Aplicaciones para apostar 2026: 4,82 de calificación no dice nada del permiso
La primera decisión no es qué casa elegir, sino por dónde entrar. La segunda es entender que una estrella en la tienda de aplicaciones mide el gusto de quien ya descargó, no la legalidad de quien opera.

Datos actualizados a 6 noviembre 2026; los permisos se cotejaron contra lo que cada operador y su listado declaran ante la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Índice de contenidos
- Dispositivo, navegador o pantalla: las tres puertas del apostador mexicano
- Evaluación y clasificación: cómo se ordenan las apps mexicanas
- Fundamentos: cómo funciona una apuesta antes de instalar nada
- Normativa: qué protege realmente un permiso de la SEGOB
- Prevención, salvaguarda y protección: las herramientas que cada app ofrece
- Las nueve aplicaciones, una por una
- Lo que conviene decidir antes de instalar
- Preguntas frecuentes sobre aplicaciones para apostar
Dispositivo, navegador o pantalla: las tres puertas del apostador mexicano
Un aficionado abre la tienda de su celular, escribe “apuestas” y ve una veintena de iconos parecidos. Debajo de esa superficie uniforme hay tres caminos distintos, y cada uno cobra en una moneda diferente: tiempo, comodidad o protección.
El primero es la app nativa. Suele tener la mejor experiencia de uso —notificaciones, retiro anticipado a un toque, transmisión en vivo dentro de la misma pantalla— pero exige instalarla, actualizarla y, en el caso mexicano, depender de que el desarrollador siga publicando en el país. Hay fichas con años de historial: Betway salió en la App Store mexicana en septiembre de 2014, Codere en enero de 2017, Caliente lleva en el catálogo con su versión 8.12.1 fechada el 20 de octubre de 2026.
El segundo es el navegador del teléfono. Un sitio móvil bien hecho evita la descarga, entra en cualquier equipo prestado y no deja icono a la vista de quien tome el celular. Pierde en notificaciones y en fluidez, y en las casas que ofrecen transmisión en vivo la ventana pequeña es incómoda. Aun así, para quien apuesta tres veces al mes esta puerta suele bastar.
El tercero es el escritorio, que en México tiene una función que muchos pasan por alto: la verificación de identidad. Cargar una identificación o un comprobante desde el teléfono, con la cámara y una conexión irregular, es la parte donde más registros se abandonan. El proceso de KYC avanza mejor con una pantalla grande y el documento a la mano.
La elección, entonces, se ordena por hábito y no por catálogo. Quien revisa momios durante un partido quiere la app. Quien apuesta el fin de semana quiere el navegador. Quien acaba de abrir cuenta quiere el escritorio una sola vez.
Dispositivo y peso: lo que dice la calificación frente a lo que dice la ficha
Las fichas de la App Store de México traen dos números que el apostador lee mal. El primero es la calificación con estrellas: la app de bet365 aparece con 4,82 y 73.429 valoraciones, y Playdoit con 4,86 y 130.876 valoraciones, ambas medidas el 28 de octubre de 2026. El segundo es la clasificación por edad: 17+.
Solo uno de esos dos números describe algo útil para decidir. La calificación mide la satisfacción de quien ya tenía cuenta: premia que la app no se cierre, que el retiro llegue, que el marcador cargue. No mide si el operador tiene un permiso vigente ni cuánto cobra por cada momio. Playdoit supera a bet365 por cuatro centésimas, cifra que se desvanece frente a un mercado con dos puntos porcentuales más de margen, y esos dos puntos no aparecen en ninguna estrella.
La clasificación 17+ sí dice algo, y dice lo contrario de lo que sugiere. La ficha etiqueta el producto para mayores de 17 años mientras la descripción del mismo listado exige 18. El desfase es de la tienda, no de la casa, y al apostador le importa poco: la edad mínima que se aplica es la que cada operador escribe en su propio listado y en su pie de página, y coincide en 18 años cumplidos. Ninguna app del catálogo mexicano está pensada para un menor, ni siquiera aquella cuya etiqueta lo permitiría.
Para una decisión práctica, la ficha sirve por otra razón. Es el único documento del operador que el apostador puede leer antes de registrarse y sin dar sus datos: ahí aparecen el editor de la app, la versión y su fecha, los idiomas, y qué herramientas de juego responsable ofrece. Una versión actualizada hace pocos días indica soporte vivo; una ficha abandonada, con dos años sin tocar, es una pista sobre el servicio al cliente más honesta que cualquier reseña.
