Apuestas de caballos 2026: el 50 % de IEPS y el permiso de la SEGOB
Datos actualizados a 7 noviembre 2026; los permisos citados se contrastaron con lo que cada operador y los compiladores publican, ya que el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.

México es raro entre los mercados que uno revisa: aquí nadie tiene licencia de apuestas online. Tiene un permiso de la Secretaría de Gobernación, cedido a un permisionario con local físico, y ese detalle cambia todo lo que sigue. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos mete a hipódromos, galgódromos y frontones entre los espectáculos en vivo con “cruce de apuestas” y define el sistema parimutuo, mientras la ley de 1947 prohíbe los juegos de azar y las apuestas salvo los que se autorizan expresamente. Leído al derecho: lo que no está previsto, no se puede. Y eso no es un matiz de abogados, es la razón por la que un aficionado a los caballos acaba con dos caminos muy distintos delante y ninguno de los dos gratis.
El primer camino es el hipódromo. Vas, mirás el tablero, el sistema parimutuo reparte entre los ganadores lo que se apostó en ese mercado, y el operador del recinto —que sí tiene permiso complementario de apuestas remotas si lo pidió, según el artículo 28 del Reglamento— se lleva su comisión antes de repartir. Nadie te ofrece un momio: te lo construyen los demás boletos. El segundo camino es la casa de apuestas con permiso de la SEGOB. Ahí el momio lo fija la casa, se juega contra ella y no contra la tribuna, y el mercado puede ser un partido del América, un combate de UFC o una carrera de un hipódromo extranjero que se transmite desde el celular. Es más cómodo, y es otro negocio.
Por qué insisto en la diferencia tiene que ver con el dinero y con la ley. Desde el 1 de enero de 2026 el IEPS de la fracción II, inciso B) del artículo 2 de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas que necesitan permiso bajo la LFJS, frente al 30 % anterior. El sustento legal de ese impuesto carga sobre el permisionario, no sobre vos: es él quien lo entera, y por eso los bonos de bienvenida se rediseñaron —de eso hablo en la sección de normativa, no acá— para absorber su parte. Los premios son un segundo trámite. El ISR los trata como ingreso del que gana, en los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y la casa retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su tasa no pasa de 6 %, o 21 % cuando la tasa estatal excede ese 6 %. En Ciudad de México, con su 6 % estatal sobre premios, la retención total queda alrededor del 7 %. Sin embargo, esa retención es pago definitivo solo si presentás la declaración que la ley exige cuando estás obligado; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Un juego con apuestas de caballos en el hipódromo no escapa de nada de eso.
Y hay un tercer camino que conviene nombrar para descartarlo: la casa sin permiso mexicano. Ahí no hay permiso, no hay recinto legal mexicano, no hay CFDI de retenciones, y el saldo de una cuenta puede quedar congelado cuando la autoridad bloquea el dominio —como llevan meses demostrando los casos de bet365 y Betano—. No digo que ganes ni pierdas. Digo que si el mercado te fríe con un margen, por lo menos que sea un margen sobre una apuesta que la ley mexicana reconoce.
El orden que sigue esta guía va de lo que te protege a lo que te cuesta. Primero el marco legal y la supervisión, porque la estabilidad de los permisos es lo único que no cambia con una promoción. Después la prevención y las herramientas de juego responsable, que en México son voluntarias de cada operador porque no existe registro nacional de autoexclusión. Luego las apuestas en vivo y el retiro anticipado, que es donde el hipódromo y la casa se parecen menos. Después los tipos de boleto y la aritmética del momio, incluido lo que la propia casa explica sobre su margen. Los deportes, el calendario y el sistema parimutuo, que es la parte del tema que casi ninguna reseña mira. Y al final las nueve casas con permiso, cada una con la carrera que le queda mejor.
Índice de contenidos
- Lo que la ley mexicana permite y lo que deja fuera
- Normativa, supervisión y el registro de permisos
- Prevención y juego responsable: las herramientas están, el registro no
- Las apuestas de caballos en vivo y el retiro anticipado
- Tipos de apuesta equivocados: el boleto, el momio y el margen
- Deportes, torneos y el calendario del hipódromo
- Cómo se eligen las nueve casas de esta comparación
- Las nueve casas con permiso, en orden
- Preguntas frecuentes
Lo que la ley mexicana permite y lo que deja fuera
El Reglamento de la LFJS fue reformado el 16 de noviembre de 2023 y quedó más claro que la ley que desarrolla: el artículo 2 prohíbe las apuestas y el sorteo que no estén expresamente previstos. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal a favor de un permisionario. La palabra es “permiso”. No “licencia”. Una licencia de Curazao puesta en el pie de página de un sitio que apunta a México se ve parecida en el diseño y no es lo mismo en absoluto: los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos y no arrastran las obligaciones del artículo 29.

