Apostar en equipos deportivos 2026: nueve marcas con permiso y dos bloqueadas

Updated noviembre 2026
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6 noviembre 2026 — datos de las fichas de las apps, de los pies de página de cada marca y de los reportes de prensa citados; los números de permiso se contrastaron con la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que no pudo abrirse, y por eso aparecen como los da cada fuente, sin confirmación oficial.

Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Apostar en equipos deportivos en México no empieza con un pronóstico. Empieza con una pregunta aburrida que casi nadie hace en voz alta: ¿esta página tiene un permiso de la Secretaría de Gobernación o no? La respuesta cambia todo lo demás: si el sitio se cae, si tu saldo se congela, si tu premio lleva retención de ISR, si tienes a quién reclamarle un lunes por la mañana.

La segunda pregunta también es aburrida y también decide: ¿cuánto vale realmente el bono que me están ofreciendo? Un bono es un contrato con condiciones, y esas condiciones se pagan con volumen de apuestas. Nadie pone dinero gratis en la calle.

El panorama de las apuestas en equipos deportivos en México no es una lista de ganadores, sino un conjunto de caminos distintos. Cada marca opera con el permiso de un permisionario con establecimiento físico, y cada oferta depende de lo que la propia casa declara en su ficha o su pie de página. Aquí no hay ranking de “mejores momios” inventado: hay criterios, hay cifras con fecha y hay huecos donde las cifras no existen, y un hueco también es información útil para decidir.

Índice de contenidos
  1. Normativa: qué significa tener permiso de la SEGOB en México
  2. Prevención: qué protege al apostador y qué tiene que proteger él mismo
  3. Predictions y criterios: a qué equipos apostar no lo decide una lista
  4. Calendario y torneos: dónde se apuesta y qué cambia el formato
  5. Cómo funciona: del registro al retiro anticipado
  6. Evaluación y clasificación: cómo se comparan las nueve marcas
  7. Panorama: qué camino elegir y para quién
  8. Los nueve operadores con permiso, uno por uno
  9. Preguntas frecuentes sobre apostar en equipos deportivos

Normativa: qué significa tener permiso de la SEGOB en México

El marco no es una ley de apuestas online, porque esa ley no existe. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas salvo los que estén expresamente autorizados, y encarga a la Secretaría de Gobernación la concesión de permisos y la inspección, con facultad para clausurar establecimientos no autorizados. Sus artículos también fijan que ningún local puede quedar junto a escuelas o centros de trabajo y que los estados y municipios colaboran.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es la pieza que hoy hace el trabajo fino. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la vigilancia de los juegos con apuesta y de los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional y con jurisdicción federal. El artículo 2 es una navaja: queda prohibida toda actividad de apuestas o sorteos que no esté expresamente prevista. Y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario.

Ese detalle del artículo 3 explica por qué ninguna marca online tiene “licencia”. Lo que hay es un permiso granted a una empresa con establecimiento autorizado, y el sitio digital va colgado de ese permiso. Los tipos de permiso que tocan las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles. Quien opera apuestas remotas debe rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza.

Traducido a la vida del apostador: la palabra correcta en México es “permiso”, no “licencia”, y esa diferencia no es un tecnicismo de abogados. Un permiso se otorga a una persona moral, con nombre y apellidos, y el nombre del permisionario no siempre coincide con el logotipo que ves en la pantalla.

El registro que nadie ha podido abrir

Existe la intención de que la Dirección General de Juegos y Sorteos publique un PDF con los sitios autorizados, y en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. La lista no se ha podido abrir, y los conteos de sitios de apuestas en circulación se contradicen: un reporte habla de 136 sitios, otro cuenta entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Ese desorden es el dato. El número de permiso que aparece en el pie de página de una marca es lo que la marca declara; el que aparece en una compilación de terceros puede ser otro; y en algún caso las compilaciones se contradicen entre sí. Así que ningún número de permiso se imprime aquí como oficial, y el lector hace bien en desconfiar del primero que encuentre.