Evaluación y clasificación: cómo se ordenan las apps mexicanas
Cualquier lista de “las mejores” depende del criterio que se esconda en su encabezado, así que conviene poner el criterio a la vista.
El primer filtro es el permiso. Cada operador de esta comparación declara en su propio pie de página o en su ficha operar bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, y el número que aparece en cada celda de la tabla siguiente proviene de la compilación o del pie que ahí se indica, nunca de un registro oficial que este texto haya podido abrir. Esa distinción no es un tecnicismo: significa que un número puede estar desactualizado, y que la comprobación definitiva la tiene que hacer el apostador por su cuenta antes de depositar.
El segundo filtro es la antigüedad de la app, que ordena el panorama mejor de lo que parece. Un desarrollador que publica actualizaciones cada pocas semanas tiene un equipo detrás; uno que dejó su ficha quieta en 2023 probablemente no.
El tercero es la cobertura funcional: qué se puede hacer dentro de la app sin salir de ella. Aquí es donde las fichas se separan de verdad, y donde un apostador que solo mira la calificación se equivoca.
| Marca | Permiso de la SEGOB según lo declaran las fuentes (sin confirmación oficial) | Lo que su propio listado dice sobre las apps |
|---|---|---|
| Betway | Permiso SEGOB, número 4184 (según casasdeapuestaslegales.mx); titular: Espectáculos Deportivos Frontón México | Más de 2.000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y un club con apuestas gratis semanales |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 (según el listado de casas de apuestas consultado); titular: Libros Foráneos, S.A. de C.V. | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020 (según el listado de casas de apuestas consultado); titular nombrado: Entretenimientos Naturales, distinto de 1XCorp N.V. que figura en la App Store | — |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del propio caliente.mx; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 (según casasdeapuestaslegales.mx); titular: Comercial de Juegos de la Frontera | — |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 (según casasdeapuestaslegales.mx); titular: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads | — |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 (según casasdeapuestaslegales.mx); titular: Eventos Festivos de México | — |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario, sin número imprimible: el del pie del sitio y el de la tabla del propietario difieren; titular: Producciones Móviles | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos locales y atención en español |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario, sin número imprimible: las fuentes se contradicen y una repite el número que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles | — |
| BetMéxico | No figura con número en las fuentes consultadas | Ligas europeas, Liga MX y deportes de Estados Unidos; límites de pérdida, descansos y autoexclusión |
Las celdas vacías de la última columna no son un juicio sobre esas casas. Significan que su listado en la App Store no enumera funciones de la misma forma, no que carezca de ellas. Un apostador que quiera comparar productos tendrá que abrir la tienda en su propio teléfono y leer la ficha completa de las tres o cuatro marcas que le interesen; es un ejercicio de cinco minutos que ningún resumen sustituye.
Lo que la tabla sí revela es un patrón. Las marcas que más funciones enumeran son también las que más actualizan su ficha, y esa correlación no es casual: describir lo que hace la app exige un responsable de producto que sepa qué hace. La columna del permiso, en cambio, enseña un problema mexicano incómodo: cinco de las nueve marcas traen número, dos lo traen ilegible y dos no lo traen. Ninguna de esas situaciones significa ilegalidad, y ninguna significa legalidad; significa que el apostador queda comparando declaraciones en lugar de documentos.
Pantalla compartida: qué apps tienen varios años en la tienda mexicana
La permanencia es el criterio menos glamoroso y el más útil. Caliente Deportes lleva en la App Store mexicana con su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026; Codere publica desde enero de 2017; Betway desde septiembre de 2014. Tres desarrolladores que han sobrevivido a varias reorganizaciones del mercado, a los cambios de fiscalidad y a la competencia de los sitios sin permiso.
Una app que lleva ahí más de una década ha pasado por lo que rara vez aparece en una reseña: la actualización obligatoria del sistema operativo, el cambio de pasarela de pago, la temporada en que un proveedor de datos deja de dar servicio. Si sigue publicada, alguien pagó esa factura.
Esto ordena el panorama con una lógica distinta a la de la calificación con estrellas. Betano, por ejemplo, seguía publicada y actualizada el 27 de octubre de 2026 en la App Store de México, con ficha viva, mientras la marca arrastra un bloqueo desde noviembre de 2025. Una barra de actualizaciones no es prueba de que se pueda depositar. Es prueba de que alguien sostiene el producto, y en el mercado mexicano esa distinción importa más que el promedio de estrellas.
