Aplicaciones de apuestas deportivas 2026: el 4,82 que no te dice nada del momio

Updated noviembre 2026
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El teléfono cobró protagonismo y la app dejó de ser un detalle de la casa de apuestas para convertirse en su escaparate. Lo que sigue es la letra chica de nueve aplicaciones disponibles en México, leída en su propia ficha de tienda, con la evaluación y los criterios puestos por delante: quién publica cada app, cuánto tiempo lleva ahí, cuándo se actualizó y qué incluye el permiso de la Secretaría de Gobernación que la marca declara. Hay dos formas de apostar hoy en el país —la instalada y la que vive en el navegador— y no rinden igual según el uso que le dé cada quien.

Una mano sostiene un celular con una apuesta en la pantalla dentro de un autobús al final de la tarde
La app de bet365 tiene una calificación de 4.82 con 73,429 valoraciones en la App Store de México (28 de octubre de 2026).

Datos verificados el 6 noviembre 2026 contra las fichas de la App Store de México, los avisos legales de cada operador y las resoluciones judiciales y administrativas publicadas sobre el sector.

Índice de contenidos
  1. Qué cambia cuando la apuesta vive en el teléfono
  2. Panorama de las aplicaciones disponibles en México
  3. Cómo se evalúan y se clasifican estas aplicaciones
  4. De dónde sale la cuota: momio, margen y boleto
  5. Fundamentos: margen, apuesta sencilla y parlay
  6. Fundamentos: la app contra la casa sin permiso
  7. Permiso de la SEGOB: qué respalda y qué no
  8. Menores, verificación e información
  9. Pago de premios y retenciones en México
  10. Prevención y salvaguardas para el aficionado
  11. Las nueve aplicaciones, una por una
  12. Preguntas frecuentes sobre las aplicaciones de apuestas en México

Qué cambia cuando la apuesta vive en el teléfono

El buscador escribe “aplicación apuestas deportivas” y espera una lista. Lo que encuentra, casi siempre, es una lista de bonos. Vale la pena detenerse un momento en qué resuelve realmente un programa instalado, porque la diferencia frente a la versión que corre en el navegador decide el resto de las decisiones del aficionado.

Está lo evidente: la app avisa cuando hay un gol, permite cerrar el boleto desde la fila del banco y guarda la sesión iniciada. Está también lo que no se ve, y es lo que importa. Un programa instalado trabaja contra tu propio almacenamiento y tu propio procesador, y el navegador depende de la red en cada toque. En una cancha con señal floja esa diferencia se siente. Un pase en vivo que llega dos segundos tarde es un momio muerto.

Lo demás es consecuencia de lo mismo. La pantalla del teléfono es angosta, así que las casas que muestran treinta deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas y momios mejorados tienen que decidir qué esconder. Esconden siempre lo mismo: los mercados secundarios, el historial completo y las tablas de requisitos de los bonos. La app no miente, solo resume.

Ahí aparece la elección que este texto quiere dejar clara. Hay un perfil de aficionado que apuesta dos o tres veces al mes y abre la app cuando ya tiene el partido en la cabeza: para él la instalada es la comodidad, aunque le falten pantallas. Hay otro que revisa momios de cinco casas antes de decidir y compara ligas menores, hándicaps y “más/menos” en el mismo minuto: a ese el navegador le rinde más, porque ve todo el tablero sin cambiar de ambiente. Y hay un tercero, el que persigue retiros rápidos y necesita la verificación de identidad a mano, que encontrará en la app los atajos que el sitio web esconde tres clics adentro.

El registro es donde las dos rutas se separan de verdad. En la app el alta es en dos pantallas; en el navegador suele ser un formulario más largo con el campo de la fecha de nacimiento bien visible. Da igual por dónde se empiece: la verificación de identidad —KYC— sigue siendo el paso que retrasa el primer retiro, y ninguna ficha de tienda lo anuncia.

Panorama de un mercado que corre en pantallas chicas

Según las propias fichas de la App Store de México consultadas el 28 de octubre de 2026, las aplicaciones del sector están todas ahí, y no todas con el mismo pedigrí.

Panorama de las aplicaciones disponibles en México

Vale la pena mirar el conjunto antes de bajar al detalle de cada marca, porque el conjunto dice algo que ninguna ficha individual confiesa: aquí convive un catálogo de apps veteranas con otras que llegaron ayer, y ninguna declara cuánto paga.

