Apuestas deportivas virtuales 2026: un momio de 1.90 esconde un margen que nadie anuncia

Updated noviembre 2026
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6 noviembre 2026 — Verificación de los permisos y de los datos de operación contra la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos (SEGOB) y contra las fichas de tienda de aplicaciones de cada marca, consultadas en esa fecha.

Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera
La app de Betano, bloqueada desde noviembre de 2025, ofrecía deportes virtuales junto con apuestas deportivas y casino.

Hay una escena que se repite en cualquier mostrador de apuestas del país: alguien llega con su boleto, apunta tres o cuatro selecciones con bolígrafo y pregunta cuánto le pagan. Ese gesto es el corazón del deporte virtual, aunque casi nadie lo sepa. Detrás de la pantalla no hay un partido de fútbol: hay un programa que lanza números al azar, los disfraza de reloj y de marcador, y entrega un resultado cada dos o tres minutos. El boleto que el aficionado llena a mano no compite con esa máquina. La máquina se encarga de que, al final del día, la casa se quede un pedazo de todo lo que pasó por la caja.

Las apuestas deportivas virtuales no son una rareza de nicho en México. Son la puerta de entrada más barata que existe: rondas cortas, momios fijos, sin esperar noventa minutos ni una lesión que arruine el criterio. Y ahí está justamente el problema del que casi nadie escribe. El aficionado cree que apuesta contra el azar. Apuesta contra un margen, y ese margen está incrustado en el momio antes de que él vea la pantalla.

Las cifras que verás aquí están fechadas. El mercado del libro en línea mexicano se mueve a golpes de resolución judicial y de congelamiento de cuentas, así que una casa que hoy atiende puede amanecer con la puerta cerrada. Un ejemplo reciente: una app que ofrecía deportes virtuales junto con apuestas deportivas y casino lleva bloqueada desde noviembre de 2025. Se llama Betano y volveremos a ella con detalle cuando toque hablar de quién tiene permiso y quién no. Por ahora basta con fijar la advertencia: aquí se escribe lo que se sabe a la fecha arriba anotada, con su día y su mes, y nada se afirma como estado permanente.

Este texto no te va a decir quién gana la próxima ronda virtual, porque nadie puede saberlo y quien lo afirme te está vendiendo algo. Lo que sí puede darte es lo que cuesta cada camino. Hay tres rutas grandes para apostar en línea desde México, y cada una cobra su precio de una manera distinta: la casa con permiso de la Secretaría de Gobernación, la casa extranjera sin permiso mexicano, y la apuesta de barrio, la que se organiza entre conocidos sin plataforma de por medio. Cada una tiene su lector ideal y su trampa. Vamos por partes.

Índice de contenidos
  1. Juego responsable: quien apuesta con prisa paga dos veces
  2. Cómo se arma y cuánto paga: el boleto, el momio y el margen que vive dentro del precio
  3. formato | apuestas-deportivas-virtuales-formato
  4. Quadro completo de momios: el deporte, la liga y el formato de cada ronda
  5. fundament | apuestas-deportivas-virtuales-fundament
  6. panorama | Deportes virtuales y momios: los nueve operadores que hoy atienden en México
  7. Lo que los nueve operadores ofrecen hoy, uno por uno
  8. normati | Permisos, reforma y bloqueos: el marco que decide qué casa sigue abierta
  9. Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas virtuales en México

Juego responsable: quien apuesta con prisa paga dos veces

El deporte virtual tiene una característica que ninguna promoción anuncia: la ronda dura poco. Si el fútbol real tarda hora y media, la simulación se resuelve en minutos y encadena la siguiente. Es velocidad de máquina tragamonedas con ropa deportiva, y por eso el primer tema de esta página es el control, no el momio. Antes de hablar de precios conviene hablar de cómo se frena.

Conviene decirlo sin adornos: en México no existe un registro nacional de autoexclusión. No hay una lista estatal donde un apostador problemático se inscriba y quede fuera de todas las casas a la vez. Tampoco hay un límite legal de depósito que las casas estén obligadas a imponer a sus clientes, ni un límite de pérdida fijado por la ley. Todo lo que existe en ese terreno es lo que cada operador decidió construir por su cuenta y ofrecer en su propia plataforma. Eso cambia por completo la naturaleza del asunto: la protección no es un derecho que se activa, es una función que se busca y se configura caso por caso.