Fundamentos: cómo funciona una apuesta antes de instalar nada
Conviene entender la mecánica antes de comparar interfaces, porque el mecanismo es idéntico en las nueve marcas y solo cambia el envoltorio.

Momio, boleto y pago: la aritmética que el apostador ve
El momento de apostar empieza con el momio, que es el precio en formato decimal. Un momio de 1,90 sobre un equipo significa que 500 pesos devuelven 950: los 500 de vuelta más 450 de ganancia. La cuenta es la misma en cualquier casa y en cualquier deporte —apuesta multiplicada por momio da el retorno total, incluida la cantidad arriesgada—, y esa multiplicación es la primera que un novato confunde con ganancia.
El momio descrito en las fichas revisadas se escribe en formato decimal, así que el apostador mexicano no tiene que traducir fracciones inglesas. Lo que sí conviene traducir es la intuición: un momio alto no es una ganga, es una probabilidad baja vestida de premio grande. El precio de 1,90 que se repite en casi todos los mercados de equipos parejos refleja que la casa espera ese resultado algo menos de la mitad de las veces, y ahí es donde entra el margen.
El boleto —también cupón o ticket— es el documento donde se acumulan las selecciones. Una apuesta sencilla lleva un solo partido. Un parlay, o combinada, multiplica los momios de todas las patas en un precio único, y multiplica también la exigencia: basta que una falle para perder el boleto entero. Es el producto que más se vende en las apps mexicanas y el que peor se entiende. Un apostador que acierta cinco selecciones de 1,80 cada una no quintuplica su dinero con la misma facilidad con que lo pierde.
El retiro anticipado, o cash out, cierra el boleto antes del final a cambio de una cantidad que la casa fija. Es una venta, no un favor: el operador compra el derecho a pagar solo una parte, y lo hace porque espera que la otra parte le convenga. La ficha de Betcris lo cuenta entre sus funciones, y Caliente lo ofrece dentro de su app. Sirve para quien tiene una razón para no seguir mirando el marcador; para quien busca el retorno máximo es un impuesto voluntario.
Margen: lo que la casa se queda en cada momio
Aquí está lo que decide cuánto cuesta apostar, y ningún listado lo publica.
El margen es la diferencia entre lo que una casa reparte y lo que recauda en un mercado completo. Se obtiene sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles de un mismo mercado y restando ese resultado de uno. En un partido con tres resultados, el margen se calcula una vez sobre los tres momios juntos, nunca sobre uno solo: un momio de 2,00 puede esconder un margen del tres por ciento en una casa y del ocho en otra, sin que la cifra cambie.
La consecuencia práctica es que el apostador no compite contra la casa en un solo partido, sino contra su margen repetido. Dos puntos porcentuales de diferencia en el 1X2 parecen nada; sobre cien apuestas al mismo tamaño son dos apuestas completas entregadas sin que nadie avise. Y son invisibles: las apps muestran momios, no márgenes, y el momio del favorito suele moverse mientras el del no favorito se deja quieto para disimular el conjunto.
Por eso la comparación entre aplicaciones no se puede hacer por catálogo. La que ofrece transmisión en vivo y parlay del mismo juego puede estar cobrando tres puntos más por cada momio que la que ofrece menos funciones. El apostador que planea cien apuestas al año está pagando esas funciones sin ver la factura.
Momios mejorados y apuestas gratis: qué dicen de verdad los listados
Casi todas las fichas revisadas prometen algo en esta esquina. Betway anuncia momios mejorados “Super” y “Ultra”; Codere habla de momios mejorados y apuestas gratis; Betcris destaca el parlay del mismo juego y las apuestas a jugadores; Caliente ofrece eventos virtuales y promociones.
“Momios mejorados” suena a que la casa entrega valor. Lo entrega dentro de un cuadro: la mejora se aplica a una selección concreta, en un evento concreto, con una cantidad máxima, y la casa compensa la selección favorecida ajustando el resto del mercado. El apostador que arma su boleto alrededor de la mejora está dejando que un operador elija por él qué partido mirar.
“Apuestas gratis” es la promesa más mal leída de todas. Una apuesta gratis típica no devuelve su importe cuando gana: si el boleto de 100 pesos a momio 2,00 acierta, se cobra la ganancia de 100 pesos y el importe no se paga. El mismo acierto con dinero propio habría devuelto 200. Además, casi siempre viene condicionada por un requisito de apuesta —el rollover— que obliga a jugar el importe varias veces antes de retirarlo, y por un momio mínimo por debajo del cual la apuesta no cuenta para el requisito.