¿Qué obligaciones son esas? Los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, un seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado y una garantía. Es la parte que no aparece en ningún anuncio y que es, para el jugador, la única que importa cuando algo sale mal: una casa que rinde cuentas a alguien.
La autoridad detrás de todo esto es la Secretaría de Gobernación, y el órgano que autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y termina permisos —y que también instruye los procedimientos de sanción— es la Dirección General de Juegos y Sorteos. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es del 31 de diciembre de 1947 y sigue en pie: la SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura locales sin autorización (artículo 8), no permite que un establecimiento quede cerca de escuelas ni de centros de trabajo (artículo 9) y coordina con estados y municipios (artículo 10).
Lo que la ley no dice es igual de importante. No hay un artículo federal de publicidad en el Reglamento para las apuestas. Los topes de horas de transmisión que circulan —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o vetar los bonos de bienvenida tampoco son ley. Y no hay regla estatutaria sobre bonos: lo que pasó es que, tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Eso no es una protección para el lector. Es una factura que alguien reparte.
Hay un cuarto punto, y es el más incómodo para cualquiera que escriba una comparación: no existe un permiso digital de apuestas online en México. No hay estatuto que nombre las apuestas por internet. La práctica reportada es que un sitio online no puede tener licencia digital propia y va amarrado al titular de un permiso físico autorizado; muchas marcas extranjeras usan un permisionario local y un permisionario corre varias marcas a la vez. Traducción para el lector: la marca que ves en la pantalla y la empresa que sostiene el permiso no son la misma cosa, y eso explica por qué dos sitios distintos declaran el mismo nombre de empresa en el pie de página.
La lista oficial de permisos es la pieza que falta. La DGJS publica —o dice publicar— un PDF de sitios autorizados; no pudimos abrirlo. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que exista un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso esta guía no imprime un número de permiso como dato oficial de nadie, y por eso cada número que aparece más abajo lleva la fuente que lo publica y la advertencia de que no está confirmado oficialmente. Un lector que quiera comprobarlo por su cuenta puede buscar ese registro público y el PDF de la DGJS; mientras no estén abiertos, la única verificación posible es la que hace uno mismo.
Normativa, supervisión y el registro de permisos
El permiso de la SEGOB, la DGJS y el listado que falta
Conviene entender el circuito completo, porque es corto y tiene un cuello de botella. La SEGOB interpreta y aplica la ley en lo administrativo. La DGJS autoriza. El permisionario opera. Y como los permisos son intransferibles por el artículo 31 del Reglamento, la marca que aparece en pantalla no puede sencillamente comprar el permiso de otro: vive pegada a él.

De ahí sale la pregunta que todo aficionado debería hacerse antes de depositar: ¿quién es el permisionario detrás de esta marca? En algunos casos es fácil. Caliente muestra su permiso DGG/SP/404/97 en el pie de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular. En otros casos es un galimatías. Pickwin declara un permiso de su permisionario, Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, y una de las compilaciones le da un número que es exactamente el que el pie de página de Betcris atribuye a otra empresa: DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. Cuando dos listas se contradicen así, el número deja de informar y solo informa la contradicción. Betcris, por su parte, declara en su pie de página un permiso a nombre de Producciones Móviles, operado junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, y además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Dos jurisdicciones en el mismo pie de página. Es el tipo de dato que un lector atento debería mirar dos veces.
Lo que cambió con la reforma del Reglamento y el borrador que no es ley
El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 dice, en su artículo 1, que cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos —excepto los de la Lotería Nacional— con jurisdicción federal. Ese “excepto” corta el tema por la mitad: la Lotería Nacional vive fuera de este reglamento.
Y el borrador que muchos medios presentan como inminente no lo es. La SEGOB terminó, según reportes del 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo mandó al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta. No cambia tu boleto de mañana, y por eso la menciono con esa palabra.