Qué se puede apostar y qué no tiene regla propia

El deporte con apuesta solo entra por el permiso de un permisionario. Y aquí hay que ser preciso, porque la tentación es escribir “todo está regulado” y no es cierto: las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que se han leído.

Las apuestas mutuas y las carreras se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones bajo la figura del cruce de apuestas, donde los menores de edad nunca pueden participar. Una casa de intercambio de apuestas no tiene previsión específica encontrada, y por eso no se afirma que exista una en México. Tampoco se encontraron restricciones por eventos con menores o ligas inferiores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Edad, identidad y las tres cosas que el marco no da

El Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número de edad. El 18+ que lees en las fichas y pies de página es lo que cada marca declara sobre sí misma, y no hay un número estatutario de edad establecido para el juego con apuesta.

Las casas verifican la identidad del usuario y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuesta figura como actividad vulnerable en la ley de lavado de dinero. Los documentos concretos que hay que entregar no están fijados en estatuto.

Y la pieza que más pesa: no existe un registro nacional de autoexclusión. Las pausas, los límites de depósito y la autoexclusión son herramientas internas que cada operador lista en su propia ficha de la App Store. No se encontró un límite legal de depósito o de pérdida ni una cuenta temporal. Cuando alguien tiene un problema con el juego en México, la barrera la pone la marca que él mismo eligió, no la autoridad. Eso es exactamente lo que significa que la protección dependa del operador y no del sistema.

La reforma que no es ley

La SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —se reportó el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una norma, y por eso no cambia nada de lo que puedes reclamar hoy.

Prevención: qué protege al apostador y qué tiene que proteger él mismo

La pregunta útil aquí no es “¿juego bien o mal?”. Es: cuando algo se torce, ¿contra quién va mi reclamación? Y la respuesta se decide antes de depositar, no después.

En México el apostador tiene tres herramientas reales y ninguna de ellas es una red de seguridad pública.

La primera es el filtro de entrada: un sitio con permiso de la SEGOB opera a través de un permisionario identificable, con controles de identidad y de lavado de dinero, y con retención declarada. Eso no lo vuelve un banco, pero sí significa que hay un responsable con nombre en el país.

La segunda es el CFDI de retenciones. Un operador permitido emite el comprobante de lo que te retuvo por un premio gravado. Es un papel que existe y que puedes usar; en un sitio sin permiso, ese papel no aparece.

La tercera es el autocontrol, y aquí es donde la letra se pone seria. Las herramientas voluntarias que las marcas listan en sus fichas —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— sirven, pero solo dentro de esa marca. Si mañana te registras en otra, allí no llega tu autoexclusión, porque no hay registro nacional que la comunique.

Esa es la asimetría que conviene tener presente: la tecnología para apostar se mueve rápido y la infraestructura para parar se mueve lento. Un límite de depósito que pones tú es útil mientras lo respetas; el problema es que lo puedes subir tú mismo en treinta segundos, y ningún marco mexicano lo impide.

Hay un escenario concreto que muchas veces se pasa por alto: alguien con un saldo a favor en una marca bloqueada. En noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano quedaron deshabilitadas. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y eso no depende de tu conducta como apostador, sino de un expediente administrativo. Es la mejor ilustración de por qué el permiso importa más que el momio.

Si el juego deja de ser un entretenimiento con presupuesto, la vía es acudir a los recursos de ayuda que ofrece la propia casa o a un profesional de salud; aquí no hay un registro público que te excluya de todo el mercado de una sola vez.

Predictions y criterios: a qué equipos apostar no lo decide una lista

La consulta más común es a qué equipos apostar hoy. Y la respuesta honesta es que no existe una lista que gane, por una razón que el mercado enseña solo: el conjunto de equipos que “hay que” apostar es el conjunto de equipos cuyo momio está mal puesto, y en cuanto ese desajuste se conoce, el momio se mueve y el desajuste desaparece. Si alguien pudiera publicar esa lista cada mañana, no la publicaría.

