido consultarse públicamente, así que la verificación termina siendo un cotejo de lo que la casa declara contra lo que digan las fuentes secundarias, y esas fuentes no siempre coinciden.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica la cantidad apostada por el momio fijado al colocar la apuesta. Quinientos pesos a 1.85 devuelven 925 pesos: 500 de capital y 425 de ganancia. El momio queda congelado cuando el boleto se firma, aunque el precio se mueva después. En un parlay, las selecciones se multiplican entre sí y forman un solo precio antes de esa cuenta.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Suma los inversos de todos los momios del mercado y resta el total de 1. En un mercado de dos resultados con momios 1.90 y 1.90, la suma da 1.05: el mercado devuelve alrededor del 95 % y el margen ronda el 5 %. Ese margen no es una cifra fija, y cambia con cada casa, cada deporte, cada liga y cada momento.

¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Se piden en la configuración de la cuenta, en la sección de juego responsable de cada casa, y valen solo para esa cuenta y esa casa. México no tiene un registro nacional de autoexclusión, así que un límite fijado en un sitio no protege en los demás. La autoexclusión voluntaria se solicita operador por operador y funciona únicamente donde se pidió.

¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas en México y quién los retiene?

Sí. La Ley del ISR considera ingreso los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados: quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. Los premios altos se reportan en la declaración anual y la casa entrega un CFDI de retenciones.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

El reglamento prohíbe toda actividad de apuestas no prevista expresamente, y una casa sin permiso no presenta cuentas auditadas, seguros ni fianza ante la autoridad mexicana. Sus saldos pueden congelarse por decisión de la autoridad, como ocurrió con cuentas alcanzadas por el congelamiento de noviembre de 2025. Una multa o un delito para el jugador no está establecido, y la página no afirma ni sanción ni exención.

Creado por la redacción de «Rounddeapuestas».

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