Aplicar un requisito de apuesta de, por ejemplo, diez veces sobre un bono de 500 pesos obliga a jugar 5.000 pesos. Repartidos en apuestas de 100 pesos, son cincuenta apuestas. Un margen del cinco por ciento sobre ese volumen deja un costo esperado de 250 pesos para liberar un bono de 500. Es un promedio sobre muchos apostadores, no un destino: unos pagarán menos y otros más, y quien no termine el rollover no retira nada.
Normativa: qué protege realmente un permiso de la SEGOB
El marco mexicano es viejo y estrecho, y eso explica casi todo lo que el apostador encuentra al registrarse.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuestas y las apuestas, y solo permite los que expresamente autoriza. Es una ley de permiso, no de libertad con límites. El Secretario de Gobernación otorga los permisos e inspecciona, cierra los locales no autorizados y ordena que ninguno se establezca cerca de escuelas o centros de trabajo.
El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, aprieta la tuerca por el otro lado: su artículo 2 dispone que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue los permisos, además de sustanciar los procedimientos de sanción. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y la diferencia no es semántica: el permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
Permisionario, centro de apuestas remotas y el permiso que se lee en el pie
La pieza que casi ningún apostador conoce: ninguna norma mexicana menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio de apuestas no puede tener un permiso digital propio, sino que va colgado del permiso de un titular con instalaciones físicas. Los tipos de permiso relevantes son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir fianza, contratar un seguro e informar operaciones sospechosas de lavado de dinero.
De ahí nace la confusión más común entre los usuarios: la razón social que figura en la App Store casi nunca es el permisionario. La app “1xBet: Apuestas Deportivas” figura a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones. La de Betcris la publica TV Global Enterprises Ltd. La de Novibet, Logflex MT Limited. La de Caliente Deportes, Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., mientras el permiso DGG/SP/404/97 aparece en el pie del sitio a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay. La app “Strendus casino y sportsbook” la publica New Ads, S.A. de C.V., y la compilación nombra como titular a Atracciones y Emociones Vallarta. Que el editor de la app no sea el permisionario no es una irregularidad: es la arquitectura habitual del mercado mexicano, y un apostador que busque coincidencia exacta entre ambos nombres va a buscar en vano.
Hay una segunda trampa, más seria. Un permisionario puede operar varias marcas. Pickwin figura con permiso de su permisionario, y las fuentes se contradicen sobre el número: una compilación repite el que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Es decir, dos marcas distintas que podrían colgar del mismo permiso, con números que las compilaciones cruzan. Nada de esto convierte a ninguna de las dos en ilegal, y nada lo confirma.
Qué revisar antes de dar el primer depósito
Tres comprobaciones concretas separan una apuesta informada de una a ciegas, y ninguna exige ser abogado.
La primera es el pie de página del propio sitio. Ahí debe aparecer la mención del permiso de la Secretaría de Gobernación y, cuando la casa lo publica, el número. Caliente lo muestra; varias otras marcas lo describen sin número. La ausencia de número no prueba nada por sí sola, pues no hay forma de cotejarlo.
La segunda es la coincidencia entre el permisionario del pie y el titular del permiso. Un apostador que quiera apurarse puede escribir el nombre del permisionario en el buscador y ver si aparece asociado a la marca. Es una comprobación de dos minutos y es más de lo que hace la mayoría.
La tercera es la fecha. La situación cambió varias veces en un año: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.
De ahí una regla que sirve más que cualquier lista: el estado de un operador bloqueado solo significa algo con su fecha al lado, y nunca conviene leer ni “abierto” ni “cerrado” en presente.
Sin permiso y sin protección: qué pierde quien apuesta fuera del marco
Aquí el criterio se vuelve una decisión, no un dato.
Una marca con permiso mexicano trae un foro legal en el país, el respaldo de un permiso de la SEGOB, controles de identificación y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Una marca sin permiso en México no trae nada de eso. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado.
Ninguna de esas dos columnas incluye un registro nacional de autoexclusión, porque no existe. La autoexclusión voluntaria que anuncian las apps es interna a cada casa: el apostador que se cierra la puerta en una marca puede abrirla en la de al lado el mismo día, sin que nadie lo detenga.
Tampoco está establecido que apostar en un sitio sin permiso constituya una infracción para el jugador, ni que exista una exención. Ante esa duda, la comparación honesta es la del respaldo y no la del castigo: con permiso hay a quién reclamar en México, sin permiso no lo hay.