Lo que sí se puede hacer con criterio. Y como el ángulo de esta página es la elección y no el pronóstico, conviene ordenar el problema en tres decisiones que sí controlas.

Tendencia contra contexto. Un equipo que llega en racha es un dato público y ya está en el precio. Un equipo que juega con el plantel corto, con viaje largo o con una competencia prioritaria tres días después es un dato al que se le presta menos atención y que rara vez está completamente en el momio. La diferencia entre mirar la tabla y mirar la tabla más el calendario es toda la diferencia analítica que un aficionado puede conseguir sin ser un profesional.

Bankroll antes que boleto. Sin presupuesto definido, ninguna decisión es una decisión. Un importe fijo por boleto, marcado antes de abrir la app, evita el patrón clásico: ganar poco, subir la unidad por confianza y perder la semana en tres apuestas grandes. Ese patrón no es una opinión, es contabilidad.

A qué equipo no apostar. Aquí está el aporte real de esta sección. Cualquier partido donde el momio corto obligue a arriesgar treinta pesos para ganar cinco tiene un problema de precio antes de tener un problema de análisis. Y el partido donde dos equipos con motivación idéntica pueden empatar sin consecuencias para ninguno se resuelve muchas veces en empate, que suele ser el resultado peor pagado del boleto. Ese tipo de partidos se puede descartar sin saber quién es mejor, y descartar es una forma de ganar que no aparece en ningún historial.

Cómo se traslada el margen al boleto

Aquí es donde la analítica se vuelve dinero. Toma un mercado de dos resultados a momio 1.90 y 1.90 —un ejemplo ilustrativo, no un precio de ninguna casa—. La probabilidad implícita de cada lado se obtiene dividiendo uno entre el momio, y sumando ambos lados sale el reparto: 1 ÷ 1,90 + 1 ÷ 1,90 ≈ 1,0526, es decir un reparto de alrededor del 95 % y un margen de cerca del 5 %. El mismo par de momios en decimal es lo único que hace falta para verlo.

Ese margen es lo que paga el apostador por el servicio, y es la razón por la que una racha de aciertos no se convierte en ganancia con la misma facilidad con que se convierte en satisfacción. Ahora la parte que casi nunca se escribe: el margen cambia de un mercado a otro y de un deporte a otro dentro de la misma casa. Si el 1X2 de un partido de liga grande lleva alrededor de un 5 %, un mercado secundario del mismo partido —un total, un hándicap, una línea de córners— suele llevar más, porque tiene menos liquidez y menos ojos encima. La cifra concreta varía según el partido, el momento y el deporte, así que va como banda y con su condición: alrededor de un 5 % en un mercado principal de dos o tres resultados, por encima de ese valor en mercados secundarios y en vivo.

Las consecuencias prácticas son dos. La primera: comparar momios entre marcas en el mismo partido y el mismo mercado rinde más que comparar cualquier otra cosa, porque diferencias de un par de centésimas en el momio son diferencias del orden de un punto porcentual de margen, y eso se acumula más rápido que la intuición. La segunda: cada pierna de un parlay añade margen, porque las probabilidades implícitas se multiplican. Un parlay de tres piernas en un mercado del 5 % no lleva 5 % de margen, lleva tres veces ese tipo de carga y sin retorno proporcional. Y la parte incómoda: muchas ofertas de bonificación exigen rollover en momios mínimos, y esos mínimos suelen apuntar a mercados principales, justamente los de margen más bajo. Es lo más razonable que un operador puede pedir.

Calendario y torneos: dónde se apuesta y qué cambia el formato

El calendario decide qué se puede analizar. Un deporte con docenas de partidos por semana permite mirar contexto, descanso y rotación; un torneo de eliminación directa añade una variable que ninguna tabla recoge, y esa variable se llama prórroga y penales.

En México el torneo local tiene una particularidad que reordena todo: la competencia se juega por torneos cortos o torneos, así que la posición en la tabla arrastra la liguilla además de los puntos. Eso hace que los partidos cerca del final del torneo regular se jueguen con objetivos que la tabla no muestra completos —clasificar, no clasificar, elegir rival— y es exactamente la clase de contexto que se mencionaba antes.