Es la diferencia entre un airbag y un cinturón que tú abrochas. Y las casas lo saben: las herramientas de calma son una decisión de producto, y como cualquier decisión de producto se anuncia más de lo que se detalla. Vale la pena leer qué ofrecen las dos marcas que más lo declaran, porque el contraste dice bastante de cómo cada una entiende su relación con el cliente.

Lo que cada casa dice sobre su propio juego responsable

Las fichas de tienda de aplicaciones y los pies de página oficiales son la mejor pista disponible, porque es ahí donde las casas publican sus avisos. Codere México opera, según su ficha de aplicaciones, con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La mención de esas políticas de cierre es la parte interesante: una casa que explica por escrito su procedimiento para que un cliente se cierre a sí mismo está mostrando una herramienta, no un eslogan.

Caliente lo plantea en otro registro. El pie de página de su sitio indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de la app Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., deja claro que es solo para mayores de 18 años y reúne transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Hay un detalle importante: esos eventos virtuales aparecen en su oferta, no como un producto aparte que la casa esconda en una pestaña.

Betway, por su lado, anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados bautizados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Ninguno de esos números es una herramienta de control, y la casa no pretende que lo sean. La ausencia de herramienta declarada no es una acusación, pero tampoco un vacío neutral: para quien busca un freno incorporado, aquí no está escrito.

Dos advertencias prácticas para cualquier lector que quiera ponerse límites y no encuentre el botón. La verificación de identidad, ese trámite de documentos que las casas llaman KYC, es la puerta que convierte un registro en una cuenta con nombre y apellidos; sin ella no hay retiro, y muchas casas la piden justo cuando el cliente quiere cobrar por primera vez. Ahí aparece el primer punto de fricción real. Y la segunda advertencia es que ninguna herramienta interna te cubre en todas las casas a la vez. Si la calma solo vive dentro de una marca, el control verdadero sigue estando en manos del apostador, con la misma fragilidad de siempre.

La línea de la casa en un mercado partido en dos

El margen es lo que la casa se queda de cada peso que pasa por un mercado, y es la cifra que jamás aparece en la publicidad. Se ve mejor en los momios. Un mercado sencillo de dos resultados, del tipo “gana o no gana” sin empate posible, tiene en la pantalla algo parecido a 1.90 y 1.90. Nadie imprime esos números en un anuncio; se calculan.

Cuando la casa publica 1.90 y 1.90, la proporción de cada peso que ese mercado devuelve en conjunto se obtiene sumando los inversos: uno entre 1.90 más uno entre 1.90. El resultado queda alrededor del 52,6 %, que significa que ese mercado paga de vuelta algo más del 52 % de lo apostado y que la casa se reserva alrededor del 47,4 %. Ese es el precio real de un momio “parejo”, y conviene mirarlo despacio: en un mercado simulado cuya probabilidad de cada resultado está definida por un generador de números aleatorios, un recorte de esa magnitud no se disuelve con pericia. No hay un equipo mejor preparado al que apostarle. Hay dos lados y un cobro.

Y ojo con la trampa del bandeo: en el deporte virtual el momio de muchos mercados viene ajustado por la casa, no por el flujo de apuestas de miles de personas como en un partido real. El número que la pantalla dice no es el resultado de una negociación entre aficionados; es la oferta de un solo actor, y ese actor fija cuánto quiere llevarse. Eso también significa que el precio cambiará de ronda en ronda, de casa en casa y de deporte en deporte. La casa de 1.90 y 1.90 es un indicador del orden de magnitud, no una tarifa universal.

Tres caminos y el precio que paga cada uno

Vale la pena detenerse en las tres formas de apostar disponibles para un aficionado mexicano, porque cada una resuelve un problema distinto y cobra de una manera diferente. Eso es lo que ordena esta página completa.

El primer camino es una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación. Ofrece un lugar jurídico en México, controles de identidad y de prevención de lavado de dinero, y la posibilidad de recibir un comprobante fiscal de retenciones cuando el premio lo amerite. A cambio, el apostador entrega sus documentos de identidad y acepta el ritmo y las condiciones que la casa fije. Es el camino de quien quiere que su dinero esté dentro de un sistema con nombre y responsabilidad verificables.

