Apuestas con bono de bienvenida 2026: $7,000 MXN con rollover detrás

Updated noviembre 2026
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Comprobado el 6 noviembre 2026: los permisos que cada marca declara se cotejaron con el registro público de la Secretaría de Gobernación y con la Dirección General de Juegos y Sorteos, sin que la lista oficial de permisos de la DGJS pudiera abrirse.

Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera
En el encabezado de Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN.

Nadie regala dinero en este mercado. Un bono de bienvenida es un contrato breve, con letra pequeña, y casi siempre esa letra dice lo mismo: para retirar lo que la casa te prestó, primero tienes que apostar. La pregunta útil no es cuánto anuncia el encabezado de una página, sino cuánto de ese anuncio se queda contigo después de cumplir los requisitos, dentro del plazo, y con momios que la propia casa acepta como válidos.

Eso es lo que este texto desarma. Hay varias rutas para llegar a un bono en México y no todas sirven para el mismo apostador: el que deposita $500 MXN por primera vez, el que apuesta una vez al mes, el que quiere pasar un par de horas frente a un partido en vivo. Cada ruta tiene un costo y una condición, y aquí van con nombre y con fecha.

Índice de contenidos
  1. Qué es realmente un bono de bienvenida en apuestas
  2. Cómo se reparten los incentivos en el mercado mexicano
  3. Requisitos del bono: cómo se convierte en dinero retirable
  4. Cómo se comparan las casas de apuestas con bono de bienvenida
  5. Cuál de estas rutas de incentivo te conviene según cómo apuestas
  6. Fundamentos del permiso: por qué en México se habla de permiso, no de licencia
  7. El estado inestable de los bloqueos: bet365 y Betano
  8. Normativa aplicable a las apuestas, al impuesto y al pago de premios
  9. Protección del jugador: límites, verificación y dónde pedir ayuda
  10. Las nueve casas destacadas, una por una
  11. Panorama de las casas: qué se anuncia y qué se sostiene
  12. Preguntas frecuentes sobre apuestas con bono de bienvenida

Qué es realmente un bono de bienvenida en apuestas

Un bono de bienvenida es, ante todo, un contrato de adhesión que define cómo y cuándo puedes retirar el saldo promocional. A continuación, desglosamos cómo se estructuran estas ofertas.

Cómo se reparten los incentivos en el mercado mexicano

La oferta mexicana se mira mejor cuando uno separa lo que es un bono de lo que no lo es. Bono de bienvenida, apuesta gratis, recompensa del club, cashback y devolución semanal se anuncian con la misma tipografía y no funcionan igual. Un bono con primer depósito es dinero de la casa que aparece en tu cuenta cuando pones el tuyo. Una apuesta gratis es un boleto que la casa te regala para una jugada concreta. Un reembolso devuelve parte de lo que perdiste. Y un programa de lealtad convierte tu propio volumen de juego en puntos que después canjeas.

La diferencia importa porque el efectivo no siempre se comporta como el efectivo. Un bono de bienvenida llega con condiciones de apuesta adheridas; una apuesta gratis suele llegar sin ellas, pero casi nunca paga su propio importe cuando acierta. Esa asimetría, explicada más adelante con cifras, es la que hace que dos anuncios de igual tamaño valgan cosas distintas.

Caliente pone los dos mecanismos en su propio encabezado. Ahí se anuncian $1,000 MXN sin depósito junto con la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin que la página aclare si ambas promociones valen únicamente para apuestas deportivas. Puede que cubran deportes y casino, o que no. Quien llega buscando apuestas deportivas debería confirmarlo antes de depositar, no después.

Codere México anuncia en la ficha de su app un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y lo describe en unos apartados como bono con primer depósito y en otros como bono sin depósito. Las dos cifras están tomadas de lo que cada marca publica sobre sí misma, y en el caso de Playdoit la propia fuente se contradice sobre la condición más importante de todas: si hay que depositar o no.

Campobet juega en otra liga temporal. Su recarga semanal deportiva es de 50 % hasta $10,000 MXN, un incentivo recurrente que no depende del primer depósito y que castiga precisamente al apostador ocasional. Para el que apuesta fuerte cada semana, ese mecanismo rinde más que cualquier bono de arranque. Para el que entra una vez al mes, es un anuncio grande sin uso posible.

Rushbet construye su atractivo fuera del bono. Su programa de lealtad acumula puntos canjeables en una tienda de bonos, y su cashback VIP llega hasta $500,000 MXN. Nada de eso se reclama el primer día; todo depende del volumen acumulado. Es la ruta opuesta a la del bono de bienvenida: en lugar de un empujón inicial, una devolución proporcional a lo que ya jugaste.

El impuesto también dejó huella en el diseño de estas ofertas. Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rearmaron sus bonos de bienvenida para repartir parte del costo del impuesto, que absorben de manera parcial. Una promoción que se ve igual de generosa que la del año pasado probablemente ya no lo sea. Cambió el número, no el escaparate.

Y existe un límite que nadie anuncia en su encabezado: quien quiera cortar el camino haciendo trampa con cuentas duplicadas se topa con la verificación de identidad de cada casa, que no distingue entre cliente que reclama un bono por primera vez y cliente que reclama el tercero con otro nombre.