La Copa del Mundo de 2026 ya se jugó, en junio y julio de 2026, así que este año el calendario internacional mira hacia las eliminatorias y las copas continentales. Son ventanas cortas con muchos partidos en pocas fechas, y son el escenario donde el cansancio se acumula y donde el mercado se llena de momios que se mueven poco antes del pitazo inicial.

El baloncesto mexicano tiene su propio ritmo, con una temporada regular larga y series; el tenis vive de torneos semanales; la UFC y los esports son eventos puntuales, con cartelera, no con temporada. Cada formato tiene una consecuencia para el boleto: un torneo semanal obliga a decidir rápido y con poca información acumulada, mientras que una liga larga da tiempo de ver diez partidos antes de poner dinero.

Dentro de un partido, los mercados de “actuaciones del equipo” —que un equipo anote en los dos tiempos, que gane ambas mitades, que gane el resto del partido después de un cambio en el marcador— dependen de la misma lógica y separan dos cosas que el aficionado suele mezclar: que un equipo sea mejor y que un equipo anote. Son cosas distintas, se pagan distinto y se analizan distinto.

Cómo funciona: del registro al retiro anticipado

La mecánica de una apuesta de equipo tiene cuatro piezas y ninguna es un misterio.

El registro y la verificación de identidad son el paso que separa una cuenta de un pasatiempo anónimo. Cada casa pide datos, y las marcas que operan con permiso reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT dentro del marco de prevención de lavado. Los documentos exactos no están fijados por estatuto, así que el plazo concreto depende de la casa y de la revisión que haga de cada caso.

El cupón —boleto o ticket, según la casa— es el documento de la apuesta y contiene lo que después se discute: evento, mercado, momio y cantidad. Un momio que cambió entre que armaste el boleto y lo aceptaste suele explicar más disgustos que un pronóstico fallido, así que conviene mirar el momio final antes de confirmar.

Los tipos de apuesta que un aficionado encuentra con más frecuencia: la apuesta sencilla a un solo resultado; la combinada o parlay, donde el momio final es el producto de los momios de las piernas; el hándicap, que iguala a dos rivales desiguales; el más/menos (over/under), que se juega contra un número y no contra un equipo; y el retiro anticipado, que permite cerrar una posición abierta al precio que la casa ofrezca en ese momento.

El retiro anticipado merece dos frases y no más, porque se vende como libertad y funciona como todo lo demás: es un precio, no un derecho. Si la casa lo ofrece, lo ofrece a su momio, y ese momio suele ser peor que el de mercado. El valor está cuando la posición se movió a tu favor y la casa tarda en ajustar; el riesgo está en cerrar por impulso lo que iba bien y pagar la comisión del impulso.

Cómo se calcula lo que paga tu boleto

La aritmética del boleto es una multiplicación y conviene tenerla clara antes de mirar cualquier oferta. Ganancia total = cantidad apostada × momio. Si apuestas 200 pesos a momio 1.90, el retorno es 380 pesos, de los cuales 180 son ganancia neta.

En una combinada, el momio final es el producto de los momios de cada pierna. Dos piernas a 1.90 dan un momio de 3.61, y ahí está lo que la publicidad esconde: 200 pesos a ese momio devuelven 722 pesos, y la probabilidad de que ambas piernas entren es bastante menor que la de una sola. El retorno grande y la posibilidad chica son la misma cosa vista desde dos lados.

Una precisión que evita discusiones después: si el boleto incluye a un equipo y el partido se suspende, cada casa tiene su política de anulación de esa pierna y de recálculo del momio final. Está en los términos, y leerla cuesta dos minutos.

Evaluación y clasificación: cómo se comparan las nueve marcas

La pregunta “cuáles son los mejores equipos para apostar” suele terminar en una lista de equipos. Es la pregunta mal planteada: lo que decide el resultado de una temporada de apuestas no es qué equipo eliges, sino con qué casa lo haces, con qué margen y con qué condiciones.