El segundo camino es una casa extranjera sin permiso mexicano. Ahí no hay permiso, no hay aviso de la SEGOB, no hay CFDI de retenciones y tampoco hay una autoridad local que reciba una queja. La consecuencia más concreta no es teórica: como muestran los bloqueos recientes, un saldo dentro de un operador bloqueado puede quedar congelado, y esa es una cifra que el aficionado ya había ganado. La zona offshore se describe a sí misma como libre de ataduras; el precio de esa libertad lo paga quien tenga dinero adentro el día del apagón.

El tercer camino es la apuesta de barrio: dos conocidos pactan un partido virtual y se pagan al final. No hay permiso, no hay margen de casa, y por lo tanto tampoco hay protección alguna. Si la otra parte no paga, el acuerdo no tiene a quién reclamarle, y en el caso de los menores de edad la ley es explícita en el terreno presencial: el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el “cruce de apuestas”. Los menores no apuestan nunca, ni en una plataforma ni en la banqueta.

Ahora, las cuentas de esta ruta. Antes de los momios, los frenos. Esto es lo que hay que preguntar de cada casa: revisa tu presupuesto mensual como si fuera una factura; decide de antemano cuánto vale una noche de simulaciones; y comprueba que un mal resultado de tres rondas seguidas no cambie ningún plan de la semana. Si eso no se puede sostener, ni el mejor momio del aparador ayuda. La velocidad de la ronda virtual está diseñada para que ese cálculo no exista y la decisión se tome con el pulso acelerado.

Cómo se arma y cuánto paga: el boleto, el momio y el margen que vive dentro del precio

Aquí entra la parte técnica, que es también la parte interesante. El aficionado no apuesta a “un partido”: apuesta a un mercado dentro de un evento, y arma un boleto con una o varias selecciones. Cambiar de mercado cambia el riesgo, y cambiar el número de selecciones cambia la multiplicación.

El premio de una apuesta sencilla se obtiene multiplicando lo apostado por el momio: si apuestas 200 pesos a un momio de 1.85, cobras 370 pesos, de los cuales 170 son ganancia y 200 son el regreso de tu propio dinero. Esa distinción importa más de lo que parece, porque mucha promoción habla de “ganar” sumando el capital devuelto. La ganancia neta es lo que entra después de recuperar lo que pusiste.

Español mexicano del mostrador

El vocabulario del libro mexicano no es el del libro español. El momio es el precio, y en México nunca se le llama cuota. El boleto, el cupón o el ticket es el comprobante con las selecciones marcadas. La apuesta sencilla lleva una sola selección; el parlay, también llamado combinada, encadena varias y multiplica sus momios. El hándicap iguala a dos rivales desiguales, más/menos es el mercado de totales, y el retiro anticipado es lo que en otros países se llama cash out. La apuesta en vivo es la que se hace mientras el evento sucede, y el creador de apuestas permite armar una combinación propia dentro de un mismo partido. Todo esto se lee en las casetas y se escucha en las filas, así que vale la pena usar las palabras correctas cuando se pide soporte o cuando se reclama una promoción.

En las simulaciones virtuales el español del mostrador se mezcla con el de la máquina. Los momios aparecen fijos en la pantalla, con decimales y punto — 1.85, no 1,85 — y la pantalla no explica de dónde salió el número, porque nadie lo negocia enfrente de ti.

formato | apuestas-deportivas-virtuales-formato

Cuántas selecciones hacen falta y qué se gana con cada una

El boleto se arma como un rompecabezas. Una selección sola es la apuesta más simple y se calcula con una multiplicación. Tres selecciones encadenadas se calculan con la multiplicación de sus tres momios. Y como los inversos de cada momio son las “probabilidades” que la casa cobra, cada selección extra suma un recorte más a la probabilidad total del boleto. En otros términos: la apuesta combinada que promete multiplicar el premio multiplica proporcionalmente el trabajo que hace el margen.

Aquí está el punto que la publicidad nunca toca. Con una sola selección, el apostador ya cubre el costo de la casa. Con cinco, lo cubre cinco veces. Si tres de cinco aciertan, el boleto está perdido igual, y el aficionado aprende en la fila de la ventanilla que un parlay no es “más inteligente”: es más frágil, con un premio más grande en la pantalla y un margen más grande detrás.