Prevención, salvaguarda y protección: las herramientas que cada app ofrece
Ninguna autoridad mexicana obliga a una casa de apuestas a ofrecer límites de depósito o de pérdida. No hay límite legal de depósito, ni límite de pérdida estatutario, ni cuenta temporal previstos en las normas revisadas. Lo que existe es lo que cada marca decide poner, y ahí las apps se diferencian de verdad.
Las herramientas que bet365 enumera en la ficha de su app son descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión. La app de BetMéxico, publicada por Desarrollos Especializados y Digitales, S.A. de C.V., ofrece límites de pérdida, descansos y autoexclusión, y cubre ligas europeas de futbol, la Liga MX y deportes de Estados Unidos. La ficha de Codere México dice que limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Betcris incluye retiro anticipado entre sus funciones, que en manos disciplinadas funciona como herramienta de control y en las otras como acelerador.
El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Es la formulación habitual del mercado: una advertencia y un enlace, sin obligación detrás.
Régimen distinto, regla distinta: por qué el permiso cambia lo que te protege
Este punto merece precisión porque determina quién responde por qué. Todo el andamiaje mexicano —los permisos de la SEGOB, los tipos de permiso de centro de apuestas remotas y de salas de sorteos, la fiscalidad del IEPS, la retención del ISR, los reportes a la UIF— aplica solo a quien opera bajo el régimen mexicano. Fuera de él, las reglas son las de casa.
Eso significa que una herramienta de juego responsable anunciada por un operador sin permiso mexicano no responde a ninguna autoridad del país. Puede existir y funcionar, y probablemente exista, pero su cumplimiento depende del operador y no de un supervisor local.
Impuestos: quién retiene y cuánto
Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita.
En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja una carga cercana al 7 % en total. Los premios superiores a 600.000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual. Del lado del operador, el IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos es del 50 %, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era del 30 %. La misma fracción alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México.
Los estados también cobran lo suyo y de maneras distintas: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Para un apostador ocasional con premios pequeños, nada de esto cambia la experiencia; para quien cobra premios grandes, la diferencia entre el 7 % de la capital y el régimen de otra entidad es dinero real. Ante un premio relevante, lo correcto es consultar a un contador o asesor fiscal. Sobre los premios cobrados en sitios sin permiso, el tratamiento no está establecido, y ese es un motivo más para no dejar el saldo ahí.
Las nueve aplicaciones, una por una
Betway: el catálogo ancho y los momios mejorados como gancho
Betway lleva desde septiembre de 2014 en la App Store mexicana, lo que la convierte en una de las apps más longevas del país. Su ficha la publica Digital Outsource International Limited, su versión del 21 de octubre de 2026 sigue publicada, y el permiso SEGOB que declaró el pie de la marca es el número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes. Ninguna de esas menciones cuenta con confirmación oficial.
Lo que su propio listado afirma es volumen: más de 2.000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Ese conjunto dibuja un producto orientado al apostador que abre la app casi a diario y quiere algo nuevo que mirar.
La letra pequeña del volumen es la que decide. Dos mil eventos semanales incluyen ligas menores, deportes secundarios y mercados de detalle donde el margen suele ser más ancho que en el 1X2 de un partido grande. El apostador que se deja llevar por la abundancia termina apostando en los rincones donde la casa cobra más. Y las apuestas gratis del club semanal funcionan como las demás: no devuelven el importe de la apuesta ganadora, sino solo la ganancia.
Para quien apuesta varias veces por semana y valora encontrar mercado en deportes poco habituales, el catálogo es el argumento. Para quien apuesta un partido grande al mes, dos mil eventos son ruido alrededor de la única apuesta que pensaba hacer, y el margen de esa apuesta no mejora por tener compañía.
Codere: más de 30 deportes y un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos
Codere publica su app mexicana desde enero de 2017, con la versión vigente fechada el 20 de agosto de 2026. La ficha figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., mientras las compilaciones nombran a Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular de los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el listado de casas de apuestas consultado. Es el mismo desdoblamiento de razón social que aparece en casi todas las marcas de esta comparación.
Su descripción es la más explícita de las nueve en cuanto a producto: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Para el apostador de futbol mexicano esto se traduce en que la app cubre bien lo que ve en la televisión y añade deportes que en otras casas quedan arrumbados. Las estadísticas dentro de la aplicación evitan saltar entre ventanas, que es exactamente donde un apostador en vivo pierde la noción del tiempo.