La ficha de “Caliente Deportes”, en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, publica la app a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.; en la App Store de México acumula años desde hace tiempo, igual que “Codere: Apuestas Deportivas MX”, presente desde enero de 2017, y “Betway – Apuestas Deportivas”, que salió en septiembre de 2014 y mantiene una versión publicada el 21 de octubre de 2026. Esas tres fichas llevan tanto tiempo colgadas que el aficionado mexicano las reconoce por su icono antes de leer su nombre.

El otro extremo del catálogo lo forman “Pickwin”, publicada por PWTEC, S.A.P.I. de C.V., que salió en agosto de 2018 y va por la versión 1.0.137 del 28 de septiembre de 2026; “Strendus casino y sportsbook”, a nombre de NEW ADS S.A. DE C.V., en la App Store desde octubre de 2023 con la versión 2.0.39 del 1 de octubre de 2026; y Playdoit, publicada por Atracciones America S.A. de C.V., que se lanzó en agosto de 2021 y actualizó a la 1.31.0 el 22 de octubre de 2026. Ninguna es nueva, pero ninguna tiene la antigüedad que la publicidad de las grandes presume.

Entre los dos bloques se colocan “1xBet: Apuestas Deportivas”, en la tienda desde junio de 2014 con la versión 259.0 del 14 de octubre de 2026, y “Betcris – apuestas y casino”, que se lanzó en julio de 2018 y publicó la versión 3.2.1 el 28 de septiembre de 2026. A la primera volveremos en el apartado normativo, porque su nombre en la ficha no coincide con el titular que mencionan las compilaciones.

Lo que ninguna ficha dice es cuánto paga cada mercado. La calificación de una app mide si se cierra sola, si gasta batería o si el buscador encuentra la Liga MX en dos toques. No mide el margen. Un 4,82 no protege de un mercado mal armado, y ahí es donde el aficionado decide con la información equivocada. En la sección de criterios está el detalle de qué comparar cuando la estrella no alcanza.

Dispositivo, navegador y lo que cada ruta cuesta

Merece su propia línea una consecuencia práctica: la versión de tienda pesa en el almacenamiento y obliga a actualizar. Cada parche de Playdoit, Strendus o 1xBet aterriza en el teléfono del aficionado, y el que apuesta con un equipo de gama baja siente ese costo antes que el que compra el modelo del año. El navegador no ocupa nada y no avisa de nada; a cambio, pide credenciales cada vez que la sesión caduca.

Cómo se evalúan y se clasifican estas aplicaciones

Una clasificación honesta empieza por confesar su criterio. La ficha de tienda es el único documento público que el aficionado puede leer sin instalar nada, así que de ahí sale la primera capa: quién publica la app, cuándo salió, cuándo se actualizó por última vez y qué incluye la descripción. Todo lo demás —la pantalla, la velocidad, el cierre del boleto— se comprueba con el dedo y no con el texto.

El segundo criterio es el permiso. La Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, es la autoridad que autoriza, controla y supervisa; el permiso se otorga a un permisionario y la ley mexicana habla de “permiso”, no de “licencia”. Ninguna de las marcas revisadas aparece con un número confirmado oficialmente, porque el listado público de la DGJS no se pudo abrir al momento de esta consulta; los números que circulan vienen del pie de página del propio operador o de compilaciones de terceros, que además se contradicen entre sí en más de un caso. Cuando se contradicen, aquí no se imprime número.

El tercer criterio es la permanencia del proyecto. Una app con cuatro años en la tienda y actualizaciones cada pocos meses resiste mejor un bloqueo, una caída de dominio o un cambio de titular que una app abandonada.

Detalles técnicos de la comparación

La tabla se centra en dos elementos: el estado del permiso según las fuentes consultadas —sin confirmación oficial— y lo que cada ficha de tienda declara sobre su aplicación. Las celdas vacías no son un descuido; son la información más útil de la tabla.