Bono con depósito, bono sin depósito y apuesta gratis: tres cosas distintas

Conviene fijar los tres tipos antes de comparar nada, porque la confusión entre ellos explica la mayor parte de las decepciones.

El bono con depósito aparece cuando depositas. La casa iguala un porcentaje de tu ingreso hasta un tope anunciado. Ese dinero no es tuyo todavía: es saldo de bono, y para convertirlo en retirable hay que cumplir un volumen de apuesta. En Playdoit coexisten las dos descripciones del mismo bono, con y sin primer depósito, así que en esa marca la etiqueta por sí sola no resuelve la duda.

El bono sin depósito se acredita sin que pongas dinero. Caliente lo anuncia por $1,000 MXN en su página principal. Suena al mejor negocio posible y es, en realidad, el que más letra pequeña arrastra por peso acreditado: si no arriesgas nada, la casa asume todo el riesgo y se protege con requisitos de apuesta más exigentes. El atractivo del bono está justamente donde su conversión se vuelve más difícil.

La apuesta gratis es un boleto, no un saldo. Se juega a un evento y, si acierta, la casa te paga la ganancia sin devolverte el importe del boleto. Betway reparte apuestas gratis semanales a través de su club y Codere México incluye freebets entre sus promociones. Es la forma más limpia de probar la casa sin arriesgar dinero propio, siempre que el momio exigido te convenga.

Un dato que ordena toda esta sección: Betcris, en el pie de su propia página, aclara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La misma advertencia, con otras palabras, aparece en Caliente y en la ficha de Codere México. Las casas serias no esconden eso, y tampoco lo esconden en medio de la promoción.

Lo que no conviene esperar de esta comparación: la promoción no cambia las probabilidades del partido. Un bono mueve el saldo de tu cuenta; no mueve el resultado del juego.

Requisitos del bono: cómo se convierte en dinero retirable

Un bono tiene dos precios. El primero es el que ves: el depósito mínimo. El segundo es el que no ves: el volumen de apuesta que tienes que mover antes de que el saldo sea tuyo. Este segundo precio es el que decide si el anuncio vale algo.

El rollover, o requisito de apuesta, se expresa como un múltiplo. Un rollover de 10 veces sobre un bono de $1,000 MXN obliga a mover $10,000 MXN en apuestas antes de retirar. El multiplicador se aplica al bono, al bono más el depósito, o a una base que la casa define en sus términos, y esa diferencia cambia el resultado por completo.

Sobre el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente, las reseñas de casas de apuestas señalan un rollover de 10 veces. El plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito del mismo operador varían de una reseña a otra. Traducido: en la parte que no está en el encabezado, la cifra no se mantiene firme entre fuentes. El apostador que firma el bono debería leer la condición de apuesta en la propia casa, porque ahí está la que se va a aplicar.

El momio mínimo es la otra barandilla. Casi todos los requisitos de apuesta exigen momios por encima de un umbral, y hay una razón práctica. En un mercado de dos o tres resultados, un momio muy bajo se paga casi por definición, así que la casa no acepta esas jugadas para desbloquear el bono. El umbral obliga al cliente a moverse en mercados donde el margen del operador es mayor.

Ese umbral no aparece solo en el bono. Una casa que anuncia apuestas gratis semanales suele pedir un momio mínimo para usarlas, y el mismo criterio se repite en las promociones de momios mejorados. Lo que cambia entre marcas es el número, no la lógica.

Y hay un plazo. Casi ningún bono espera a que el apostador reúna la paciencia o el capital: si el volumen no se cumple antes de la fecha límite, el saldo se borra. Aquí la complicidad del calendario es real. Un requisito de apuesta que parece suave se vuelve duro si solo tienes un mes para cumplirlo con apuestas de $50 MXN.

Requisitos del bono y qué significan para tu bolsillo

La forma de leer un rollover sin perderse es calcular cuántas apuestas te exige tu propia forma de jugar. Tres escenarios con los mismos números.

El apostador de una sola jugada. Deposita $500 MXN, recibe un bono equivalente y apuesta de una vez $500 MXN por evento. Con un rollover de 10 veces sobre el bono de $500 MXN, el volumen requerido son $5,000 MXN: diez apuestas antes de poder retirar. Para quien apuesta una vez al mes, eso es casi un año de jugadas. El bono deja de ser un regalo y se vuelve una agenda.

El que juega en vivo. Misma cuenta, apuestas de $100 MXN. El volumen requerido de $5,000 MXN se reparte en cincuenta boletos. Cincuenta apuestas de $100 MXN a un momio de 1.85 significan $9,250 MXN puestos en juego, porque el rollover se mide por lo apostado y no por lo que sobrevive. Cada apuesta perdida reduce el saldo que aún tiene que mover.

El que recibe una apuesta gratis con una ganancia hipotética. Un boleto de $100 MXN a momio 2.00 devuelve, si acierta, $100 MXN de ganancia, con las condiciones que la propia promoción fije.

Aquí entra el cálculo que ordena la última cifra. Si el bono de $500 MXN exige un volumen de $5,000 MXN y ese volumen se juega en un mercado con un margen de 5 %, el costo esperado de cumplir el bono es de $250 MXN. Ese precio no depende del resultado de ningún partido: es el margen del mercado cobrado sobre todo el volumen que el requisito te obliga a mover. Un estimado estadístico bajo el supuesto de que apuestas hasta completar el rollover, no una garantía sobre ninguna jugada concreta.