Así que aquí la clasificación es de marcas, con tres criterios y un cuarto que solo aparece cuando algo se rompe.

Permiso y quién responde. Lo primero es si la marca opera bajo permiso de la SEGOB y bajo qué permisionario. Esto no es papeleo: significa que hay un responsable con nombre en México, controles de identidad y un CFDI de retenciones cuando un premio lleva retención de ISR.

Momios y mercados. Un margen bajo en los mercados principales vale más, a lo largo de un año, que cualquier bono de bienvenida. Y conviene mirar la profundidad: una casa con docenas de deportes, mercados de actuaciones de equipo y apuestas en vivo da alternativas cuando el mercado principal está caro.

Formas de cobrar. Un depósito por SPEI, tarjeta o efectivo en tienda es la entrada; la salida es la que se juzga. Retiros a una cuenta a nombre del jugador, con los tiempos que cada marca declara, es la parte del servicio que se nota en la vida real.

Lo que pasa cuando algo se torce. Una marca bloqueada, una cuenta congelada, un saldo detenido por un expediente. Este criterio no se puede evaluar en una comparación normal porque solo se manifiesta en crisis, y es lo que ocurrió en noviembre de 2025 con dos marcas grandes del mercado.

Panorama comparado de las nueve marcas

Marca Permiso SEGOB según su fuente Lo que dice su propia ficha sobre el deporte
Caliente DGG/SP/404/97, según el pie de página del propio sitio Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Betcris Permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V.; el número del pie de página y el de la tabla del propietario difieren, según sus fuentes La ficha de la app no detalla mercados ni deportes cubiertos
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren sobre el titular La ficha de la app no detalla mercados ni deportes cubiertos
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
1xBet DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales; esa fuente no confirmó el dominio ni la lista oficial Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx La ficha de la app no detalla mercados ni deportes cubiertos
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx La ficha de la app no detalla mercados ni deportes cubiertos
Pickwin El número no se imprime: las fuentes se contradicen entre sí La ficha de la app no detalla mercados ni deportes cubiertos

Los números de permiso de esta tabla son los que da cada fuente y ninguna confirmación oficial acompaña a ninguno, porque la lista de la DGJS no está abierta al público. Cuatro marcas —Betcris, Strendus, Novibet y Pickwin— muestran en su propia ficha de app mucha menos información sobre deporte que las cinco restantes, y eso también es un dato para elegir: quien quiera transmisión en vivo y mercados de actuaciones tiene dónde buscarlos, y quien quiera una marca con permiso pero sin pretensiones de producto tiene las otras. Los momios concretos no están en esta comparación porque no hay cotizaciones con fecha para estos eventos, y un momio sin fecha no sirve de nada.

Las dos marcas que no están en la lista

bet365.mx y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) están bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino online, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.

Ese historial explica por qué ninguna de las dos aparece como una opción activa aquí. El estatus cambia con cada resolución y con cada fecha, y por eso se escribe siempre con su fecha y nunca como “abierta” o “cerrada” hoy. Un lector que vea estas marcas anunciadas debe mirar la fecha de lo que lee, sea el anuncio o el artículo.

Panorama: qué camino elegir y para quién

Volvemos al principio, porque ahora la pregunta tiene forma. Apostar en equipos deportivos en México no es una sola decisión, son cuatro caminos con precios distintos.

El que apuesta al mercado principal y compara. Para quien juega partidos grandes, una o dos veces por semana, y quiere el margen más bajo posible en el 1X2. Este lector no necesita bonos: necesita un momio competitivo y un retiro puntual. Su mejor herramienta es comparar el mismo mercado en dos o tres marcas antes de confirmar el boleto, y su enemigo es la pereza de registrarse en una sola.