Marca Estado del permiso según la fuente citada (sin confirmación oficial) Lo que dice su ficha en la App Store
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según un sitio especializado “Novibet – Apuestas & Casino”, publicada por Logflex MT Limited, versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; titular nombrado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay “Caliente Deportes”, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario, sin número impreso: las fuentes se contradicen; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. “Pickwin”, publicada por PWTEC, S.A.P.I. de C.V., versión 1.0.137 del 28 de septiembre de 2026
Strendus Permiso SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un sitio especializado; titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads “Strendus casino y sportsbook”, publicada por NEW ADS S.A. DE C.V., versión 2.0.39 del 1 de octubre de 2026
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según un sitio especializado; titular nombrado: Entretenimientos Naturales “1xBet: Apuestas Deportivas”, publicada por 1XCorp N.V., versión 259.0 del 14 de octubre de 2026
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario, sin número impreso: el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren; titular nombrado: Producciones Móviles “Betcris – apuestas y casino”, publicada por TV Global Enterprises Ltd., versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026
Codere Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio especializado “Codere: Apuestas Deportivas MX”, publicada por Codere Newco, S.A.U., versión del 20 de agosto de 2026
Betway Permiso SEGOB 4184, según un sitio especializado; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. “Betway – Apuestas Deportivas”, publicada por Digital Outsource International Limited, versión publicada el 21 de octubre de 2026
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un sitio especializado; titular nombrado: Eventos Festivos de México “Playdoit”, publicada por Atracciones America S.A. de C.V., versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026

Dos marcas no están en la tabla porque no están activas: bet365.mx y Betano (Ganador Azteca) fueron deshabilitadas en noviembre de 2025 y su situación judicial sigue cambiando, así que su estado solo puede escribirse con fecha y nunca como abierto o cerrado hoy.

Lo que la tabla deja ver, si se lee de corrido, es una brecha. El permiso vive en un permisionario con domicilio en México —un hipódromo, un frontón, una sala de sorteos— y la app vive en una sociedad con razón social extranjera y un nombre en inglés. Codere publica su app desde Codere Newco, S.A.U.; Betway, desde Digital Outsource International Limited; Betcris, desde TV Global Enterprises Ltd. Eso no vuelve ilegal ninguna app, pero sí explica por qué el número de permiso que aparece en el pie de página del sitio casi nunca coincide con el nombre que figura bajo el icono. El permiso se apoya en el negocio físico; la tienda de aplicaciones solo ve a la sociedad que firma el contrato.

El otro gesto del cuadro es la fecha. 1xBet arrastra la versión 259.0 y Playdoit va por la 1.31.0: dos ritmos de mantenimiento que dicen cosas distintas sobre cuánta ingeniería hay detrás. Y ninguna columna recoge el margen de un solo mercado, porque no está en ninguna ficha. Ese hueco es la razón por la que el 4,82 de bet365 y el 4,86 de Playdoit —con 73,429 y 130,876 valoraciones respectivamente, en la App Store de México al 28 de octubre de 2026— no sirven para comparar precios. Sirven para saber que la app abre sin fallar. Nada más.

fundamentos de la comparación

Volver a lo básico rinde. Antes de instalar cualquier cosa, conviene tener claro qué se está comparando: si dos apps cubren las mismas ligas y ofrecen los mismos mercados, la diferencia real entre ellas se decide en centavos de momio, y esos centavos no aparecen en la tienda de aplicaciones.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Las apps de casas de apuestas aparecen con clasificación de edad de 17+ en la App Store, aunque sus descripciones dicen que solo pueden usarlas mayores de 18 años.

Criterios que sí cambian la experiencia

Primero el idioma del soporte y la moneda. Ver “$1,000 MXN” y no un dólar genérico es una señal de que alguien adaptó el producto y no solo tradujo el menú. Betcris lo hace explícito en su ficha: apuesta en pesos, métodos de pago locales y atención en español. Es un detalle pequeño que evita una llamada internacional cuando algo se traba.

Segundo el catálogo de mercados. Codere declara más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas y momios mejorados. La app de BetMéxico, publicada por Desarrollos Especializados y Digitales, S.A. de C.V., cubre ligas europeas de futbol, la Liga MX y deportes de Estados Unidos. Para alguien que sigue la Liga MX de cerca, esa lista es más útil que cualquier puntaje de tienda.

Tercero las herramientas de control. BetMéxico lista límites de pérdida, descansos y autoexclusión; bet365 enumera descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión, y Caliente Deportes y Codere publican avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Que la herramienta exista en la app importa más que la promesa de la campaña, porque es la que se usa a las dos de la mañana.

Cuarto, y esto es lo que casi nadie revisa: la clasificación por edad de la ficha. Las apps de casas de apuestas aparecen con clasificación 17+ en la App Store, mientras sus descripciones dicen que solo pueden usarlas mayores de 18 años. Dos números y una contradicción en la misma pantalla. El “mayores de edad” del pie de página no es un adorno legal: es la única barrera que el registro realmente levanta.