La comparación con el bono sin depósito es la que de verdad separa las rutas. Si Caliente acredita $1,000 MXN sin depósito con un rollover de 10 veces, el volumen requerido asciende a $10,000 MXN y el costo esperado de cumplirlo, en un mercado de 5 % de margen, llega a $500 MXN. Medio bono, medido así, se queda en el camino. El volumen es la mitad de la cifra que el anuncio presume.

De donde sale la conclusión que a la publicidad no le gusta: un bono de bienvenida no es dinero. Es un préstamo condicionado, y el interés se paga en margen. Cuanto más generoso suena el encabezado, más volumen hay detrás.

Cómo se comparan las casas de apuestas con bono de bienvenida

Comparar nueve marcas por el tamaño de su anuncio es el error más común y el más caro. Aquí lo que se ordena es la evidencia disponible: el permiso que cada operador dice tener, lo que publica sobre sí mismo y quién depende de un registro que no se puede abrir para que el dato valga.

Criterios para elegir, más allá del monto anunciado

Primero, el permiso. Todas las marcas de esta selección operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con establecimiento físico. El marco mexicano no nombra la licencia: la palabra es permiso, y el número completo se desarrolla en la sección de la normativa. Ese número, no el tamaño del bono, es lo que da al jugador una instancia a la que reclamar.

Segundo, el respaldo del documento. Sobre Novibet, Strendus, Pickwin, Playdoit, Betway, 1xBet y Codere, el número de permiso aparece en compilaciones de sitios de comparación; las compilaciones se contradicen entre sí y la lista oficial de la DGJS no ha podido abrirse. Los permisos se anotan por lo tanto como se declaran, sin confirmación oficial. En los casos en que las fuentes se contradicen, no se imprime número alguno.

Tercero, la claridad del propio anuncio. Playdoit describe su bono de $1,000 MXN unas veces con primer depósito y otras sin depósito. Caliente no aclara si sus dos promociones valen solo para apuestas deportivas. Un operador que no se pone de acuerdo consigo mismo sobre la condición principal no inspira confianza en la letra que no está publicada.

Cuarto, la utilidad de la promoción según el perfil del apostador. El bono de bienvenida es la herramienta de entrada; el cashback y el club son herramientas de quien ya juega. Esa distinción, y no el monto, organiza el resto de esta comparación.

En qué se diferencian las marcas en la letra pequeña

En las columnas de la tabla, los datos se sostienen sobre una base estrecha: el permiso y lo que cada marca publica de sí misma. Ninguna cifra de condiciones proviene del operador, y eso debe leerse no como una advertencia formal sino como la realidad del mercado mexicano, donde la información pública sobre bonos es lo que cada casa elige mostrar.

Hay una asimetría estructural que la tabla no puede capturar. Para siete de las nueve marcas destacadas, la evidencia del permiso descansa en un tercero que compila números y se contradice con los demás. La excepción es Caliente, cuyo número de permiso aparece en el pie de su propio sitio, y eso otorga a la marca una trazabilidad documental que las demás no ofrecen.

La segunda asimetría es la del incentivo. Caliente, Codere y Playdoit hablan de bienvenida; Campobet y Rushbet hablan de recompensa continua; Betway y 1xBet apuntan al volumen de apuestas y a la oferta de eventos. La elección no es cuál paga más, sino cuál paga en el momento en que tú juegas.

Y una tercera: ninguna de estas marcas puede ofrecer un registro nacional de autoexclusión del que pueda excluirte. Esa protección no existe en el marco mexicano, y las herramientas de protección que sí existen se detallan más abajo, en su propia sección.

Marca Permiso SEGOB según la fuente citada (no confirmado oficialmente) Lo que la ficha de cada marca publica sobre su propio producto
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; la página no aclara si valen solo para apuestas deportivas
Codere México DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN; más de 30 deportes; depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito
Campobet No se imprime: las compilaciones no coinciden Recarga semanal deportiva de 50 % hasta $10,000 MXN
Rushbet No se imprime: las compilaciones no coinciden Programa de lealtad con puntos canjeables en tienda de bonos y cashback VIP de hasta $500,000 MXN
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados Super y Ultra, Crea Tu Apuesta y club con apuestas gratis semanales
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que tampoco pudo confirmar el dominio; titular Entretenimientos Naturales Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Sin promoción de bienvenida publicada en su ficha
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con discrepancia sobre el titular Sin promoción de bienvenida publicada en su ficha

Lo que la tabla deja fuera no es un descuido. Dos marcas aparecen sin oferta de bienvenida porque su ficha no publica ninguna, y ese silencio es información: no todas las casas mexicanas compiten por el mismo cliente de arranque. Y la columna de permisos tiene un hueco calculado, en Campobet y en Rushbet, por la contradicción entre compilaciones. Escribir un número dudoso para llenar una celda habría sido peor que dejarla abierta.

Tampoco aparecen aquí bet365 y Betano. Están bloqueadas desde noviembre de 2025, y su situación judicial se mueve, por lo que se tratan en la sección de la normativa con la fecha de cada resolución.