Qué se puede apostar y qué no está previsto
Las apuestas deportivas se permiten solo a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Punto. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que se leyeron. El parimutuo de caballos y las carreras se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, y ahí el artículo 5 es tajante: los menores de edad no pueden participar nunca. No hay provisión encontrada que autorice un mercado de intercambio de apuestas, así que esta guía no afirma que exista uno mexicano. Tampoco se hallaron eventos restringidos por categoría de jugador —menores, ligas inferiores— más allá del propio límite de edad.
Prevención y juego responsable: las herramientas están, el registro no
Autoexclusión voluntaria, sin registro nacional
Buscá un registro nacional de autoexclusión y no lo vas a encontrar. No existe. Lo que existe es lo que cada casa decide poner en su aplicación, y ahí la oferta es despareja pero real: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Son herramientas voluntarias, no obligaciones estatutarias. Eso significa que el límite que te pongas dura lo que dure la política de esa casa, y que nadie más en el mercado se enterará de que lo pediste.
Para el aficionado a las carreras el detalle práctico es este: la conversación sobre el juego responsable no empieza cuando ya perdiste tres nóminas. Empieza en el registro. La ficha de la aplicación de Codere México dice que limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ojo con esa última parte. Una política de cierre de cuenta no es un botón de autoexclusión permanente, pero es lo más cercano que el catálogo mexicano tiene a un cierre ordenado, y conviene saber que está ahí antes de necesitarla. El pie de página de caliente.mx va en la misma línea: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable.
Edad, verificación e identidad
El Reglamento prohíbe a los menores en las áreas de apuestas de los establecimientos y en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página; la app de Caliente Deportes, por ejemplo, es solo para mayores de 18 años. No está establecido un número estatutario general para el juego.
Las casas verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos exigidos en concreto no están establecidos en estatuto, y esta guía no va a inventarlos. Tampoco existe una cuenta temporal ni un límite legal de depósito o de pérdida. Eso incluye el límite que en otros mercados es obligatorio por defecto: acá no hay ninguno. El usuario pone el techo, o no hay techo.
Un apunte sobre publicidad, porque confunde a mucha gente: los anuncios muestran la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable. Que un anuncio muestre la clave no prueba que el permiso esté vigente, y que no la muestre no prueba que falte. Es un dato de contexto, no una verificación.
Las apuestas de caballos en vivo y el retiro anticipado
Inmediatez y cronómetro: la carrera no espera
Una carrera de caballos es el deporte menos compatible que existe con mirar el celular durante el evento. Los caballos salen, corren entre 400 metros y 6,4 kilómetros —lo normal son cinco a doce furlongs, es decir entre 1,0 y 2,4 km— y tres segundos después el resultado es historia. En las carreras de hándicap a cada caballo le asignan un peso distinto según su capacidad; en las de condiciones todos cargan lo mismo, con ventajas para los más jóvenes y para las yeguas. Un aficionado que quiere apostar sabiendo eso ya tiene casi toda la información que el momento de la salida puede darle.
La transmisión en vivo es entonces más una comodidad que una herramienta de trading: te deja seguir la carrera desde el sillón. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo desde su aplicación. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo y atención las 24 horas. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, más casino y casino en vivo. 1xBet pone apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports.
Ninguna de esas cartas menciona carreras de caballos como mercado cubierto. Eso importa, y conviene decirlo sin adornos: los caballos no son el producto de ninguna de estas marcas mexicanas. Quien quiera caballos en su pantalla está buscando en el catálogo de un deporte que estas casas tratan como relleno, no como especialidad.
Retiro anticipado y por qué en el hipódromo no existe
El retiro anticipado —el cash out, en la jerga del mercado— es la herramienta que más cambia la experiencia de apuesta. Playdoit lo lista entre sus funciones, junto con “Playboost” para aumentar ganancias y su creador de apuestas. Caliente Deportes ofrece su “crea tu apuesta”. La aplicación de Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit, Caliente y Codere están ofreciendo lo mismo con nombres distintos: una versión de la apuesta que el jugador puede tocar a mitad de camino.
En el “cruce de apuestas” de un hipódromo eso no existe. El parimutuo define un fondo común y lo reparte entre los boletos ganadores; no hay contraparte dispuesta a comprarte tu posición a mitad de la carrera, porque tu posición es una participación en un fondo y no un contrato con la casa. La consecuencia práctica es sencilla: quien quiera retirar antes de que se sepa el resultado tiene que elegir una casa de apuestas comercial, no el sistema parimutuo. Y quien quiera la sensación de la tribuna, la tiene solo en el hipódromo.