De dónde sale la cuota: momio, margen y boleto

Un momio es un precio, y como todo precio carga dentro el costo del que lo pone. La forma de verlo con números es sencilla: se suman los inversos de todos los momios de un mismo mercado y se calcula cuánto devuelve esa suma. La cifra que queda por debajo de 1 es la parte de todo lo apostado que el mercado reparte; lo que falta hasta 100 % es lo que la casa retiene. Si un partido cotiza 2,10 al local, 3,40 al empate y 3,60 a la visita, los inversos suman aproximadamente 1,048, de modo que el mercado devuelve alrededor del 95,4 % de lo apostado y la casa se queda con cerca del 4,6 %. Ese porcentaje no aparece en ningún anuncio. Está dentro del precio.

De ahí sale una conclusión incómoda. Un bono de bienvenida entregado como apuesta gratis no se paga igual que un efectivo, porque en la mayoría de los formatos la casa devuelve la ganancia pero no la apuesta que la generó. Con un momio de 2,00, una apuesta gratis de $500 deja $500 limpios; el mismo billete jugado en efectivo habría devuelto también el importe. La diferencia entre una y otra no es de matices, es de cien por ciento del valor esperado de la promoción.

Y hay una tercera capa, la del propio boleto. Una apuesta sencilla y un parlay se cotizan distinto por una razón de aritmética, no de capricho: en el parlay los momios de cada selección se multiplican en un solo precio. Juntar tres selecciones en un boleto promete mucho más y acierta mucho menos, y es ahí donde el margen de cada selección se multiplica junto con el momio. Con 4 % de margen por selección, tres selecciones encadenadas acumulan una retención de alrededor del 12 % antes de que ruede un solo balón. El aficionado que arma un parlay de ocho partidos no está comprando ocho veces la emoción; está comprando ocho veces el costo.

Nada de esto convierte a la casa de apuestas en villana. Convierte al momio en una cifra que se mira dos veces antes de oprimir el botón, y explica por qué elegir la aplicación con la navegación más bonita puede salir caro si los momios vienen con hielo encima.

Fundamentos: margen, apuesta sencilla y parlay

La sección anterior cabe en una frase que conviene tener a mano: el precio y el margen son la misma cosa vista desde lados opuestos. Un momio de 3,80 en un mercado de dos resultados no es una predicción, es una oferta con una retención escondida. Comparar dos apps sin comparar sus momios es comparar dos hoteles por el color de la recepción.

A la hora de armar la jugada, el aficionado mexicano tiene los términos en la mano: apuesta sencilla, más/menos, hándicap, apuesta en vivo, retiro anticipado, combinada. Ninguna app revisada los inventa; lo que cambia es cuántos ofrece y cuántos ofrece bien. Codere suma creador de apuestas y momios mejorados; Betway declara más de 2,000 eventos por semana con creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y momios mejorados “Super” y “Ultra”; Betcris pone por delante el parlay del mismo juego, las apuestas a jugadores y el retiro anticipado. Es una lista de funciones que se vende sola y que no dice nada sobre cuánto paga cada mercado.

Fundamentos: la app contra la casa sin permiso

Aquí la comparación deja de ser de comodidad y pasa a ser de otra cosa. Una marca con permiso de la SEGOB opera en un marco local identificable: autoridad, permisionario, controles de identidad y reporte de operaciones relevantes a la UIF y al SAT, bolsas donde el juego es actividad vulnerable conforme a la ley antilavado, y un CFDI de retenciones que el operador entrega cuando el premio causa impuesto. Una marca sin permiso en México no arrastra nada de eso.

Lo concreto es el saldo. Si una marca es bloqueada, el saldo que el aficionado tiene dentro puede quedar congelado, y la app sigue instalada en el teléfono como si nada. Eso pasó en este mercado: en noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y, aun así, el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. La historia no terminó ahí, pero la lección sí: el dinero que vive en una app puede quedar del otro lado de una resolución.

La desprotección no se reparte solo por el permiso. En un marco que prohíbe lo que no está expresamente previsto, el aficionado que apuesta en un operador sin permiso tampoco tiene dónde reclamar, y no existe un registro nacional de autoexclusión al que apelar en ninguna de las dos rutas. Nadie te avisará de que estás fuera de cobertura. Esa decisión es del aficionado y de nadie más.

Permiso de la SEGOB: qué respalda y qué no

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos —reformado en su artículo 2 el 16 de noviembre de 2023— establece que lo que no está expresamente previsto queda prohibido; su artículo 1 reserva a la federación la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas, y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. El artículo 29 obliga a los permisionarios de apuestas remotas a cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas y fianza. Nada de eso se sostiene en una app: se sostiene en el permiso.