Cuál de estas rutas de incentivo te conviene según cómo apuestas

La elección no depende del tamaño de la casa sino del tamaño de tu mes. Un bono que exige mover diez veces el monto acreditado castiga al que apuesta poco y premia al que ya juega fuerte. Un cashback que devuelve un porcentaje de las pérdidas hace lo contrario: se acumula despacio y no sirve de nada al que se registra y desaparece.

Para el que entra con un depósito pequeño, la ruta natural es un bono con primer depósito cuyo tope sea bajo y cuyo rollover no exija un volumen imposible. La duda está en la letra chica, no en la promoción: en Playdoit, por ejemplo, ni la propia descripción de la oferta se decide entre bono con depósito y bono sin depósito, así que la lectura del requisito es tarea del apostador.

Para el que apuesta con frecuencia, la oferta recurrente rinde más que la de bienvenida. Campobet anuncia una recarga semanal deportiva del 50 % hasta $10,000 MXN, y Betway mantiene un club con apuestas gratis semanales. Cada semana vuelve la oportunidad; el que juega tres veces por semana convierte mejor que el que juega una vez al mes.

Para el que busca volumen de eventos y mercados, la oferta de 1xBet con transmisión de partidos y estadísticas de varias disciplinas, o el catálogo de Betway con más de 2,000 eventos por semana, responden a una pregunta distinta de la del bono. Si lo que quieres es que haya mercado donde elegir, el incentivo es un añadido, no el criterio.

Para el que llega temeroso del compromiso, la apuesta gratis es la vía de riesgo más bajo. No requiere depósito en su forma más pura y permite conocer la casa, la app y la velocidad del retiro sin poner dinero. La contrapartida está explicada más abajo: si gana, la ganancia llega sin el importe del boleto.

Y para el que ya perdió antes y no quiere volver a caer en la misma trampa, la ruta es la protección, no el bono. Las herramientas de juego responsable de cada casa, y las que el apostador debe exigir, se describen más adelante.

Fundamentos del permiso: por qué en México se habla de permiso, no de licencia

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el territorio nacional los juegos con apuestas y las apuestas, y autoriza únicamente los que la propia ley permite expresamente. El Reglamento de esa ley sigue la misma línea y, en su artículo 2, prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista expresamente. Eso significa que en México no se opera porque esté permitido, sino porque existe un permiso concreto que lo autoriza.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley en el ámbito administrativo, y su Dirección General de Juegos y Sorteos es la que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de sustanciar los procedimientos de sanción. El permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. No es propiedad y no se transfiere: el artículo 31 del Reglamento lo declara no transferible.

Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Y los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, con fianzas, seguros e informes sobre operaciones sospechosas de lavado de dinero, según el artículo 29.

Aquí conviene decir lo que el marco no dice. Ninguna disposición legal nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener una licencia digital independiente y opera amarrado al permiso de un titular con establecimiento físico; varias marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar más de un nombre comercial. Por eso la palabra correcta es permiso y no licencia, y por eso el número de permiso pertenece al permisionario, no necesariamente a la marca que ves en pantalla.

La consecuencia práctica para el apostador es que su reclamo tiene un titular identificable por detrás. Con una marca que ostenta un permiso de la SEGOB, existe una autoridad mexicana a la que dirigirse. Con una marca que opera sin él, no existe esa instancia.

Por qué el número del permiso no está confirmado de forma oficial

Ninguna de las compilaciones de sitios de comparación pudo abrir la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y sobre eso también hay evidencia pública: en 2026 se pidió que exista un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas en circulación se contradicen —uno habla de 136 sitios, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx—, así que aquí no se publica ningún total y no se imprime ningún número de permiso como oficial.

Eso explica la fórmula de la tabla: cada permiso se atribuye a la fuente que lo publica, sin confirmación oficial. En Betcris y en Pickwin las compilaciones se contradicen de un modo particularmente incómodo: el número que una compilación asigna a Pickwin es el mismo que aparece en el pie de Betcris para Producciones Móviles, y por eso en ambos casos no se imprime número.

El apostador tiene una comprobación disponible y barata: mirar el pie de la página del propio operador, donde suelen figurar el permiso y el nombre del permisionario, y contrastar ese número con el que la marca publica en sus términos. Caliente, por ejemplo, lo muestra en el pie de su propio sitio, con el número DGG/SP/404/97 a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente.

El estado inestable de los bloqueos: bet365 y Betano

En la madrugada del 11 al 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca y del Grupo Salinas, quedaron deshabilitadas. Betano sigue bloqueada desde entonces: conserva cuentas congeladas por la UIF y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas.

El caso de bet365 se ha movido más. En marzo de 2026 un juez de distrito le concedió un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.

Nada de esto se puede escribir hoy como “abierto” ni como “cerrado”. Un amparo concedido no reactiva un sitio automáticamente, y una suspensión de una sola fuente no confirma la reapertura. La lección es de método: en este mercado la fecha de la última resolución es el dato, no la condición. El apostador que lee una lista de casas bloqueadas fechada hace seis meses está leyendo historia.