Tipos de apuesta equivocados: el boleto, el momio y el margen
Sencilla, parlay y hándicap: el formato del boleto
Los tipos de apuesta que vienen de la calle son pocos y viejos. La apuesta sencilla es un boleto con un solo resultado. El parlay —o combinada— encadena varias selecciones en un solo boleto y multiplica los momios de todas las patas en un solo precio. El hándicap y el más/menos (over/under) reparten un evento en dos lados con una ventaja o una línea que iguala el interés. En México la palabra para el precio es “momio”, no “cuota”, y el boleto también se llama cupón o ticket según quién lo diga.
Lo que casi nadie explica es de dónde sale la comisión que está dentro de cada momio. Tomá un mercado de dos resultados con momios de 1,90 / 1,90 publicados por una casa. La parte que ese mercado devuelve en conjunto es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90). Los dos términos 1/1,90 valen 0,5263 cada uno. El numerador 1 dividido entre 1,0526 da 0,95. El margen es 1 menos eso: 0,05, es decir 5 %. Sobre cada peso apostado en ese mercado, la casa se queda por término medio cinco centavos, y la banda razonable en las casas que un aficionado encuentra abiertas en México es de tres a siete centavos, según el mercado y según el deporte. Ese 5 % es un ejemplo aritmético y no el precio de nadie: el mismo margen aplicado a un partido de la liga mexicana y a una carrera de un hipódromo extranjero da dos números distintos, y ninguno de los dos lo publica la casa.
Acá el aficionado a los caballos tiene una ventaja informativa gratis. En el parimutuo puedes estimar el mismo porcentaje mirando el tablero: lo que se reparte entre los ganadores es todo el fondo menos la comisión del recinto, y esa comisión es la que el hipódromo publica. Es aritmética de folleto, no de folleto publicitario. Y es la razón por la que un mismo caballo puede pagar distinto en dos sistemas para la misma carrera.
Combinadas y margen compuesto
Donde la aritmética se vuelve incómoda es en el parlay. Los momios de las patas se multiplican en uno solo, y con ellos se multiplica la ventaja de la casa. Tres selecciones a 1,90 cada una dan un precio combinado de 6,859; el retorno de 1.000 pesos a ese momio es 6.859 pesos si todo entra, y la ganancia neta de ese boleto es 5.859 pesos. Sin embargo, la probabilidad de que entren las tres es la que fija cuánto vale realmente cada peso arriesgado, y esa la determina la casa, no el boleto. Un parlay no es un boleto más generoso: es el mismo margen cobrado tres veces sobre el mismo capital. Quien apuesta combinadas porque “paga más” está comprando más varianza con el dinero de un margen acumulado, y eso no es una opinión, es el resultado de multiplicar precios.
Qué datos exige una casa y qué no
La verificación de identidad —el KYC de la jerga— es obligatoria de hecho en un permisionario, aunque los documentos exigidos no estén fijados en estatuto. En la práctica significa que tu retiro va a una cuenta a tu nombre. Ese es el punto donde una casa con permiso y una casa offshore se separan de verdad, más que en cualquier letra pequeña: una rinde cuentas al SAT y la otra no. Y una emite CFDI de retenciones por los premios gravados; la otra no puede.
Deportes, torneos y el calendario del hipódromo
Deportes y torneos que cubren las casas mexicanas
El catálogo de las casas con permiso está dominado por futbol, basquetbol, tenis y deportes de combate, con una capa de esports cada vez más gruesa. Codere declara más de 30 deportes. 1xBet suma estadísticas de UFC y esports a su transmisión. Playdoit arma su oferta alrededor de futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. Rushbet transmite NFL, MLB y ligas europeas de futbol. La Copa del Mundo de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio de este año, y las casas que la promocionaron a lo largo del verano ya movieron esa página de su catálogo.
Para el aficionado a los caballos, esta lista no es una buena noticia y tampoco es una condena. Significa que la carrera como mercado vive en otra parte: en el hipódromo con “cruce de apuestas” y en los libros que aceptan carreras internacionales. El calendario de una casa mexicana con permiso es un calendario de ligas, no de reuniones hípicas, y quien busque específicamente caballos tendrá que revisar el programa de cada marca antes de abrir cuenta, no después.