La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe en el país los juegos de azar y las apuestas y solo permite los expresamente autorizados; el artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar, el artículo 8 para clausurar establecimientos no autorizados, y el artículo 9 impide que un local quede cerca de escuelas o centros de trabajo. Los tipos de permiso relevantes para el aficionado son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28; los titulares de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y el artículo 31 declara los permisos intransferibles.

Lo que la norma no dice también informa. Ninguna disposición nombra la apuesta en línea; lo que se observa es que los sitios no obtienen un permiso digital propio, sino que cuelgan de un permisionario terrestre autorizado, y que un mismo permisionario opera varias marcas. La palabra correcta ante cualquier duda es “permiso”: quien te venda una “licencia mexicana de juego en línea” te está vendiendo una palabra que la ley no usa.

La ausencia de un registro público abierto es la parte incómoda. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público consultable, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras nadie puede decir cuántas casas operan con permiso en el país, y por eso no se afirma ninguna. Lo que sí se puede hacer es pedirle al operador el número de permiso y el nombre del permisionario, y verificarlo en el listado oficial cuando esté disponible.

normativa en trámite y lo que todavía no es ley

Conviene separar el derecho vigente del deseo. La Secretaría de Gobernación concluyó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es una propuesta, no una obligación. Y los reportes sobre límites de horario para anuncios en televisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no normas vigentes. Las propuestas para limitar a influyentes y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas o suprimir los bonos de bienvenida tampoco son ley.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Caliente Deportes (versión 8.12.1, 20 de octubre de 2026), Codere (desde enero de 2017) y Betway (desde septiembre de 2014) son apps con varios años en la App Store de México.

Lo que un permiso cubre y lo que no alcanza a cubrir

Un permiso cubre el marco de operación, no el resultado. No convierte un mercado caro en barato ni protege del margen. Tampoco resuelve la pregunta de si la app que se descarga es del permisionario: puede ser de otro. 1xBet lo ilustra sin buscarlo, porque la App Store de México lista su aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que mencionan las compilaciones. Ese desajuste no es delito; es la señal de que el aficionado está tratando con la parte comercial de una estructura, no con el titular del permiso.

Menores, verificación e información

El Reglamento, en su artículo 5, impide a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una edad numérica. Las marcas sí la fijan: 18 años en sus propias fichas y pies de página. Una edad legal de juego no está establecida como número en la norma, y la que el aficionado ve en la tienda es la que cada operador se autoimpone.

La verificación de identidad es el otro filtro. Los operadores identifican al usuario y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es actividad vulnerable conforme a la ley antilavado; los documentos exigidos no están establecidos en el texto legal. En la práctica, el primer retiro es donde aparece la factura del proceso: sin identificación completa, la solicitud se queda esperando.

En la publicidad ocurre algo parecido. Las piezas muestran la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable, según un reporte secundario, y no hay un artículo federal de publicidad en los apartados del Reglamento consultados. Los avisos son, por lo tanto, decisión de cada marca y no una obligación que se pueda reclamar.

Pago de premios y retenciones en México

El premio no es una bolsa limpia, y aquí conviene precisión porque el aficionado decide con esa cifra. Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. Quien paga retiene el 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que lleva el total alrededor del 7 %, según un reporte secundario, y los premios que superan los $600,000 MXN en el año se reportan en la declaración anual.

El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y ahí se abre una zona gris: el tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, de modo que la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de dar por sentado el resultado.

Sobre el operador, el impuesto especial sobre producción y servicios de la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese porcentaje rige desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %, tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, sujetos a las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida: el texto se limita a “valor de la actividad” y la prensa habla de “monto total apostado”, así que aquí no se escribe “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. En el plano estatal el panorama se abre: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Ese 50 % explica algo que el aficionado notó antes que los analistas. Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. El bono no es un obsequio de la casa: es una pieza más de la estructura de costos, y cuando el impuesto sube, la promoción se reacomoda.

Prevención y salvaguardas para el aficionado

La herramienta más útil de esta página es la menos vistosa: los límites. La Secretaría de Gobernación no fija un tope de depósito ni de pérdida para las apuestas, y no existe un registro nacional de autoexclusión, de modo que cualquier límite que el aficionado tenga depende del propio operador y de que él lo configure. No hay red de seguridad pública; hay casillas que se llenan de a uno.