La ficha también anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. El “hasta” merece una traducción: es el techo, no el monto, y el tamaño real depende del depósito que el apostador haga. Los tres métodos de pago cubren los escenarios mexicanos habituales —transferencia bancaria, tarjeta y efectivo en tienda—, y el OXXO importa para quien no tiene tarjeta o no quiere dejar rastro bancario en un sitio de apuestas.
La ficha de la app dice además que limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La política de cierre es lo que un apostador debería leer primero si lo que busca es poder desaparecer ordenadamente algún día.
El atractivo aquí es el apostador que quiere un producto completo y métodos de pago flexibles en un mismo lugar. El bono de hasta 7.000 pesos se convierte en un compromiso a largo plazo si viene con requisitos de apuesta, y ese es el dato que decide si vale la pena: un bono grande cumple una función de marketing que el rollover cobra después.
1xBet: el editor distinto y la advertencia que va en el nombre
La app “1xBet: Apuestas Deportivas” salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026. El detalle que la distingue en esta comparación es de identidad corporativa: figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones, que nombran a Entretenimientos Naturales como permisionario del número DGJS/0002/2020, según el listado de casas de apuestas consultado. Esa misma fuente no pudo confirmar ni el dominio ni el listado oficial.
Ese desajuste no es exclusivo de esta marca —el editor de la app rara vez coincide con el permisionario—, pero en este caso la brecha involucra además un dominio que la compilación no pudo verificar. Para el apostador significa una cosa concreta y nada más: la comprobación del permiso hay que hacerla con más cuidado aquí que en las marcas donde el número y el titular aparecen juntos.
La ficha revisada no enumera funciones destacadas del producto, así que el juicio tiene que apoyarse en lo que sí está documentado: una app con más de una década en la tienda y actualizaciones recientes, sostenida por una estructura societaria que no coincide con la que el apostador verá en el pie del sitio. Quien valore la trazabilidad por encima del catálogo tiene aquí su trabajo cortado; quien solo quiera un producto vivo, lo tiene.
Caliente: transmisión en vivo, creador de apuestas y el permiso en su propio pie
Caliente es la excepción de esta lista en un punto que a un apostador curioso le importa: su número de permiso, DGG/SP/404/97, aparece en el pie de su propio sitio, no solo en una compilación. Sí es la misma situación en cuanto a confirmación oficial —el padrón no pudo abrirse—, pero la diferencia entre leer un número en el documento del operador y leerlo en un directorio de terceros no es pequeña.
La app Caliente Deportes la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., con la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y su ficha enumera transmisión en vivo, el creador de apuestas llamado “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con acceso restringido a mayores de 18 años. El pie del sitio añade que los juegos con apuestas están prohibidos para menores y enlaza su sección de juego responsable.
La combinación de transmisión en vivo y apuestas en el mismo aparato es el argumento más sólido de su propuesta, y también su trampa. Ver el partido dentro de la app mientras se apuesta en vivo reduce la fricción al mínimo, y la fricción es lo único que separa una apuesta pensada de una apuesta por impulso. Los eventos virtuales operan en la dirección opuesta: son ciclos cortos y rápidos, sin espera entre uno y otro, y están diseñados para el jugador que quiere acción inmediata, no para el que quiere analizar.
Los permisos mexicanos no incluyen un límite de gasto obligatorio, así que la disciplina la pone el usuario. Quien planee usar la transmisión integrada debería fijar su límite de depósito en la misma sesión en que instala la app, no después.
Novibet: ficha discreta y poca información de producto
Novibet aparece en la App Store mexicana con la app “Novibet – Apuestas & Casino”, publicada por Logflex MT Limited y con la versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026. El permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 le corresponde según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes y sin confirmación oficial posible.
Las actualizaciones recientes y la estructura del editor son todo lo que hay para juzgar. Cuando la información es escasa, la decisión razonable se toma con lo que sí se puede comprobar: abrir la ficha en la tienda desde el propio teléfono y revisar la fecha de la última actualización, el tamaño de la app y qué herramientas de juego responsable aparecen listadas. Es un control que ningún resumen hace por el apostador y que en una ficha discreta pesa más que en una ficha que presume de todo.
Strendus: casino y sportsbook bajo el mismo icono
Strendus es la única de esta lista cuyo nombre de aplicación anuncia las dos cosas a la vez: “Strendus casino y sportsbook”. La publica New Ads, S.A. de C.V., salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026. Los permisos que le asigna casasdeapuestaslegales.mx son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads como titulares según la compilación, que en este punto no coincide del todo.