La misma inestabilidad tiene costos concretos. Cuando un operador queda inhabilitado, los saldos de sus clientes pueden quedar congelados, y eso incluye saldos de bono y ganancias pendientes de retiro. Es el argumento más fuerte a favor de un permisionario con establecimiento físico y de no tratar la cuenta como si fuera una cuenta bancaria.

Un detalle que no debe confundirse: el bloqueo no se apoya en un artículo que lo autorice de forma general. La SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y existe una base estatutaria para el bloqueo por incumplimiento tributario, pero una base legal específica para el bloqueo de sitios de apuestas distinta de esa disposición no está establecida.

Sobre las propuestas de reforma: la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa que derogaría la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta.

Lo que sí es firme es la advertencia de edades. El Reglamento prohíbe en su artículo 5 la participación de menores en las áreas de apuestas de los establecimientos y en el cruce de apuestas, sin fijar un número; las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página, y un número legal para el juego no está establecido. Una cifra exigida por la casa no es una cifra de la ley.

Normativa aplicable a las apuestas, al impuesto y al pago de premios

La legalidad del permiso y la protección que da al jugador

Una marca con permiso aporta cuatro cosas que una marca sin permiso no aporta. La primera es un domicilio legal en México al que reclamar. La segunda es el permiso de la SEGOB, con número atribuible a un titular. La tercera son controles de identidad y de lavado de dinero: los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. La cuarta es el comprobante fiscal de las retenciones sobre premios gravados, entregado por el operador.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito.

Del otro lado, la franja sin permiso local no trae ninguna de esas cuatro cosas. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, y la leyenda que suele acompañarlo, la de que operar en ese formato “no está prohibido”, es una descripción de la práctica del sector, no un respaldo legal.

Vale la pena ser exactos también con lo que sí ofrece la oferta regulada, porque el límite es real. No hay registro nacional de autoexclusión. Ni una marca con permiso ni una sin él pueden excluirte de todo el mercado de una vez. Las herramientas de protección que existen son internas de cada casa, y el apostador que cambia de operador no arrastra su autoexclusión: tiene que activarla de nuevo en cada una. Ese detalle merece atención porque mucha gente asume lo contrario.

Y no se encontró una regla estatutaria sobre bonos en los artículos revisados del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Sí existen iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida. Son propuestas, no ley. La única restricción vigente con efecto real sobre las ofertas es la del impuesto, que se describe a continuación.

El impuesto que encarece las ofertas

El impuesto que grava la operación es el IEPS, previsto en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, aplicado a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso al amparo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Fue reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026: pasó de 30 % a 50 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir con las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base no está establecida con claridad. El texto legal habla solo del “valor de la actividad”. La prensa describe el “monto total apostado”. Por eso aquí no se afirma que sea 50 % de las apuestas ni del ingreso bruto, y ninguna tabla usa una base distinta de lo que efectivamente está publicado.

El efecto sobre el bono de bienvenida está reportado: tras el alza del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos para absorber en parte el costo del impuesto. La oferta no desapareció; cambió de tamaño y de condiciones. El apostador que ve hoy un bono de bienvenida está viendo una promoción posterior a esa reforma, no la del año pasado.

Los premios y la retención: lo que aquí no se toca

Esta parte es aplicable solo a los operadores que operan bajo el marco mexicano con permiso; el premio que paga un sitio sin permiso no sigue estas reglas para el apostador.

Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para quien los recibe, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o cuando su impuesto no excede del 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja una carga total de alrededor del 7 % según un reporte secundario.

La retención no siempre cierra el asunto. Es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando esté obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios que superen los $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, según el mismo reporte secundario. Aquí conviene detenerse en el detalle del CFDI: el operador emite un comprobante fiscal de retenciones por los premios gravados, y ese documento es el que respalda la retención ante el SAT.

Queda abierto un caso y conviene decirlo con claridad. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento fiscal de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y aquí no se ofrece una interpretación propia: la posición razonable es consultar a un contador o asesor fiscal antes de asumir que no hay nada que declarar.

Protección del jugador: límites, verificación y dónde pedir ayuda

La protección en México empieza por un reconocimiento incómodo: no existe un límite estatutario de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal de pausa. Tampoco existe registro nacional de autoexclusión. Las herramientas que sí existen son las que cada operador implementa dentro de su propia plataforma, y el apostador que quiera usarlas tiene que activarlas en cada casa por separado.

Las fichas de las propias casas permiten ver qué ofrece cada una en este terreno. Codere México declara que limita el uso a mayores de 18 años y publica avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Betcris enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Caliente pide divertirse con responsabilidad en el pie de su página y enlaza su propia sección. La app de Caliente Deportes vuelve a repetir la restricción de mayores de 18 años.

Eso es un punto de partida, no una garantía. Las herramientas que ofrecen estas casas incluyen pausas voluntarias, límites de depósito y autoexclusión interna, y son las que cada marca lista en su propia ficha. Ninguna de ellas viaja con el apostador a la casa siguiente.

La verificación de identidad es el otro pilar. Los operadores mexicanos identifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos que se exigen no están establecidos en una norma: cada casa los pide a su manera, y por eso la verificación puede retrasar un retiro o una reclamación de un bono. Conviene resolverla antes de depositar, no cuando ya hay un saldo pendiente.

Señales de alerta y cuándo parar

Hay tres señales que en este mercado significan lo mismo.