Dónde están esas casillas es lo que cambia entre apps. bet365 enumera en su ficha descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión. BetMéxico lista límites de pérdida, descansos y autoexclusión. La ficha de Codere México dice que limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son cuatro maneras de decir lo mismo y una sola que importa: dónde se aprieta el botón y qué pasa después.

La autoexclusión funciona distinto a lo que sugiere su nombre, y este punto merece toda la atención. En México es una herramienta interna y voluntaria de cada marca: el aficionado le pide a esa casa que le cierre el acceso, y la casa lo hace. Lo que no ocurre es que el cierre se propague. Mañana puede abrir la app de la competencia y registrarse sin que nadie lo detenga. Quien pide autoexclusión en una sola casa no está pidiendo ayuda al sistema; está pidiendo un favor a un proveedor.

Sobre los límites hay una advertencia que casi nunca aparece en el sitio donde se configuran y que cambia el cálculo del aficionado metódico: una vez fijados, muchos operadores no permiten subirlos hasta que transcurre un plazo, mientras que bajarlos suele ser inmediato. La herramienta está diseñada para proteger al jugador de sí mismo un lunes por la mañana, no para darle flexibilidad un sábado por la noche. Si el aficionado va a fijar un límite, que lo fije antes de que llegue la racha.

Para el resto, el mapa es sencillo y conviene tenerlo completo. Un descanso y una pausa obligatoria son interrupciones temporales: sirven para cortar la inercia, no para cerrar una cuenta. El cierre de cuenta sí es definitivo y suele estar acompañado del retiro del saldo. Los avisos de juego responsable y las políticas de cierre son las dos únicas piezas que todas las marcas revisadas declaran.

En este terreno, los números se leen sin ironía porque son lo que separa una salvaguarda de un eslogan. Una app que ofrece autoexclusión, límites y descansos te está dando tres formas distintas de parar; una que solo publica un aviso te está dando una. Y en un país sin registro estatal, esa diferencia es toda la diferencia.

Las nueve aplicaciones, una por una

Cada marca que sigue se presenta por lo que la distingue en la comparación, no por su nombre: el permiso vive en el cuadro de arriba y no se repite aquí. El orden es el de la revisión.

Novibet: una sociedad distinta bajo el icono

La aplicación “Novibet – Apuestas & Casino” la publica Logflex MT Limited, y su versión 4.30.0 es del 14 de octubre de 2026, según su ficha en la App Store de México. En el papel, el permiso figura a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., con el número DGJS/DCRCA/1121/2020, y proviene de una compilación de terceros, no de una confirmación oficial.

Lo que la ficha revela es un catálogo que se presenta como casino y casa de apuestas en el mismo paquete. Para el aficionado que solo quiere deportes, eso significa una pantalla con dos puertas y un menú que hay que aprender a esquivar. No es un defecto de la app; es una decisión del producto.

El veredicto es el del nombre: la marca se vende como dos productos y quien llegue por el deporte tendrá que ignorar la mitad de lo que le ofrecen. Nada en su ficha sugiere que lo instalado esté descuidado, pero la ambigüedad del nombre es una pista sobre a quién le habla.

Caliente: la app que ya estaba en el teléfono de todos

La ficha de “Caliente Deportes” en la App Store de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., con la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y el pie de página del operador muestra un permiso SEGOB con el número DGG/SP/404/97. La marca nombra el titular como Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente.

Su lista de funciones es la más larga del grupo: transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, todo solo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo y los eventos virtuales son lo que ninguna otra ficha del cuadro declara en esos términos, y son también lo que sostiene la app abierta en el teléfono entre semana.

La virtud aquí es la cobertura del hueco. Cuando el aficionado no sabe cuál es el partido que va a ver, la app se lo puede mostrar. Cuando ya lo sabe, el creador de apuestas le permite armar el boleto sin salir a otra pantalla. Para el aficionado nuevo, esa combinación vale más que un bono generoso, porque enseña el funcionamiento mientras lo usa.

El reparo también está en la lista. Promociones y eventos virtuales son dos invitaciones distintas a seguir apostando, y ninguna ficha dice cuánto cuesta cada una en términos de requisitos. La app más completa del grupo es también la que más ocasiones ofrece para abrirla sin motivo. Cuánto cuesta cada promoción no se puede saber sin entrar a los términos y condiciones.