El que apuesta por el producto. Para quien quiere transmisión en vivo, mercados de actuaciones de equipo, hándicap, más/menos y estadísticas al lado del boleto. Aquí la lista se estrecha: Playdoit, 1xBet, Codere, Caliente y Betano ofrecen ese material según sus propias fichas, y las demás no lo detallan.

El que cobra con facilidad. Para quien deposita en efectivo o por transferencia y quiere que la salida sea simple. Las formas de pago que las marcas nombran son tarjeta, SPEI, efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos; el retiro va a una cuenta a nombre del jugador. Quien cobra por SPEI hará bien en comprobar que su cuenta bancaria esté a su nombre antes de ganar, no después.

El que llega con presupuesto chico. Para quien empieza con cantidades pequeñas y quiere aprender sin pagar la matrícula de un error grande. Aquí el punto es incómodo pero simple: los bonos de bienvenida con rollover alto castigan precisamente a este perfil, porque liberarlos requiere volumen. Un bono de bienvenida no es un regalo; es un compromiso de volumen con vencimiento.

Sobre el cálculo concreto de un bono: si el rollover se exige solo sobre el importe del bono y el margen del mercado es del 5 %, la carga esperada ronda el 5 % de ese importe apostado. Completo, al apostador le cuesta alrededor de un 5 % del bono en cada vuelta que da. En una oferta modesta la carga es pequeña en pesos; en una oferta grande, la cifra se vuelve una línea real de la hoja de cálculo. Y el plazo es la parte que casi nadie calcula antes de aceptar.

Un último punto de panorama, el que más importa y el menos divertido: la elección no es entre una casa buena y una casa mala, es entre un operador que responde ante una autoridad mexicana y uno que no. Un permiso de la SEGOB no garantiza un buen momio ni un retiro rápido. Sí garantiza que hay alguien con nombre al otro lado de la reclamación, y cuando una cuenta se congela eso es todo lo que queda.

Los nueve operadores con permiso, uno por uno

Ninguna de estas nueve marcas es una recomendación y ninguna es la única del mercado: una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso. Los datos de cada apartado son los que la marca declara en su propia ficha de app o pie de página, y los números de permiso son los que dan las fuentes citadas, sin confirmación oficial.

Caliente — el permiso más antiguo de la lista y una oferta doble

El pie de página de caliente.mx muestra el permiso DGG/SP/404/97 y presenta la autorización como de la Secretaría de Gobernación, con la operadora del sitio a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay. El número tiene una forma distinta a la de los permisos recientes, y esa forma es coherente con un permiso de 1997: es el más antiguo de los nueve.

En el encabezado se anuncian 1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN. Es necesario comprobar en los términos de la casa si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, antes de contar con ese dinero. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito exigiría un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Con esas variaciones sobre la mesa, la única versión que sirve es la de la casa.

El pie de página también dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Un aviso cumplido, sin más.

La app Caliente Deportes llegó con transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está marcada solo para mayores de 18 años. La ficha en la App Store mexicana la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.

Veredicto. Caliente es la opción más redonda para quien quiere una sola app que haga de todo —ver, armar la apuesta y cobrar— y es también la que más tarea deja al lector: dos promociones anunciadas sin decir si son de deportes y un rollover que solo aparece en reseñas de terceros. Ese es el costo real de la marca, y no el de ninguno de sus mercados.

Betcris — permiso declarado sin número y un titular compartido

El pie de página de betcris.mx da el permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. El número no se imprime aquí a propósito: el que muestra el pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden, y sin una lista oficial que arbitre, imprimir uno sería elegir un bando.

La misma página añade algo que ninguna otra marca de este grupo declara: la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Ese doble registro es la parte interesante del caso. Un apostador mexicano que apueste en Betcris está tratando, según la letra, con una estructura donde el permiso mexicano pertenece a un permisionario físico y la licencia de juego pertenece a una sociedad extranjera. Para el jugador eso se traduce en dos ventanillas posibles de reclamación y en ninguna certeza sobre cuál responde primero. La ficha de la app no detalla mercados ni deportes cubiertos.