Cómo se construye el boleto de una sola selección

En una sola selección hay tres mercados que el aficionado mexicano reconoce de inmediato. El 1X2 con empate posible en el fútbol simulado, el hándicap que empareja a un favorito con un rival débil, y más/menos, el mercado de goles o puntos totales. Cada uno tiene su momio y su propio precio de casa, y los momios mejorados que anuncian las casas son variaciones de esos mismos mercados con un trozo de margen devuelto como gancho. Hay que verlo como lo que es: un recorte un poco menor durante un tiempo, no un regalo.

El mismo partido en dos idiomas distintos

El catálogo del deporte real y el del deporte virtual comparten nombres y no comparten nada más. En el primero, un momio se mueve según lo que apueste el mercado y según las noticias del equipo; en el segundo, el resultado lo determina un generador de números aleatorios y el momio lo fija la casa. En el primero hay transmisión y hay jugadores con historia; en el segundo hay una interfaz que corre cada pocos minutos y una tabla que se reinicia. Confundir uno con otro es la manera más rápida de creer que se tiene un sistema.

Lo que cuesta el hándicap que parece justo

El hándicap y los momios mejorados son los dos instrumentos que usan las casas para hacer que un mercado parezca más parejo de lo que es. Y aquí conviene decirlo con claridad, aunque no suene amable: en estos mercados la casa presume de “mejores momios” y rara vez liquida todo lo que la promociona. El momio mejorado no es un precio sin margen, es un margen reducido durante un tramo corto, y esa reducción suele venir con una condición de monto, de mercado o de plazo.

Quadro completo de momios: el deporte, la liga y el formato de cada ronda

Los deportes virtuales son eventos simulados por computadora cuyo resultado lo determina un generador de números aleatorios, no un partido real. Esa definición, que parece técnica, es la que ordena todo lo demás: si no hay partido, no hay forma de tener información privilegiada. No hay un ojo que vio entrenar al equipo. No hay un sistema que lee mejor el calendario. Y no hay una racha con memoria, porque la ronda siguiente empieza desde cero como si las anteriores no hubieran pasado nunca.

fundament | apuestas-deportivas-virtuales-fundament

Eso no significa que el catálogo sea uniforme. Significa que la variedad es de formato y de envoltura, no de sustancia. Las disciplinas más comunes que ofrecen las casas mexicanas son el fútbol virtual —el que la mayoría de los aficionados tiene en mente—, las carreras de caballos simuladas, las carreras de perros y los torneos de velocidad corta. Después vienen las variantes de exhibición, que cambian de nombre según la temporada y según la casa.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Fútbol virtual: la ronda de los dos o tres minutos

El fútbol virtual funciona casi como un partido de verdad comprimido: se eligen dos equipos con nombre propio, se marca una marcador de goles, y la ronda se resuelve en minutos. Es el mercado de mayor volumen en la mayoría de las casetas, y el que más apuestas impulsivas recibe, precisamente porque el ciclo es corto. Un aficionado que perdió puede “remontar” tres veces en el tiempo que tarda una llamada. Esa arquitectura no es un accidente de diseño.

Carreras de caballos y de perros en versión simulada

Las carreras virtuales ocupan el mismo espacio mental que las carreras de la vida real, con una diferencia que vale subrayar: no hay entrenador, no hay jinete, no hay estado de la pista. La pizarra muestra ocho o diez participantes con un momio cada uno, y el espectáculo visual es una competencia breve que termina en el mismo lugar donde terminó la anterior. El hipódromo real y el galgódromo sí están regulados en México, con permisos propios para sus instalaciones y con la figura del “cruce de apuestas”. Eso no convierte a la ronda simulada en una versión digital de ese permiso: es un producto de catálogo de la casa, con las reglas de la casa.

Ligas con nombre propio dentro del catálogo

Muchas plataformas nombran sus propios torneos simulados, con ligas, calendarios y tablas que imitan a las competiciones reales. Es una decisión comercial razonable: le da al apostador la sensación de seguir una temporada y no de tirar una moneda. Para quien llega desde el fútbol real, la sensación es familiar, y eso es exactamente lo que buscan las casas. La familiaridad baja la desconfianza. La liga inventada no tiene un campeón por méritos; tiene un calendario que termina donde la casa decidió que terminara.