Pickwin: ocho años de parches discretos

La app “Pickwin” aparece con PWTEC, S.A.P.I. de C.V. como editora, salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 está fechada el 28 de septiembre de 2026. El número de permiso no se imprime: las compilaciones se contradicen entre sí, y el número que una de ellas asigna es el mismo que el pie de página de otra marca muestra para Producciones Móviles, titular nombrado por las fuentes para este caso.

La numeración de versión es la evidencia más concreta de esta ficha. Ciento treinta y siete entregas desde 2018 indican un equipo que arregla cosas de forma constante y sin aspavientos; no indica cuánto paga el mercado, y eso es lo que el aficionado necesita saber antes de confiar su boleto.

Para quien apuesta con una sola casa y busca que la app deje de sorprenderle, esa constancia cuenta. Para quien cambia de casa según el momio, dice menos: una app estable en un mercado caro sigue siendo un mercado caro. La discreción del proyecto es su mejor activo y también su límite.

Strendus: casino primero, deportes después

“Strendus casino y sportsbook” la publica NEW ADS S.A. DE C.V., salió en octubre de 2023 y estrenó la versión 2.0.39 el 1 de octubre de 2026. Los permisos que citan las compilaciones son tres —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—, con New Ads y Atracciones y Emociones Vallarta como titulares nombrados, y las mismas compilaciones discrepan sobre quién es el titular.

Tres números para una marca es señal de una estructura que se ha movido, y el orden del nombre no ayuda: casino antes que casa de apuestas. Un aficionado cuyo interés principal es el deporte encontrará un catálogo que le da segundas pantallas y un menú que lo empuja hacia el otro producto. La app más joven del grupo no es la más especializada.

El veredicto va al aficionado que quiere una casa para las dos cosas: aquí la convivencia es explícita y sin disimulo. Para quien solo quiere un boleto de futbol el sábado, el casino es ruido de fondo.

1xBet: el nombre del editor no coincide con el titular

“1xBet: Apuestas Deportivas” figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones; salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026. El permiso, según un sitio especializado, sería DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, y esa misma fuente no pudo confirmar el dominio de la marca ni el listado oficial.

Las 259 actualizaciones en once años describen un producto maduro y una maquinaria de mantenimiento considerable. Es el ritmo más alto del cuadro con diferencia, y para el aficionado que valora la app que siempre está al día, es una ventaja tangible.

Lo que el aficionado debería llevarse del desajuste entre editor y titular es más sobrio. La app que se instala pertenece a una sociedad y el permiso que opera pertenece a otra, y esa separación es la que impide resolver en la tienda cualquier duda sobre el permiso. Aquí la estructura se ve, y verla es un servicio.

Betcris: la que habla el idioma del cliente

La app “Betcris – apuestas y casino” la publica TV Global Enterprises Ltd.; se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. El permiso aparece a nombre de Producciones Móviles, y el número del pie de página del propio sitio no coincide con el de la tabla del propietario, así que aquí tampoco se imprime.

Seis países en una misma aplicación explican su rasgo más útil: la ficha destaca parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. Es la única del cuadro que enumera métodos de pago locales como argumento de venta, y eso no es mercadotecnia: es la respuesta al problema más concreto del aficionado mexicano, que es cobrar.

El retiro anticipado merece su propia línea. Permite cerrar una apuesta en vivo antes del final y cobrar una parte, con la casa quedándose la diferencia. Para el aficionado que apuesta cantidades altas y no duerme con un boleto abierto, es una herramienta de gestión. Para el que apuesta poco, es una puerta más para entrar y salir, y las puertas de más tienen costo.

La apuesta de esta marca es clara: el mercado mexicano se gana en la caja, no en la pantalla de inicio. Si el retiro llega rápido y en pesos, la ficha cumplió su promesa.

Codere: el catálogo más ancho y el bono más visible

La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura a nombre de Codere Newco, S.A.U.; salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Según un sitio especializado, los permisos son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México).

Su ficha es la más específica de todas en cuanto a producto: más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Y trae más: un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Es la única que nombra OXXO como opción, lo que en México es una declaración de intenciones sobre a quién le habla.

El bono es donde conviene frenar y leer dos veces. “Hasta 7,000 MXN” es un techo que se alcanza con un depósito grande y a menudo por tramos, y los requisitos de apuesta que lo acompañan se miden en múltiplos del monto entregado. La cifra grande está en la ficha; las condiciones viven en otra página. Quien se registre por el número y no por el boleto se llevará la peor parte.