La primera es un bono de bienvenida que exige mover un volumen que el apostador no completa ni en el doble del plazo, algo comprobable en dos líneas de los términos. La segunda es un anuncio que no se decide entre bono con depósito y sin depósito, o que no aclara a qué productos aplica, como ocurre con la oferta de Playdoit y con la de Caliente. La tercera es un operador que no permite ver con claridad su titular y su permiso, o que declara una licencia emitida por una autoridad que no es la SEGOB. En los tres casos, la decisión razonable es no depositar y usar una casa con permiso, con número y con titular visibles.

Lo que un apostador no debe esperar de esta página ni de ninguna otra: una lista de resultados ni un método para ganar. Un bono cambia el saldo, nunca la probabilidad del partido. Y si el juego dejó de ser una distracción y pasó a ser una necesidad, la conversación correcta no es sobre ningún bono, sino con un profesional de salud.

Las nueve casas destacadas, una por una

Las fichas que vienen a continuación reflejan que no son todo el mercado, y una marca que falta no carece por ello de permiso. Las ofertas se describen como cada marca las publica. Y sobre el bono en concreto, conviene recordar la regla que la ficha de Playdoit ilustró mejor que ninguna: lo que no dice su propia ficha, no lo dice nadie.

Tampoco hay aquí una recomendación de qué casa abrir. Hay un juicio por cada marca y un perfil al que le sirve.

La longitud de la lista no dice nada del bono de bienvenida: nueve casas, nueve letras chicas distintas

La extensión de este análisis no implica que una marca sea más confiable que otra; cada una responde a un perfil distinto de apostador.

Panorama de las casas: qué se anuncia y qué se sostiene

Las ofertas de la tabla tienen un tono común: casi todas se describen con la fórmula “hasta”, que es la forma educada de publicar un tope poco probable. Un usuario promedio nunca alcanza un máximo si el bono depende de un depósito grande. La cifra grande del encabezado y la cifra pequeña del pie de la página viven en dos mundos que el apostador tiene que reconciliar por su cuenta.

Lo que sí cambia de una casa a otra es la decisión de dónde invertir el presupuesto de promoción. Unas casas compran el primer depósito; otras compran la fidelidad; otras compran presencia en el catálogo de eventos y no pagan nada por la entrada. Esa decisión tiene un efecto directo sobre el apostador: quien llega buscando un primer empujón tendrá mejor suerte en las que sí apuestan por la bienvenida, y quien ya juega fuerte no debería casarse con una casa que desatiende las recompensas de largo plazo.

Los criterios de esta evaluación

Cuatro criterios han sostenido la lectura: el permiso y su respaldo documental, la claridad con que cada casa describe su promoción, la utilidad del incentivo según el perfil del apostador y la protección que ofrece.

El primero pesa más de lo que parece a primera vista. Sobre la mayoría de las marcas, el permiso solo consta en compilaciones de terceros, y algunas de esas compilaciones se contradicen entre sí. Un dato que solo sostiene un comparador no es un dato fuerte, y no debería ser el único motivo para confiar dinero.

El segundo es el que más veces falla. Un operador que no acierta a describir su propio bono con una sola versión está publicando una promoción que tampoco podrá describir bien en su resolución de reclamaciones. Aquí no es un defecto de redacción: es una pista sobre cómo trata a su cliente.

El tercero obliga a decir que el bono de bienvenida sirve sobre todo al que ya va a jugar de todas formas. Como señuelo de captación es magnífico; como motor de juego para alguien que llevaba un año sin apostar, es un mal negocio disfrazado de regalo. Este punto está desarrollado en la sección de rutas de incentivo.

El cuarto es el que más incomodidad produce a las casas. La protección existe, está en sus fichas y es voluntaria hasta que el apostador decide activarla. Nadie va a activar por él lo que él mismo no configura.

Caliente: la marca con permiso propio en el pie de su página

Caliente es la única de las nueve cuyo número de permiso aparece en el pie de su propio sitio. El DGG/SP/404/97 figura ahí a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Para un apostador que quiere verificar por su cuenta antes de depositar, esa trazabilidad documental pesa más que cualquier promoción.

La oferta principal también es la más ambiciosa del grupo y la peor definida. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin que la página aclare si las dos promociones valen solo para el segmento de apuestas deportivas. Con dos ofertas en el mismo encabezado, el apostador de deportes no sabe cuál de las dos le corresponde.

Sobre el bono sin depósito, reseñas de casas de apuestas le atribuyen un rollover de 10 veces. El plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Con el rollover de 10 veces, mil pesos de bono exigen mover diez mil pesos en apuestas antes de retirar.

La app suma transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso reservado a mayores de 18 años.

Lo que decide la ficha de Caliente es el permiso, no el bono. El número está publicado por la propia casa y eso la separa de las demás; su promoción es, en cambio, la que deja más preguntas sin responder de las nueve.

Codere México: catálogo ancho y clasificación de apuestas gratis

Del permiso de Codere hay dos números en circulación, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, y provienen de un sitio de comparación en lugar de la lista oficial. El titular que las fuentes asocian es Libros Foráneos S.A. de C.V., identificado con Codere México.