Qué mirar antes de elegir una disciplina

Antes de elegir deporte, mira tres cosas. La primera es la duración de la ronda, porque de ella depende cuántas decisiones vas a tomar por hora; una ronda de noventa segundos no te da tiempo de pensar y eso es parte del atractivo para algunos y del peligro para otros. La segunda es el mínimo de apuesta que la casa acepta en ese mercado, porque en un deporte con momios fijos el mínimo define quién puede participar; un mínimo bajo abre la puerta a un aficionado de presupuesto pequeño, un mínimo alto cierra el mercado a una porción de los apostadores. Y la tercera es la forma de pago, porque de nada sirve ganar una ronda de fútbol virtual si el retiro depende de un método que la casa no acepta. El detalle vive en cada catálogo, y ninguna promoción lo va a explicar por ti.

panorama | Deportes virtuales y momios: los nueve operadores que hoy atienden en México

Los nueve operadores que aparecen abajo operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con actividad presencial. La palabra correcta es permiso, no licencia: el permiso es un acto administrativo temporal a favor de un permisionario, no un título de propiedad sobre el mercado. Y este cuadro no es un ranking ni una recomendación. Las marcas que aparecen aquí no son el mercado completo; una casa que no aparece en la lista no por eso carece de permiso.

Marca Situación del permiso de la SEGOB, según lo que declara su fuente Qué dice la ficha de la marca sobre su oferta virtual
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según el portal Casas de Apuestas Legales; sin confirmación oficial —
Caliente Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del sitio y presentado ahí como autorización de la Secretaría de Gobernación; sin confirmación oficial La app Caliente Deportes incluye eventos virtuales entre sus apuestas
Betway Permiso 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según el portal Casas de Apuestas Legales; sin confirmación oficial —
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según el portal Casas de Apuestas Legales; sin confirmación oficial —
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario, titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; no se imprime número porque las compilaciones se contradicen —
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos S.A. de C.V., según el sitio Apuestas Legales; sin confirmación oficial —
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación; sin confirmación oficial —
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario, titular Producciones Móviles; no se imprime número porque el pie del sitio y la tabla del propietario difieren —
1xBet Permiso DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales, según el sitio Apuestas Legales; sin confirmación oficial —

La cuarta columna es una franja estrecha a propósito. Solo dos de los nueve operadores tienen en su ficha de tienda una mención de su producto virtual, y esa mención es lo único que la columna puede llevar sin inventar. La oferta de cada marca sobre el tema no está documentada en ningún compendio: vive en su propio catálogo, en el menú de su plataforma y en el momento en que el aficionado entra. Llenar esa franja con adjetivos habría sido fácil y habría sido mentira.

La primera columna tiene su propio ruido, y conviene mirarlo. Nueve números de permiso, ninguna confirmación oficial, y dos casos donde las compilaciones se contradicen entre sí: en el caso de Pickwin, el número que una lista asigna a su permisionario es el mismo que aparece en el pie del sitio de otra marca; en el caso de Betcris, el número impreso en el pie del propio sitio y el de la tabla del propietario no coinciden. Eso no significa que ninguna de las dos carezca de permiso. Significa que el registro público de permisos no está disponible como documento consultable, y que la fecha con que se abre este cuadro es la única garantía que un lector puede exigirle a cualquier lista.

El camino práctico para un lector obstinado: abre el pie de la página oficial de la marca y busca el número junto a la mención de la Secretaría. Compara ese número con el que publica la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos si esa lista abre, y con la compilación que estés consultando. Si los tres coinciden, tienes una certeza razonable. Si no coinciden, tienes una pregunta que la casa debe responder por escrito antes de que deposites.

Lo que los nueve operadores ofrecen hoy, uno por uno

Cada marca de esta lista tiene una razón para estar aqui y no en otra parte. Aquí se escribe lo que cada una declara sobre sí misma, con el detalle que hace la diferencia, y se cierra con una lectura de para quién funciona y para quién no. No hay una casa buena para todo el mundo. Hay una casa que encaja con un tipo de apostador y desencaja con otro, y saberlo de antemano ahorra el depósito que después no se retira.

Respecto al producto virtual, el criterio del que sí y el del que no es sencillo de enunciar: solo cuando la ficha de la propia marca menciona eventos o deportes virtuales se puede afirmar que ese producto forma parte de su catálogo. Donde la ficha no lo menciona, esta página no lo afirma ni lo niega; el lector que quiera saberlo abre el menú de la plataforma y lo comprueba en treinta segundos, que es el tiempo que tarda una ronda en resolverse.