Veredicto. La marca sirve a quien valora tener un segundo marco regulatorio detrás de la operación y no le importa que el permiso mexicano se documente de forma incompleta. Quien necesite saber el número exacto antes de confiar su depósito se quedará esperando esa pieza.

Strendus — tres permisos apilados y un titular en disputa

Según casasdeapuestaslegales.mx, Strendus aparece con los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. El titular, en cambio, no queda claro: las compilaciones nombran a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads, y difieren entre sí.

Tres permisos con fechas distintas apuntan a un operador que fue sumando autorizaciones en el tiempo, algo consistente con el mercado mexicano de la última década, donde crecer significa conseguir más permisionarios o más permisos del mismo. También apunta a lo contrario de lo que un lector supone: la antigüedad de una marca no se mide por su logotipo, sino por la fecha del permiso más viejo que puede mostrar.

La ficha de la app no detalla mercados ni deportes cubiertos, lo que deja a esta marca compitiendo por otra vía: presencia, marca, quizá promociones fuera de la app.

Veredicto. Strendus es una marca para quien ya la conoce por otra vía y llega por costumbre o por alguna promoción concreta que haya visto. Comparada solo con lo que se puede leer de ella, es la más opaca del grupo en su propio material.

Playdoit — catálogo amplio y un bono con dos versiones

Playdoit aparece con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx. Otra vez el número viene de una compilación y no de una lista oficial.

Su ficha cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es uno de los catálogos más completos del grupo, y el retiro anticipado puesto al lado de las apuestas en vivo forma una combinación coherente: entrar y salir durante el partido.

El bono de bienvenida que anuncia la ficha es de 1,000 MXN, pero está descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que sus condiciones no son claras. Es la clase de detalle que un lector debería resolver en la propia página de la casa antes de registrarse, porque la diferencia entre un bono sin depósito y uno con depósito cambia por completo lo que hay que poner de entrada.

La app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store mexicana; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

Veredicto. Playdoit es la opción más natural para el apostador que vive dentro del partido y quiere estadísticas, transmisión y una salida rápida de la posición. Su debilidad está en la vitrina: una promoción descrita de dos maneras distintas invita a leer los términos con lupa antes que a confiar en el banner.

1xBet — catálogo internacional y un titular que no coincide con la app

La fuente que da su número de permiso, DGJS/0002/2020, es el sitio Apuestas Legales, que según lo reportado no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. El titular que se le atribuye es Entretenimientos Naturales. En la App Store, en cambio, la app figura bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta.

Esa diferencia entre el titular del permiso y la empresa que publica la app es el dato que importa más que el número. Al jugador mexicano le dice que la relación contractual que firma al registrarse puede tener una parte en México y otra fuera, y que el registro de la app no resuelve el asunto.

La app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es un catálogo con vocación internacional, más ancho que profundo en su propio texto.

Veredicto. Para quien juega mercados internacionales y aprecia volumen de eventos, 1xBet tiene tela. Para quien quiere saber con quién contrata, es la marca que más preguntas deja abiertas y la que menos se aclara leyendo su propia ficha.

Novibet — permiso de 2020 y ninguna información de producto

Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx. La estructura del número corresponde a permisos otorgados por la Dirección de Control y Regulación de Casinos y Apuestas, es decir permisos relativamente recientes.

La ficha de la app no detalla mercados ni deportes cubiertos. Comparada con Playdoit o Codere, la vitrina deportiva de Novibet es aquí la menos documentada del grupo, y eso no permite decir más de lo que se sabe.

Veredicto. Novibet se sostiene en la solidez del permiso, no en el catálogo visible: quien quiera saber qué ofrece tendrá que abrir la casa y mirar su programa de apuestas antes de registrarse, y esa comprobación, hecha antes del primer depósito, vale más que cualquier descripción de terceros.

Codere — más de 30 deportes y la ficha más completa del grupo

Codere aparece con los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México).

Su ficha es la que menos espacio deja a la duda. La app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha de la propia app también dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es el paquete más explícito sobre sí mismo de los nueve.