Su bono de bienvenida se anuncia hasta 7,000 MXN en la ficha de la app. El catálogo es la parte fuerte: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, además de depósitos con tarjeta, con SPEI y en tiendas OXXO. Un abanico de métodos de depósito así reduce la fricción para el apostador que todavía no tiene cuenta bancaria vinculada al juego.

La ficha también declara el permiso de la SEGOB, el límite de edad de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Son cuatro declaraciones distintas y ninguna cuesta nada, aunque la de cierre de cuenta es la que conviene leer con atención antes de aprovechar un bono: saber cómo se cierra una cuenta es saber qué pasa con un saldo bloqueado.

Codere es la casa para quien entra a mirar mercados, no a perseguir un bono. Su oferta de bienvenida queda por detrás del catálogo en el que la marca invirtió de verdad.

Playdoit: la promoción que no se decide

Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN. La descripción aparece unas veces con primer depósito y otras sin depósito, en apartados de la misma ficha. No es un matiz menor: entre esos dos tipos media la diferencia entre poner dinero y no ponerlo.

El permiso se atribuye a la DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación de sitios de comparación, con Eventos Festivos de México como titular. La lista oficial de la DGJS no ha podido abrirse, así que el número se lee como declarado.

El problema de Playdoit no es de tamaño de oferta sino de exactitud. Un apostador que llega dispuesto a depositar para reclamar el bono no sabe, leyendo la ficha, si debe depositar. La duda se resuelve en los términos de la propia casa antes de pagar, y ese trámite previo es justamente el que la publicidad debería ahorrar.

La oferta de entrada de Playdoit es pequeña, y por eso mismo la ambigüedad pesa tanto. Mil pesos son una cifra modesta; la confusión sobre cómo conseguirlos la vuelve una cifra modesta y además dudosa.

Campobet: la recarga semanal como oferta principal

Campobet anuncia en su app una recarga semanal deportiva del 50 % hasta $10,000 MXN. Es una promoción recurrente, no de arranque: vuelve cada semana y castiga al apostador esporádico, que quizá conecte una vez al mes y no llegue a usar más de una fracción de la oferta.

Los números de permiso que circulan no coinciden entre compilaciones y aquí no se imprime ninguno. Es la marca del grupo con menos respaldo documental público sobre su permiso.

El tope de $10,000 MXN es la cifra que conviene mirar dos veces, porque para aprovecharlo hay que depositar lo suficiente cada semana durante varias semanas. Para el apostador constante es el mejor diseño de incentivo de la lista; para el ocasional es una promoción que nunca se activa.

Campobet premia la constancia, y solo la constancia. Quien apuesta una vez al mes paga la cuota de la promoción sin recibir nada de ella.

Rushbet: el bono convertido en club y en devolución

Rushbet no compite con un bono de bienvenida. Tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Es la arquitectura opuesta: no premia entrar, premia permanecer.

El tope del cashback es llamativo y también engañoso en su lectura rápida. Una cifra de ese tamaño corresponde a un nivel de VIP muy alto, y el apostador promedio verá una fracción de ella, o ninguna. Es un número de escaparate con una función clara: atraer a quien ya juega fuerte y confirmar a los demás que están fuera de ese segmento.

Tampoco se imprime un número de permiso de Rushbet, por la misma discrepancia entre compilaciones.

Rushbet es la casa de quien mide su juego en meses, no en una tarde. El sistema de puntos no sirve a nadie que se registre para probar y desaparezca.

Betway: la promoción construida sobre el volumen de eventos

Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados bajo los nombres Super y Ultra, la herramienta Crea Tu Apuesta y un club con apuestas gratis semanales. La oferta de bienvenida no es el eje de su comunicación; el eje es el catálogo.

Ese enfoque tiene sentido para un apostador concreto: el que llega buscando un partido determinado y no encuentra mercado en casas más pequeñas. Los momios mejorados añaden un matiz importante, porque una mejora de precio vale solo cuando el precio base es competitivo; sobre un margen alto, una mejora de unas décimas se queda corta.

El permiso se atribuye al número 4184, según un sitio de comparación, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.

La propuesta de Betway se mide en partidos disponibles, no en pesos regalados. Ese criterio ordena para el apostador que ya tiene una idea clara de lo que quiere jugar.

1xBet: transmisión, estadísticas y promociones de temporada

La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es la ficha más amplia en cuanto a disciplinas cubiertas.

Sobre el permiso, la atribución es la más frágil del grupo: un sitio de comparación le asigna la DGJS/0002/2020, pero no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx, y la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta del titular que las fuentes nombran, Entretenimientos Naturales. Dos capas de duda sobre una sola marca merecen mención sin adornos.

La oferta de transmisión es la más útil para el apostador en vivo, porque ver el evento y apostar en el mismo lugar reduce la dependencia de fuentes externas de video y de estadísticas.

En 1xBet, la amplitud de la app va por delante de la del papel que la respalda. El apostador al que le importa quién está detrás del permiso tiene aquí su principal razón para mirar dos veces.

Novibet: la marca sin promoción de bienvenida publicada

La ficha de Novibet no publica una promoción de bienvenida. En un listado armado alrededor del bono, eso la deja fuera de la discusión más obvia, y conviene decirlo en lugar de rellenar el hueco con una suposición.