Ese nombre doble no es un detalle de marketing. Apuestas y casino son autorizaciones distintas y con reglas distintas, y una app que reúne ambas lleva al apostador a un lugar donde la frontera se borra. Las herramientas de juego responsable que un apostador configure para sus apuestas no limitan necesariamente el casino del mismo icono, y el casino es el producto con márgenes más altos de los dos. Quien instale esta app debería saber qué está abriendo.
La antigüedad, además, es la más corta del grupo junto con Playdoit: poco más de tres años de historial, suficiente para tener producto estable y corto para haber pasado por varios ciclos de mercado.
Playdoit: la calificación más alta y el silencio sobre el producto
Playdoit tiene el mejor dato de tienda de toda la comparación: 4,86 de calificación con 130.876 valoraciones al 28 de octubre de 2026, por delante del 4,82 con 73.429 de bet365. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 le corresponde según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado.
La cifra merece un comentario porque es la que más se cita y la que menos explica. Ciento treinta mil valoraciones en cinco años de vida implican una base de usuarios amplia y activa, y eso apunta a un producto que funciona para mucha gente en lo cotidiano: registro rápido, apuestas sin fricción, retiros que llegan. Sobre el catálogo de deportes y los mercados que ofrece, la ficha revisada no dice nada.
Ese silencio cambia la decisión más de lo que parece. Con la calificación alta y el producto sin detallar, el apostador que compara por estrellas está comparando popularidad. Para quien quiere un producto que ya convenció a muchos usuarios mexicanos, la señal es fuerte; para quien busca parlay del mismo juego, transmisión en vivo o un catálogo de deportes concreto, tiene que comprobarlo en la app antes de depositar.
Betcris: parlay del mismo juego y retiros rápidos sobre métodos locales
Betcris es la ficha más generosa de las nueve en cuanto a producto descrito. La app “Betcris – apuestas y casino” la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.
Lo que su app anuncia: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. Es una lista corta y muy específica, y cada punto responde a un dolor concreto del apostador mexicano. El parlay del mismo juego permite combinar selecciones de un solo partido —goles, córners, tarjetas— y es el producto más demandado de los últimos años, además del que más margen deja a la casa. El retiro anticipado ya lo describe este texto en la sección sobre fundamentos. Los métodos de pago locales y la atención en español resuelven el problema que casi nadie menciona: una casa internacional con soporte en horarios ajenos y retiros que tardan en llegar.
El punto que sí merece una advertencia es el permiso. Betcris declara en su pie un permiso SEGOB de su permisionario, con Producciones Móviles como titular nombrado por las fuentes, pero el número no es imprimible: el del pie del sitio y el de la tabla del propietario difieren. No hay aquí una irregularidad demostrada, y sí una imposibilidad de verificar.
La operación de varios países es la otra cara de la misma moneda. Una app que corre en seis mercados tiene economías de escala que un operador local no alcanza, y eso se traduce en funciones mejor mantenidas. También significa que sus términos se redactan para el conjunto y no para México, y que los detalles de pago locales son una adaptación, no el centro del producto.
Para el apostador que apuesta combinadas de un mismo partido y cobra seguido, esta ficha está entre las más prácticas de la lista. Para quien busca el número de permiso impreso, es la ficha que más preguntas deja abiertas.
Pickwin: app nueva y un número de permiso que las fuentes cruzan
Pickwin figura en la App Store de México a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026. La numeración de versión, en tres dígitos y con un punto de partida bajo, delata un producto joven: más parches que rediseños.
El permiso es el punto espinoso. Las fuentes se contradicen entre sí, y el número que una compilación le asigna es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Eso abre una posibilidad que ninguna fuente cierra: que dos marcas distintas cuelguen de un mismo permisionario, cosa que el mercado mexicano permite, y que las compilaciones hayan cruzado los números al copiarse entre ellas.
La ficha revisada no enumera funciones de producto, así que el juicio se apoya en la estructura: una app que lleva desde 2018 en la tienda con actualizaciones recientes no es un experimento. Quien la considere debería empezar por el pie del sitio propio, no por un directorio de terceros.
BetMéxico: límites de pérdida a la vista y deportes de tres mercados
BetMéxico es la ficha que habla de juego responsable con más concreción. La app, publicada por Desarrollos Especializados y Digitales, S.A. de C.V., ofrece límites de pérdida, descansos y autoexclusión, y cubre ligas europeas de futbol, la Liga MX y deportes de Estados Unidos.