Caliente: la única ficha que nombra los eventos virtuales

Caliente es la marca que más abiertamente pone los eventos virtuales en su propia vitrina. La ficha de la app Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., los incluye entre sus apuestas, junto con transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular y promociones; la misma ficha restringe el uso a mayores de 18 años. La versión 8.12.1 de esa app se publicó el 20 de octubre.

En el encabezado de su sitio se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ahí está el primer detalle que conviene leer dos veces. Un bono sin depósito no es un regalo: según reseñas de casas de apuestas, ese $1,000 MXN exige un rollover de 10 veces, es decir, hay que apostar diez veces el monto del bono antes de poder retirar lo que salga de él. Y el plazo, las momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, lo que ya es una señal por sí misma: cuando los propios reseñadores no se ponen de acuerdo sobre las condiciones, esas condiciones merecen leerse completas antes de picar el botón.

El criterio para este lector: quien quiera ver el deporte virtual dentro del catálogo principal de una casa grande, con un bono que no exige depósito previo, encuentra aquí el camino más directo. Quien no quiera lidiar con un rollover de diez veces no debería confundir el anuncio del encabezado con dinero disponible.

Codere: treinta deportes y el manual de juego responsable

Codere llega con el catálogo más ancho de la lista: su ficha declara cobertura de más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes en un solo vestidor es mucho para una casa que compite en el mismo mercado que las demás, y hay que entender lo que eso significa en la práctica: más mercados para elegir, y por lo tanto más decisiones que tomar antes de entender cuál conviene.

Su ficha también es la más explícita en el terreno del control: permite el uso solo a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ya quedó sentado arriba por qué ese detalle importa en un país sin registro nacional de autoexclusión. En cuanto a permisos, la compilación consultada le asigna los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, sin confirmación oficial.

El criterio: para quien quiere un catálogo extenso y una casa que documente por escrito cómo se cierra una cuenta, Codere es una opción sólida. Para quien busca un producto virtual específico, la ficha no lo nombra y la comprobación queda del lado del lector, que es lo honesto.

Betway: dos mil eventos por semana y una promesa con club

Betway apuesta por el volumen. Su ficha anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados bautizados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Es la casa que más insiste en el lenguaje del club: un programa de membresía con premios recurrentes suena a fidelidad, y en realidad es un mecanismo para que el apostador vuelva cada semana a un lugar con un margen ya calculado. Dos mil eventos son también dos mil oportunidades de colocar un boleto, y la cifra la elige la casa, no el aficionado.

Respecto al producto virtual, la ficha no lo menciona. Su permiso aparece en la compilación como el número 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, sin confirmación oficial.

El criterio: un apostador que quiere variedad de mercados en deporte real y un esquema de premios recurrentes encuentra aquí su terreno. Quien tenga en mente las rondas simuladas no encontrará ese nombre en su ficha, y conviene decirlo así, sin adornos.

Playdoit: el permiso más antiguo de la lista

Playdoit se presenta con la trayectoria más larga en el papel. La compilación le asigna el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular, sin confirmación oficial. Ese número tiene veinte años encima, y en un mercado donde las compilaciones se contradicen, la antigüedad de un permiso es un dato que vale lo que vale: al menos no aparecieron dos versiones distintas del mismo documento.

Su ficha no menciona eventos ni deportes virtuales. Eso deja el tema abierto para quien quiera explorarlo por su cuenta, y es una advertencia razonable: una casa con una estructura de permisos dilatada puede tener un catálogo diseñado para el deporte real y una sección virtual pequeña, o no tenerla.

El criterio: para quien valora la continuidad y la antigüedad declarada por encima de la novedad, Playdoit es la opción de perfil más conservador. Para quien busca un catálogo de simulaciones explícito, esta ficha no lo promete.

Pickwin: el caso del número que se contradice

Pickwin es la marca que obliga a detenerse. Su permisionario, según la compilación, es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y el número de permiso no se imprime porque las fuentes se contradicen: el número que una compilación le asigna es el mismo que aparece en el pie del sitio de otra marca. Eso no es un detalle administrativo sin consecuencias. Un número de permiso es la referencia que un cliente puede verificar, y cuando dos listas le dan el mismo número a dos casas distintas, la verificación se vuelve un ejercicio de paciencia.