Apostar a los caballos y al galgo: cómo funciona el parimutuo
El sistema parimutuo hace una sola cosa, y la hace bien: junta todo el dinero apostado a un mercado y lo reparte entre los boletos ganadores después de descontar la comisión del operador. No hay momio hasta que el mercado cierra, más o menos. Ese diseño tiene una consecuencia que a los jugadores de casa comercial les cuesta ver al principio: nunca estás apostando contra la casa. Estás apostando contra el resto del público, y el hipódromo solo cobra la entrada a ese juego.
Cambia el cálculo de todo. Un favorito que todo el mundo carga paga poco, no porque el hipódromo sea tacaño con los favoritos, sino porque hay mucho dinero en el mismo lado. Un caballo que nadie quiere paga mucho, y algunas veces paga por la misma razón: nadie lo quiso. El aficionado que viene de un mercado de 1X2 encontrará esto desconcertante durante unas tres carreras.
Las carreras planas se corren directamente entre dos puntos, sobre una pista recta u oval, mientras que las carreras con obstáculos —steeplechase y vallas— se llaman National Hunt en Gran Bretaña e Irlanda. Las planas van de 440 yardas (400 metros) a más de cuatro millas (6,4 km), y el grueso del programa se concentra entre cinco y doce furlongs, es decir 1,0 a 2,4 km. Son las planas las que dominan el cartel de un hipódromo mexicano.
Nacional e internacional: dos libros, dos reglas
Las apuestas de caballos internacionales son un mercado distinto y con reglas propias en cada casa. En un permisionario mexicano la apuesta pasa por el mismo circuito legal que cualquier otra: permiso, KYC, reporte. Fuera de México, el circuito es el de la jurisdicción que emitió la licencia y nada de eso aplica. La distinción no es académica cuando hay un premio grande de por medio: el CFDI de retenciones solo lo emite un permisionario.
Cómo se eligen las nueve casas de esta comparación
Los criterios: permiso, transparencia del permisionario y oferta real
Los criterios de esta comparación son tres, y el orden no es casual. Primero, que la marca opere con un permiso de la SEGOB y que el titular del permiso esté identificado. Segundo, que la información del permiso sea verificable en un lugar al que el lector pueda llegar sin ayuda de nadie, porque un número impreso en un artículo nunca es una verificación. Tercero, que la casa publique una oferta concreta de producto —deportes, funciones, herramientas— y no solo banners.
El segundo criterio es el que más marcas separa. Caliente y Betcris publican sus claves en sus propios pies de página. Otras marcas aparecen en compilaciones con números que se contradicen entre listas, y ahí el lector honesto no puede hacer más que anotar la discrepancia. La lista oficial de la DGJS resolvería esto en una tarde; mientras no pueda abrirse, la comparación se hace con lo que cada marca declara sobre sí misma y con la advertencia puesta.
También descarto de la comparación a las marcas bloqueadas o suspendidas. Betano, de Ganador Azteca, está bloqueada desde noviembre de 2025 por el congelamiento de cuentas de la UIF; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. No es una casa con la que se pueda contar hoy, y no entra al cuadro.
La tabla: permiso declarado y lo que cada marca dice de sí misma
| Casa | Permiso SEGOB según la fuente que lo publica | Qué dice la propia marca sobre su oferta |
|---|---|---|
| Pickwin | Número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí | Firmado por Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, sin dato de producto propio publicado |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Sin dato de producto propio publicado |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx | Sin dato de producto propio publicado |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” y retiro anticipado |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx | Sin dato de producto propio publicado |
| Caliente | DGG/SP/404/97, publicado en el pie de página de su propio sitio | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Betcris | Número no impreso: el del pie de página propio y el de la tabla del titular difieren | Permiso a nombre de Producciones Móviles, con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, y licencia de Malta vigente hasta el 3 de noviembre de 2026 |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
Los cinco números que aparecen en esa tabla son los que las compilaciones publican, y ninguna de ellas pudo abrir la lista oficial de la DGJS. Por eso la columna dice “según” y no “confirmado”. La diferencia entre las dos columnas también cuenta algo: las marcas que publican su clave en su propio sitio son las que tienen ficha de producto propia, y las que solo aparecen en compilaciones suelen ser las que uno conoce por el anuncio y no por la aplicación. No es una ley, pero se repite bastante como para que valga la pena mirarla.
Las nueve casas con permiso, en orden
Lo que sigue es el orden de trabajo de esta comparación, no una recomendación de apuesta. Son las marcas que operan con un permiso de la SEGOB según sus fuentes, no todo el mercado: una marca ausente de esta lista no está, por eso, sin permiso.