El veredicto se sostiene en lo que cubre: es la ficha con más deportes declarados y la que incluye el efectivo de tienda, así que rinde para el aficionado que deposita en OXXO y sigue ligas que las apps pequeñas no listan. Ese mismo aficionado es el que más fácilmente se deja impresionar por el 7,000, y ese es el riesgo real de esta marca.

Betway: dos mil eventos por semana y su propio club

La app “Betway – Apuestas Deportivas” la publica Digital Outsource International Limited; salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 sigue publicada. El permiso aparece como 4184, según un sitio especializado, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., un titular con nombre de recinto, lo cual ilustra bien cómo funciona el modelo: el permiso cuelga de un negocio físico y la marca digital se apoya en él.

Su ficha anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El volumen es el argumento: dos mil eventos semanales significan ligas menores, torneos regionales y deportes que otras apps dejan fuera.

Los momios mejorados merecen una nota porque su nombre promete más de lo que dice. Un momio “Ultra” no es un momio libre de margen; es una mejora respecto de la cotización base de esa misma casa, y no respecto de la competencia. La única comparación que vale se hace entre apps, y para eso hay que abrir dos pantallas al mismo tiempo.

El club con apuestas gratis semanales convierte la relación en una membresía: cuanto más se apuesta, más se recibe. Para el aficionado constante es un extra; para el ocasional, una razón para apostar más de lo que pensaba. Los 2,000 eventos son la parte sólida del argumento, y el resto depende de cuánto se juegue.

Playdoit: el mejor puntaje de la tienda

La app Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El permiso que cita un sitio especializado es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México.

Su cifra más llamativa no es un producto, es un número de tienda: 4,86 con 130,876 valoraciones al 28 de octubre de 2026, el puntaje más alto del grupo. Para una marca que llegó a la tienda en 2021, eso significa que la primera impresión funcionó y que los usuarios volvieron a calificar. Y puntaje alto, en una app de apuestas, casi siempre quiere decir la misma cosa: el producto hace lo que promete sin estorbar.

Lo que la ficha no dice es qué tanto cubre. Un 4,86 se construye con estabilidad y navegación, no con un catálogo de ligas, y el aficionado que sigue torneos poco comunes puede encontrarse con menos eventos que en la casa vecina. El puntaje no es una trampa; es una medida de otra cosa.

El veredicto es de uso. Para quien apuesta con el teléfono en la mano y quiere el menor número de toques posibles, el 4,86 es el mejor argumento del cuadro. Para quien elige la casa por el momio de un torneo específico, ese puntaje no opina.

Preguntas frecuentes sobre las aplicaciones de apuestas en México

¿Cómo comprobar que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

Conviene pedir dos datos al operador: el número de permiso y el nombre del permisionario, y buscar ambos en el listado de sitios autorizados que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos. En el pie de página y en los términos del sitio deben aparecer la autoridad y el titular. Sin número impreso no hay comprobación posible.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según lo apostado y el momio?

El retorno se obtiene multiplicando lo apostado por el momio; la ganancia neta es esa multiplicación menos lo apostado. Con $500 a momio 1,90, el boleto devuelve $950 y deja $450 limpios. En una combinada los momios de cada selección se multiplican en un solo precio, y el riesgo crece con cada selección.

¿Cómo se nota el margen de la casa dentro del momio?

Se suman los inversos de las opciones de un mismo mercado y se calcula cuánto reparte el resultado. Con 2,10, 3,40 y 3,60, la suma de inversos ronda 1,048: el mercado devuelve cerca del 95,4 % y la casa retiene alrededor del 4,6 %. Ese porcentaje no se ve en la pantalla, pero vive dentro de cada cifra.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Los límites se configuran dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable, y cada plataforma los ubica a su manera: algunas los ofrecen en el perfil y otras dentro del menú principal. Conviene fijarlos antes de empezar a apostar, porque subirlos después puede requerir un plazo de espera, mientras que bajarlos suele aplicar de inmediato.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México?

Sí, en los juegos legalmente autorizados. El artículo 138 de la Ley del ISR obliga al pagador a retener el 1 % si la entidad federal no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. En la Ciudad de México el total ronda el 7 %, según reportes secundarios.

¿Qué riesgos corre quien apuesta en una casa sin permiso en México?

Pierde el marco local: no hay autoridad que reciba la queja, no hay controles de identidad verificables ni retención documentada con CFDI, y el saldo puede quedar congelado si la marca es bloqueada o clausurada, como ha ocurrido en operativos recientes. Tampoco hay registro nacional de autoexclusión al que acudir.

Escrito por los editores de «Rounddeapuestas».

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