El bono de bienvenida anunciado llega hasta 7,000 MXN, y los depósitos se hacen con tarjeta, SPEI y OXXO.

La app figura en la App Store mexicana a nombre de Codere Newco, S.A.U.; salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Nueve años en la tienda mexicana es, en este mercado, casi una carrera completa.

Veredicto. Codere es la opción más fácil de auditar desde fuera: dice con qué permiso opera, qué límites de edad aplica y qué hace con las cuentas. Quien valore poder leer su propio contrato antes de firmarlo encontrará aquí la ficha más servicial del grupo.

Betway — permiso corto, operador de frontón y ficha muda

Betway aparece con el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El número corto y el titular delatan el origen: la apuesta remota va colgada de un permiso del frontón.

Ese detalle tiene una lectura práctica. La estructura de permisos mexicanos permite que un titular de frontón obtenga permisos complementarios para apuestas remotas, y Betway es el ejemplo más claro de ese camino dentro de este grupo. El permiso existe; lo que no hay es una ficha de app que diga nada sobre el deporte que ofrece.

Veredicto. Betway es una marca para el apostador que llega por su nombre y quiere un respaldo de permiso claro en su formulación más simple, sin importar que su propio material no detalle el catálogo. Quien compare catálogos no tendrá con qué hacerlo.

Pickwin — el permiso más confuso del grupo

Pickwin aparece con un número que se contradice: una compilación da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es justamente el número que muestra el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. El titular que se le atribuye es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.

Dos marcas distintas con el mismo número de permiso en compilaciones distintas no es un detalle menor: significa que alguien copió mal, o que un permisionario opera varias marcas —situación prevista en el marco mexicano, donde un permisionario puede tener varias marcas bajo su permiso—. Las compilaciones se contradicen y por eso aquí no se imprime ningún número.

Veredicto. Pickwin es la marca que exige el trabajo previo más serio: antes de depositar, comprobar en su propia página quién es el permisionario y qué número muestra, y compararlo con lo que diga su pie de página. Si algo no cuadra, ahí se acaba la conversación.

Preguntas frecuentes sobre apostar en equipos deportivos

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en una casa con permiso?

Deportes no es la restricción aquí: la restricción es quién opera. Con un permiso de la SEGOB las marcas ofrecen futbol, basquetbol, tenis, MMA, boxeo, esports y deportes virtuales. Las reglas especiales están en las carreras, con apuestas mutuas en hipódromos, galgódromos y frontones bajo el cruce de apuestas, donde los menores nunca participan.

¿Cómo se comprueba si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay una lista pública que puedas abrir hoy. La comprobación práctica es leer el pie de página de la casa y ver qué permisionario nombra, con qué número de permiso y desde cuándo opera; después comparar esa información con lo que dice su ficha en la tienda de aplicaciones. Si el nombre del titular y el número no cuadran, pregunta antes de depositar.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

La ganancia total es la cantidad por el momio. Cien pesos a momio 1.90 devuelven 190, con 90 de ganancia neta. En una combinada los momios de cada pierna se multiplican: dos a 1.90 dan 3.61. El retorno crece y la chance de acertar todo se reduce en la misma operación.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Con una cuenta de dos pasos. Se divide uno entre cada momio de un mismo mercado y se suman los resultados; la suma por encima de uno es el margen. Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 suma 1,0526, es decir un reparto de alrededor del 95 % y un margen de cerca del 5 %. La cifra cambia según el mercado y el deporte.

¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas en México y quién retiene?

Sí, y quien retiene es quien paga el premio. La Ley del ISR obliga al pagador a retener 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. Con el impuesto capitalino del 6 %, el total ronda el 7 %. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Hoy los pone cada operador, no una autoridad. No existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito, así que las pausas, los límites y la autoexclusión viven dentro del panel de cada marca y no viajan contigo a otra. Si el juego deja de ser un entretenimiento con presupuesto, conviene buscar ayuda profesional.

Preparado por la redacción de «Rounddeapuestas».

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