Pickwin: el permisionario compartido que obliga a leer dos veces
Pickwin es el caso donde el permiso deja de ser un sello y se vuelve un acertijo. La marca declara un permiso de la SEGOB de su permisionario, con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora como titular, y una de las compilaciones que circulan le atribuye DGJS/DCRCA/1584/2019 mientras otra le pone el número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER —el mismo que el pie de página de Betcris le asigna a otra empresa—. Cuando el número que una lista da para Pickwin es el de Betcris, el problema no es de Pickwin: es del ecosistema de listas.
Para el lector eso tiene una consecuencia inmediata y práctica. Si vas a depositar en Pickwin, la verificación no la puede hacer esta guía por vos; la tenés que hacer vos, mirando el registro público de la DGJS cuando esté abierto o pidiendo la clave directamente. No hay una tercera vía. Y eso es cierto para cualquiera de las marcas de esta lista.
Veredicto: una casa para quien está dispuesto a hacer el trámite de comprobar el permiso antes y no después, porque lo que publican terceros sobre ella no basta.
Strendus: tres claves y ningún producto propio publicado
Strendus aparece con tres permisos declarados —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, y con un titular que las compilaciones nombran de dos maneras distintas: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres claves en una sola marca dicen algo sobre la manera en que este mercado crece: un permisionario acumula autorizaciones y las marcas se van colgando de ellas.
Lo que no hay, en lo publicado, es una oferta de producto. Strendus no publica en su ficha un catálogo de deportes, una herramienta ni un límite. Eso no la descalifica; la deja en el montón de las que se conocen por el nombre y no por la aplicación.
Veredicto: una opción para quien ya tiene una razón propia para estar ahí y no necesita que la marca le explique qué ofrece.
Betway: clave corta y currículum largo en otros mercados
El permiso de Betway se declara como 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. Un frontón. La marca que un aficionado asocia con patrocinios de futbol europeo entra a México por la puerta de un recinto de pelota vasca, y eso es exactamente el mecanismo que describí antes: el permiso vive en el inmueble, no en el logo.
De su oferta mexicana, la ficha consultada no publica catálogo. Quien llegue a Betway por el nombre internacional debería revisar en su propia aplicación el programa de carreras antes de dar por hecho que está ahí.
Veredicto: una marca cuyo atractivo principal —publicidad de ligas grandes— no es el mismo dato que su cobertura local, así que conviene mirarla por lo que ofrece, no por lo que patrocina.
Playdoit: la casa que sí pone el retiro anticipado por escrito
Playdoit es la más explícita de las nueve sobre lo que hace. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas, bajo el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 con Eventos Festivos de México como titular según casasdeapuestaslegales.mx.
El retiro anticipado listado junto al casino en vivo y al “Playboost” no es un detalle de catálogo: es la función que permite cerrar una apuesta antes del final, y eso es precisamente lo que el parimutuo del hipódromo no puede ofrecer. Sin embargo, carreras de caballos no aparecen en su lista de deportes. Quien venga del hipódromo a buscar caballos tendrá que buscar el programa en otra parte; quien venga a buscar la mecánica de la apuesta en vivo, la encontrará bastante completa.
Veredicto: la casa más completa en herramientas para quien juega deportes de liga en vivo, y la menos útil para quien busca específicamente una reunión hípica.
1xBet: estadísticas y transmisión como argumento central
1xBet entra con un permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, y con Entretenimientos Naturales como titular. Ahí está el detalle que la distingue de las demás: la aplicación se lista bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta del titular del permiso que nombran las compilaciones. No es una irregularidad demostrada y no la voy a presentar como tal —ninguna lista oficial ha podido abrirse para dirimirlo—, pero es exactamente el tipo de separación entre marca, app y permisionario que obliga a leer con calma el pie de página.
Su producto es de los mejores documentados: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Caballos no aparece en la lista.
Veredicto: una casa orientada a quien quiere datos y pantalla al lado del boleto, y cuyo dato de permiso pide una verificación extra precisamente por la separación entre la app y el titular.
Novibet: un permiso limpio sin folleto de producto
Novibet aparece con DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. Una clave, un titular, sin contradicciones entre las listas consultadas y sin confirmación oficial, como todas las demás.