Ese menú de tres bloques no es casual: son exactamente los deportes que el apostador mexicano sigue en televisión. La Liga MX para el aficionado local, las ligas europeas para quien sigue la Champions y la Premier, y los deportes estadounidenses para quien creció con la NFL y la NBA. Es una cobertura definida por audiencia y no por catálogo, y para quien apuesta lo que ve, es más útil que una lista de treinta deportes.
Los límites de pérdida merecen atención porque son menos comunes que los de depósito. Un límite de depósito controla cuánto entra a la cuenta; un límite de pérdida controla cuánto sale, que es la cifra que de verdad importa al final del mes. Es la herramienta que un apostador debería configurar primero y casi nadie configura.
En cuanto al permiso, esta marca no figura con número en las fuentes revisadas, así que la comprobación queda del lado del apostador.
Lo que conviene decidir antes de instalar
La comparación de aplicaciones no se resuelve con una tabla, y esa es la conclusión honesta después de revisar las nueve fichas.
El apostador que apuesta a diario y sigue muchos deportes encuentra su mejor argumento en las fichas con catálogo ancho y producto detallado: Betway con sus más de 2.000 eventos semanales y Betcris con el parlay del mismo juego y los retiros rápidos. El que quiere ver el partido dentro de la app tiene a Caliente con su transmisión en vivo. El que apuesta lo que ve en la televisión mexicana encuentra en BetMéxico la cobertura más alineada con su costumbre y las herramientas de control más concretas. El que quiere cubrir el futbol local con estadísticas en vivo tiene a Codere. El que busca el pago en efectivo sin tarjeta lo tiene en la misma ficha.
El que compara por estrellas va a elegir Playdoit por su 4,86. Es una elección defendible y es una elección por popularidad.
Lo que ninguna app resuelve es el problema de fondo: en México no existe un registro público de permisos que el apostador pueda abrir, no existe un registro nacional de autoexclusión, y no existe un límite legal de depósito o de pérdida. Todo lo que protege al apostador en este mercado es voluntario, del lado del operador o del lado del propio usuario, y la única herramienta que depende enteramente de él es el límite que configure antes de apostar.
Queda un dato que ordena el resto. El estado de un operador bloqueado en México cambia con cada resolución judicial, y los dos casos más comentados del último año siguen sin definición estable. Un apostador que elige entre aplicaciones está eligiendo también cuánta incertidumbre quiere tener en el saldo de su cuenta.
Preguntas frecuentes sobre aplicaciones para apostar
¿Cómo puedo saber si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revisa el pie del sitio del operador: ahí se declara el permiso de la SEGOB y, en algunas marcas, el número. Comprueba que el permisionario nombrado coincida con la marca. Ninguna verificación es definitiva por sí sola.
¿Cuánto devuelve una apuesta según el momio y la cantidad arriesgada?
El retorno total es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal. Quinientos pesos a momio 1,90 devuelven 950 pesos: los 500 de vuelta más 450 de ganancia neta. Un parlay multiplica los momios de todas sus selecciones en un precio único, y basta un error para perder el boleto completo.
¿Cómo se detecta lo que la casa se queda en un mercado?
Suma los inversos de los momios de todos los resultados de un mismo mercado y resta ese resultado de uno. Si los tres momios de un partido suman una probabilidad implícita del 105 %, el margen es del 5 %. Ese porcentaje no aparece en ninguna ficha: solo se obtiene comparando todos los momios de un mismo mercado a la vez.
¿Cómo configuro un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Busca la sección de juego responsable o de control de cuenta dentro de la app, y revisa la ficha de la tienda antes de instalar: algunas marcas enumeran ahí sus límites de depósito, de pérdida, descansos y autoexclusión. No existe un límite legal obligatorio en México, así que solo funciona el que tú mismo fijes. Conviene fijarlo antes de la primera apuesta, no después.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos, y el pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % si lo supera. En la Ciudad de México el impuesto estatal es del 6 %, con una carga cercana al 7 % en total. El tratamiento de premios cobrados en sitios sin permiso no está establecido: consulta a un contador.
¿Qué riesgos corro si apuesto en una casa sin permiso en México?
Pierdes el foro legal en el país, los controles de identificación y prevención de lavado, y el CFDI de retenciones que expide un permisionario. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y en México no existe un registro nacional de autoexclusión: cerrarte la puerta en una casa no te la cierra en las demás. Tampoco está establecida una sanción para el jugador, ni una exención.
Preparado por la redacción de «Rounddeapuestas».