La ficha del operador no menciona el producto virtual, así que sobre ese punto esta página no afirma nada.

El criterio: quien quiera una casa cuyo papel pueda verificar de punta a punta, aquí tiene una pregunta pendiente por resolver antes de depositar. Quien solo busque una plataforma de apuestas y no le interese la trazabilidad del permiso, encontrará probablemente las mismas funciones que en las demás, sin el número claro que las respalde.

Strendus: tres permisos y un titular que cambia según la lista

Strendus aparece con tres números bajo el brazo: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular, según la compilación que se consulte. Tres permisos podrían significar tres autorizaciones presenciales complementarias, una por cada centro de apuestas remota, y eso sería un remedio normal de una empresa con varias plazas. El problema no es la multiplicidad: es que las compilaciones no coinciden en quién es el titular.

Su ficha no menciona el producto virtual. Para el lector que la use, el camino es el mismo que en los casos anteriores: el catálogo se comprueba dentro de la plataforma, antes de depositar.

El criterio: para quien esté habituado a las marcas regionales y quiera tres números en vez de uno, Strendus tiene una estructura más grande de lo que sugiere su presencia en las compilaciones. Quien necesite un solo número claro para decidir, lo tiene complicado en el papel.

normati | Permisos, reforma y bloqueos: el marco que decide qué casa sigue abierta

México tiene una ley federal de juegos y sorteos que data de 1947 y que prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio nacional, salvo los que autoriza expresamente. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y el brazo que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de llevar los procedimientos de sanción, es la Dirección General de Juegos y Sorteos. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y define el permiso en su artículo 3 como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

La pieza que un lector debe retener es la del artículo 2 del Reglamento: todo lo que no está expresamente previsto queda prohibido. Ese enunciado no prohíbe el deporte virtual por su nombre, y tampoco lo autoriza por su nombre. Lo deja dentro de la actividad que la casa puede ofrecer bajo su permiso, o fuera de ella, según la lectura administrativa del momento. Ninguna norma leída menciona el deporte virtual, ni el apuesta en vivo, ni el esports, ni el intercambio de apuestas como figuras separadas.

Sobre la figura del permiso hay dos cosas que el aficionado escucha mal. La primera es la palabra: en México se dice permiso, no licencia, y esa diferencia no es una sutileza de despacho. Ninguna norma permite que un sitio en línea tenga una habilitación digital propia; lo que existe en la práctica es un permisionario con actividad presencial que autoriza a una marca a operar en línea bajo su permiso. Un permisionario puede llevar varias marcas. Los nueve operadores de esta lista responden a ese esquema, y ninguno de los números se imprime como confirmación oficial porque la lista pública de la Dirección General no está disponible como documento consultable.

La segunda cosa es la antigüedad de la autorización en el papel. El permiso se otorga por un plazo y queda sujeto a cuentas trimestrales y anuales auditadas, a una fianza, a un seguro y a reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero, según el artículo 29 del Reglamento. No es un documento decorativo: es una obligación que corre cada trimestre y que puede terminar.

Lo que el Reglamento pone encima de la mesa

El reglamento tiene tres artículos que un apostador debería conocer aunque nunca los lea completos. El artículo 7 de la ley faculta a la Secretaría a otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 la faculta a clausurar establecimientos sin permiso; y el artículo 9 prohíbe ubicar un establecimiento cerca de escuelas o centros de trabajo. Ninguno de esos tres gobierna directamente lo que aparece en una pantalla, y sin embargo los tres explican por qué la autoridad puede mover el tablero de un día para otro: la clausura es una herramienta que ya existe y que se ha usado puertas adentro de la ley.

El artículo 31 añade un detalle que se pasa por alto: los permisos son intransferibles. Eso significa que una marca no puede “comprar” el derecho de otra; lo que puede existir es un mismo permisionario llevando varias marcas, que es exactamente el patrón que aparece en esta lista y que explica por qué algunos titulares se repiten cuando se revisan las compilaciones.

En el terreno de la edad, el artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las marcas, en cambio, escriben 18+ en sus fichas y en sus pies de página. La cifra es de la casa; la prohibición de participación es de la ley.