Su permiso se atribuye a la DGJS/DCRCA/1121/2020, según un sitio de comparación, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Como casi todas las de esta selección, la atribución carece de confirmación oficial porque la lista de la DGJS no ha podido abrirse.

Una marca sin gancho de entrada compite por el catálogo, la app o el momio, y el apostador que llega con la pregunta del bono aterriza en un terreno distinto del que esperaba.

Novibet no entra en la carrera del bono, y eso la vuelve una pregunta abierta para el lector, no una opción descartada. Sin promoción publicada, la comparación con el resto se hace por otro camino.

Strendus: tres permisos y ninguna promoción publicada

Strendus aparece con tres números atribuidos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un sitio de comparación, con discrepancia entre las compilaciones sobre el titular, que las fuentes nombran como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads.

Como Novibet, su ficha no publica una promoción de bienvenida. Tres permisos y ningún anzuelo de captación es una combinación poco frecuente en este mercado, y deja a la marca fuera de la comparación por bono sin que eso diga nada sobre su producto.

Strendus no compite por el clic del primer depósito. El apostador que busca exclusivamente un bono de bienvenida tiene aquí una respuesta sencilla: esta no es su casa.

Caliente frente a Codere frente a Playdoit: tres formas de anunciar lo mismo

Las tres marcas con promoción de bienvenida publicada resuelven el anuncio de tres maneras distintas, y la comparación entre ellas dice más que la comparación de sus montos.

Caliente apuesta por el número grande y por la ambigüedad deliberada. Dos promociones en un encabezado, $1,000 MXN sin depósito más la duplicación hasta $7,000 MXN, y ninguna frase que separe el segmento deportivo del de casino. El permiso, eso sí, es el mejor documentado del grupo.

Codere pone un tope igual de grande, hasta 7,000 MXN, y lo acompaña de un catálogo de más de 30 deportes, creador de apuestas y tres vías de depósito. La promoción comparte escaparate con el producto, y el producto se lleva la mejor parte.

Playdoit publica la cifra más baja, $1,000 MXN, y ni siquiera consigue describirla de una sola forma. En un mercado donde el anuncio de al lado promete miles de pesos, la oferta de Playdoit no compite por tamaño: compite por claridad, y ahí tampoco gana.

De las tres, la mejor documentada no es la más clara, y la más clara no es la más generosa. El apostador que priorice el respaldo encontrará una respuesta; el que priorice entender lo que firma, otra distinta.

Dónde encaja el apostador de presupuesto corto

Para quien dispone de $200 a $500 MXN al mes, el bono de bienvenida de una casa con primer depósito sigue siendo la vía más razonable, siempre que el rollover sobre el saldo acreditado no exija un volumen absurdo y que el plazo permita completarlo con apuestas pequeñas.

La aritmética ya está hecha: con un rollover de 10 veces y un bono de $500 MXN, el volumen requerido son $5,000 MXN, que a $100 MXN por boleto son cincuenta apuestas. En un mercado con un margen de 5 %, ese recorrido cuesta en promedio $250 MXN. El apostador mesurado debe asumir ese costo como parte del precio del bono, no como una posibilidad lejana.

Las casas con ofertas recurrentes quedan fuera del alcance de ese perfil sin una advertencia: una recarga semanal del 50 % solo rinde si se usa cada semana, y la disciplina necesaria para eso es mayor que la disciplina necesaria para un bono único.

Preguntas frecuentes sobre apuestas con bono de bienvenida

¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?

Es un saldo que la casa acredita al abrir la cuenta, casi siempre ligado al primer depósito, y no dinero libre. Las condiciones que lo gobiernan —el múltiplo de apuesta, el plazo, los momios mínimos y los mercados válidos— viven en los términos y condiciones de la propia casa, no en el encabezado de la promoción. Conviene leerlos antes de depositar.

¿Qué son el rollover y el momio mínimo de un bono?

El rollover es el volumen de apuesta exigido para convertir el saldo en retirable, expresado como múltiplo del bono o como múltiplo de la suma de bono y depósito. El momio mínimo es el precio más bajo que la casa acepta para que una apuesta cuente. Juntos fijan cuánto hay que mover y en qué mercados.

¿Por qué una apuesta gratis no devuelve su importe al ganar?

Porque la casa te prestó el boleto, no el dinero. Si aciertas, cobras la ganancia que corresponde a ese momio, pero el importe del boleto regresa a la casa, no a tu saldo. Un boleto de $100 MXN a momio 2.00 deja $100 MXN de ganancia, con las condiciones que fije la promoción.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando el número de permiso y el nombre del permisionario, que suelen figurar en el pie de la página del propio operador o en sus términos. Después se contrasta ese número con una fuente independiente, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está siempre disponible.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Sí, los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando ese impuesto estatal excede el 6 %. El operador entrega el CFDI de retenciones, y los premios anuales superiores a $600,000 MXN se reportan.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Se configuran dentro de la propia cuenta, en la sección de juego responsable de cada casa, porque en México no existe un límite estatutario general ni un registro nacional de autoexclusión. El ajuste se hace marca por marca: quien juega en tres casas tiene que repetir la operación tres veces, y ninguna de ellas excluye al apostador de las otras.

Elaborado por el equipo de «Rounddeapuestas».

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