Sobre lo que ofrece en México, publicado, hay poco. Sin catálogo propio a la vista, la marca queda sostenida por su permiso y por su nombre, que es una base delgada para elegirla entre nueve.
Veredicto: una casa que se sostiene por su permiso y no por su escaparate, y que conviene mirar en la propia aplicación antes de decidir.
Caliente: la clave en el pie de página y un grupo con casinos
Caliente es la marca mexicana más grande de esta lista, y el dato que lo respalda es sencillo: su permiso DGG/SP/404/97 está publicado en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular. Nadie tiene que creerle a un tercero para encontrar esa clave. Eso, en este mercado, es una ventaja de transparencia y no de producto.
Su aplicación, Caliente Deportes, ofrece transmisión en vivo, su creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La ficha de la app la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. El pie de página de la página principal insiste en que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable.
Veredicto: la referencia del mercado por tamaño y por transparencia de permiso, con un producto orientado a eventos en vivo y a la mecánica del creador de apuestas más que a un catálogo hípico.
Betcris: dos permisos en dos jurisdicciones y una advertencia en el nombre
Betcris es el caso más interesante para un lector que se tome el permiso en serio, y también el más enredado. Su pie de página declara un permiso de la SEGOB de su permisionario, con Producciones Móviles como titular, operado junto con Paradise Riviera Gaming S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. El número que aparece en ese pie de página y el que figura en la tabla del titular no coinciden, así que no se imprime ninguno como oficial.
Y hay una segunda capa: la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Una marca operando en México con un permiso mexicano en el pie de página y una licencia maltesa en la letra chica. Ninguna de las dos es un problema por sí sola; juntas, son una advertencia de que el lector tiene que saber cuál de las dos jurisdicciones le va a responder si algo sale mal.
Veredicto: la casa que mejor enseña por qué el permiso se lee con el titular al lado, y la que menos conviene elegir sin haber entendido antes qué significa tener dos marcos legales en una misma cuenta.
Codere: el catálogo más ancho y la ficha más responsable
Codere llega con las claves DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, y Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. Su aplicación cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
Lo que la separa de las otras no es el número de deportes, que es difícil de discutir pero fácil de copiar en un folleto. Es que su ficha de aplicación es la única de las consultadas que enuncia el límite de 18 años, los avisos de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta en el mismo lugar donde vende. En un mercado sin registro nacional de autoexclusión, decir dónde se cierra una cuenta vale más que un catálogo largo.
Veredicto: la casa con el catálogo más ancho y, en lo publicado, la que dice con más claridad qué pasa cuando el jugador quiere parar, algo que en este mercado escasea.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso de la SEGOB?
En los que cada casa decida ofrecer dentro de su permiso. Las apuestas deportivas se permiten solo por el permiso de un permisionario, y el Reglamento no separa una regla para apuestas en vivo, deportes virtuales ni esports. Los catálogos consultados giran alrededor de futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con carreras de caballos ausentes de las ofertas publicadas.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay atajo. El listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que las claves que circulan provienen de cada marca o de compilaciones y no están confirmadas oficialmente. Lo verificable hoy es el pie de página de la propia casa y la clave que el anuncio debe mostrar. Cuando el registro público esté abierto, esa será la comprobación real.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad multiplicada por el momio. Con 1.000 pesos a un momio de 1,90, el boleto devuelve 1.900 pesos si acierta, y la ganancia neta es la cantidad por el momio menos uno, es decir 900 pesos. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican en un solo precio antes de aplicar esa cuenta.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota cuando se suman las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado. En un mercado de dos lados a 1,90 / 1,90, esa suma da 1,0526 y lo que el mercado devuelve es 1 dividido entre ella: 0,95. El margen es el 5 % restante, y en las casas abiertas en México suele moverse entre tres y siete puntos según el deporte.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El premio es ingreso para quien lo gana, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y la casa que paga retiene. La retención es de 1 % cuando el estado no grava el premio o su tasa no supera el 6 %, y de 21 % cuando la excede. En Ciudad de México, con 6 % estatal, el total ronda el 7 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se piden dentro de la cuenta, si la casa los ofrece, porque no existe obligación legal de tenerlos ni registro nacional de autoexclusión. Lo que hay son herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito y autoexclusión interna— que cada operador publica en su propia ficha. Conviene fijarlos antes de depositar y comprobar después si siguen vigentes.
Preparado por la redacción de «Rounddeapuestas».