Reforma y bloqueos: por qué ninguna lista dura para siempre

El marco legal mexicano se mueve. Eso no es una impresión de columnista; hay tres hechos que lo demuestran.

La Secretaría de Gobernación terminó, según lo reportado el 13 de octubre, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa que busca derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta. Cualquiera de las dos cosas cambiaría el mercado, y ninguna de las dos está vigente.

Los bloqueos, en cambio, son hechos consumados. En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en el mismo operativo quedaron inhabilitadas las marcas bet365 y Betano, esta última operada por Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo al 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos dos de las marcas mencionadas. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra esas dos marcas, según una sola fuente. El estado es inestable y esta página no lo afirma como abierto ni como cerrado hoy: solo lo fecha.

Ese es el costo real del segundo camino, el de la casa extranjera sin permiso mexicano, y también una advertencia para el primero. Un saldo dentro de un operador bloqueado puede quedar congelado, y eso convierte una ganancia en una cifra escrita en una pantalla apagada. Ninguna cuota compensa ese riesgo, porque el riesgo no es de pérdida probable: es de pérdida sin reclamo.

Qué protege el permiso y qué no

La comparación honesta cabe en una lista de tres diferencias. Una casa con permiso de la Secretaría trae un foro jurídico en México, controles de identidad y de prevención de lavado de dinero, y un comprobante fiscal de retenciones cuando el premio lo amerita. Una casa extranjera sin permiso mexicano no trae ninguna de las tres cosas. Y en ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión: ahí las dos rutas están iguales, sin red.

Sobre las licencias de Curazao conviene ser seco: un sitio con ese tipo de habilitación no es una casa con permiso mexicano, y las palabras de la publicidad no cambian el papel.

Impuestos: lo que se retiene del premio y lo que se reporta

El tratamiento fiscal mexicano de los premios es específico y tiene dos reglas que un aficionado puede calcular solo. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga el premio retiene el 1 % si el estado no grava el premio o si su gravamen no excede el 6 %, y retiene el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que según el reporte secundario deja una carga total cercana al 7 %.

La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios anuales superiores a $600,000 MXN se reportan en la declaración anual. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido: ante esa duda, la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal, no adivinar en la ventanilla.

Para el render es lo mismo: un premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y sobre ese bruto se aplica la regla fiscal que corresponda. La cuenta del apostador es la del margen y la de la retención, y ninguna de las dos aparece en la promoción de la casa.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas virtuales en México

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Abre el pie de página del sitio y busca la mención de la Secretaría de Gobernación junto a un número de permiso. Compáralo con la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos y con la compilación que consultes. Si las tres referencias coinciden y la fecha es reciente, tienes una certeza razonable; si se contradicen, pregunta a la casa por escrito.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Si apuestas 200 pesos a un momio de 1.85, cobras 370 pesos: 200 son el regreso de tu propio dinero y 170 la ganancia neta. En un parlay los momios de las selecciones se multiplican entre sí, y el premio crece al mismo ritmo que la fragilidad del boleto.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se ve sumando los inversos de todos los momios de un mismo mercado. En un mercado de dos resultados publicados a 1.90 y 1.90, la suma de los inversos deja la devolución alrededor del 52,6 % y el margen de la casa cerca del 47,4 %. Ese es el cobro que vive dentro del precio antes de que el aficionado entre a la ronda.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

En México no hay un límite legal de depósito ni de pérdida, ni un registro nacional de autoexclusión, así que los límites son herramientas internas de cada casa. Búscalos en la configuración de la cuenta o pídelos al soporte por escrito, porque la forma de activarlos cambia de plataforma en plataforma y no existe una norma que las obligue a ofrecerlos.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR y quien paga retiene el 1 % o el 21 %, según si un impuesto estatal supera el 6 %. La Ciudad de México grava el premio con un 6 % estatal. La casa entrega un comprobante fiscal de retenciones y los premios anuales altos se reportan en la declaración.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

No tienen foro jurídico en México, ni controles locales de identidad y lavado de dinero, ni comprobante fiscal de retenciones. El riesgo más concreto es un saldo congelado: los bloqueos de noviembre de 2025 dejaron cuentas inmovilizadas, y una ganancia dentro de un operador apagado es una cifra que no se puede retirar.

Creado por la redacción de «Rounddeapuestas».

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